Viernes, Noviembre 15, 2019
   
Texto


El Rincón del Burladero

Otra lección de dignidad

Decía Confucio: "Cuando estamos frente a personas dignas, debemos intentar imitarlas. Cuando estamos frente a personas indignas, debemos mirarnos a nosotros mismos y corregir nuestros errores." Y ahí radica el espíritu de este artículo, en aplaudir en papel electrónico, en dar un grito silencioso en nuestro castellano impoluto sobre la dignidad de nuestro protagonista, al que intentamos imitar día a día. Manuel Asensio Montilla, persona humilde donde las haya, trabajadora y dadora de ejemplos. No es casualidad que esta cincuentenaria generación haya roto moldes, el esfuerzo y la constancia, adornado con un sentido serio de la responsabilidad son las suertes de tan singular arte.

Este sustantivo, que establece el respeto y estima que una persona tiene de sí misma y merece que se lo tengan las demás personas, choca con la mediocridad humana en la que nos vemos envueltos, producto de la falta de preparación actual y envidias que, la vulgaridad ha inundado por doquier. La dignidad de Manolo se establece en estrecha correspondencia con el mérito y condición de él, y así, se erige su entidad como persona respetuosa y seria, que no es otra, que la que se refieren a la formalidad de las personas a la hora de cumplir con los compromisos adquiridos, y eso hoy es complicado de ver.

Así Manolo, inició un camino complicado en una carrera contra el tiempo, aquellos años de la transición no eran fáciles para nadie, sin embargo, gracias al esfuerzo, a la educación adquirida y aprendida en su familia, Manuel Asensio fue culminando exitosas etapas amparadas en constancia y el trabajo, ya que nadie le regaló, ni a día de hoy, le regala nada.

Ejerce, no sin pocas zancadillas, el cargo de inspector jefe de la Policía Local de Cartagena desde 2009, aunque lleva más de 30 años de servicio activo en la Policía Local. Además, es Licenciado en Ciencias Políticas y de la Administración y, además, ejerce como profesor asociado de la Universidad de Murcia. Fruto de su experiencia y sapiencia es conferenciante sobre temas profesionales y colaborador en publicaciones técnicas criminólogas. Su afición al deporte en general y a las técnicas de defensa personal completa su equilibrio personal. Y además su horizonte es defender las libertades y los preceptos democráticos, casi nada, y otros fariseos y fariseas dándonos lecciones.

Así que, como decía el periodista británico Philip Gibbs, "si hay algo que he aprendido, es que la piedad es más inteligente que el odio, que la misericordia es preferible aún a la justicia misma, que si uno va por el mundo con mirada amistosa, uno hace buenos amigos” y ese es el paradigma de este personaje con mayúsculas que enriquece nuestra cantera local, otro cartagenero ilustre, otro notable y con esa cita remarco sus tres guías: «Trabajar, Respetar y Motivar».

Como a toda persona vinculada a los cuerpos de seguridad y las FAS, las menciones y reconocimientos civiles suelen tener otro aroma, otro sabor, quizás más dulce, y sin duda, una de las que más merecidamente luce es la Gran Cruz de Caballero de Santiago, y lo demuestra eficientemente con su implicación en El observatorio de víctimas y medios de comunicación.

Desde el 2009, siguió aguas a la restructuración del cuerpo de Policía Local de Cartagena a su antecesor, pero siempre a más, y producto de ese esfuerzo cabe destacar la colaboración con los demás cuerpos de seguridad que ha sido constatada en la Ciudad Departamental, y sobre todo la imagen ciudadana del Cuerpo. Destaca su carácter dialogante, su compañerismo, su independencia de criterio, imprescindible para mantenerse airoso, y su defensa de una renovación interna para mejorar la especialización y la imagen pública de los agentes, lo cual ha conseguido y con nota, a pesar de las zancadillas. Como decía Aristóteles; “El sabio no dice todo lo que piensa, pero siempre piensa todo lo que dice”, fundamental hoy en una sociedad bastante politizada.

El socialista Joan Lerma especificaba acertadamente que “Los cambios sociales y económicos de las sociedades industriales han provocado un alarmante retroceso de los valores éticos: honestidad, solidaridad, sentido del deber, reconocimiento del esfuerzo leal y del trabajo bien hecho”. Y esto es lo que choca con Manolo y otros grandes personajes de nuestra Trimilenaria, que mantiene la honestidad, la solidaridad y un alto sentido del deber, a pesar de las trabas políticas con las que se suelen tropezar en el camino, quizás ese sea uno de los principales problemas que nos encontramos en esta ciudad. Los intereses del partido de turno que usan las fuerzas de seguridad locales como verdaderas huestes personales, casi feudales, donde se sitúan aquellos que Pio Baroja describía, dentro de las siete clases de españoles, como “los que aparentan que saben y los que triunfan sin saber”. Injerencias negativas del político de turno en un mundo profesional dónde los efectivos llegan a esos cinematográficos 300.

Por otro lado, y más destacable si cabe, es la obra humanitaria de Manolo que llega más lejos, siempre acompañado de su conciencia con nombre de mujer en perfecto engarce dorado y acompañamiento. Colaborador incansable con la Parroquia de San Diego, con las ONG´s  involucradas en el desarrollo del Casco Antiguo y la integración social, con las ONG´s de los propios policías locales que hacen de su profesionalidad un esfuerzo extra en un siglo XXI lleno de desgracias. Todo un hito.

Desde que hace alguna década y producto de la mediocridad política que nos adormece, y del propio cinismo popular, muestra de ello son las campañas en las urnas que parecen más comparsas de payasos, la seriedad y la responsabilidad se han convertido en defectos, resulta que estos personajes, tan necesarios, hoy más que ayer, están de más en nuestra anodina sociedad. Son luchadores dentro y fuera de su particular albero, y siempre la mesura y la humildad han sido su estandarte, como decía el polifacético Pascal Balise; “La grandeza reside en saber reconocer su propia pequeñez” y eso hace Manolo, nos hace grandes a todos y no merece ser lapidado como San Esteban por ignorantes de farándula en este, nuestro renovado Sanedrín.

A pesar de que la amistad sea un igualdad armoniosa como decía Pitágoras. Es determinante que, los que ocasionalmente tenemos la oportunidad de elevar al éter críticas, apártennos nuestras vanidades y también hagamos acto de contrición y reconozcamos públicamente las grandezas ocultas en esta sociedad de los personajes que pasan de puntillas dejando un enérgico y exitoso rastro.

 

Humildemente me despido con una frase de Favaloro a modo de metáfora. “Proceder con honestidad en aras de la dignidad del hombre es el compromiso más trascendente en nuestro corto paso por este mundo”. Humildemente…

 

Las cosas por su nombre

Hace escasamente unas semanas y moderando la presentación de la quinceañera revista 'Haz de lictores' citaba unas frases anónimas pero cargadas de realismo; “En el verdadero éxito, la suerte no tiene nada que ver; la suerte es para los improvisados y aprovechados; y el éxito es el resultado obligado de la constancia, de la responsabilidad, del esfuerzo, de la organización y del equilibrio entre la razón y el corazón”.

Hay personas en nuestra entrañable ciudad llenas de equilibrio que nos deleitan con majestuosas obras, y sobre todo hechos, pero luego hay Personajes, con mayúscula, que conforman un crisol de éxito, que, a lo rey Midas, todo lo que tocan lo convierten en oro, auténticos Magnates de la gestión que no tienen techo y se atreven, no por osados, sino por respetuosos y temerosos con cualquier empresa, sea ésta laboral, folclórica, tradicional o como en el caso que nos ocupa, socio-religiosa.

Este es el caso del ilustre Tomás Martínez Pagán, un personaje de nuestra tres veces milenaria tierra que sorprende a propios y a extraños pos su capacidad de gestión, por su habilidad para amasar resultados, que no fortunas, y éxitos…, ajeno a las críticas destructivas, mantiene el empeño en el objetivo, admirado y odiado, respetado y envidiado, no hay puntos medios, la mediocridad humana es extensa y es obligación de los articulistas y dadores de argumentos el remarcar estas facetas, al Cesar lo que es del Cesar, faceta que llegando al cenit de la dirección  de la Cofradía Blanca es imperioso resaltar. Es la última Semana Santa como Hermano Mayor, y de bien nacidos es ser agradecidos ya que su gestión ha ido más allá de la propia Cofradía y ha salpicado a todas con la metafórica agua bendita de nuestra  representación festiva más importante.

Muchas fueron las críticas recibidas por aquellos entonces, casi una década, muchos fueron los gratuitos comentarios que ésta, nuestra querida tierra acostumbra a engendrar, pero solamente hay que hacer un pequeño ejercicio de memoria para ver dónde estaban y dónde están en la Calle Palas, el camino fue arduo y, no nos engañemos, la verdadera esencia protagonista nació de los propios hermanos de la Cofradía, el trabajo es directamente proporcional a su éxito, que es enorme, pero la estrategia del líder es clara y la dirección nítida.

Hoy vemos como en todas las agrupaciones se agolpan personajes de nuestra farándula semanasantera a recibir dádivas inmerecidas en cargos de fortuna, pero a nuestras más nobles tradiciones, como en tiempos lejanos, los acercamientos son para dar prestigio, sabiduría, trabajo y esfuerzo, que es a la sazón el denominador común de nuestros sentimientos cofrades, del sentimiento escondido bajo un capuz, no de la mediocridad del ser humano que parece hoy algo natural.

“La Amistad es una igualdad armoniosa”, otra cita, en este caso del filósofo y matemático griego Pitágoras, título de un anterior artículo, para obtener esa igualdad hay que reconocer a cada uno lo suyo, y como su columna remarca, “las cosas por su nombre”. En este contexto pasional, insisto, la llegada al mundo semanasantero cartagenero de Tomás Martínez como Hermano Mayor del Resucitado, con mayúsculas, fue en una etapa complicada, tanto en la Cofradía Blanca como en la propia Semana Santa cartagenera, y ha sido acertadísima y exitosa. Recibió, como todo en esta tierra, críticas y recelos, pero lo cierto es que ha demostrado con un continuo y minucioso trabajo, heredado del espíritu empresarial, cómo dirigir y gestionar una cofradía en el siglo XXI, organización, tesón y esfuerzo. Serían cuantiosos los aportes a relatar que esta mente despierta ha conseguido en el entramado pasional cartagenero, y mucho queda por andar, tras esta herencia magistral. Sin olvidar a esa conciencia acompañante con nombre de mujer, suelen ser como La Magdalena, adivinas y consustanciales a la vez que calladas y casi anónimas guías.

No cabe duda que no ha contentado a todos, pero quizás no era el objetivo. No cabe duda que los errores, a modo de piedras en el camino, se hayan cometido. No cabe duda que algunos de los nombramientos a lo largo de estos 8 años, quizás no han sido apropiados, pero tampoco desacertados ni desafortunados, a mí tampoco me gusta Rubalcaba ni el alcalde de Murcia, simplemente…, mirémonos al espejo y hagamos acto de contrición, y el que sea capaz…, que dé un paso adelante.

La huella que el hermano mayor resucitado está dejando, otra vez, en la rampa de Santa María será muy difícil de igualar, ha gestionado con pulso firme y un cualitativo grupo de colaboradores los Estatutos de la Hermandad y ha orientado hacia el siglo XXI a la Cofradía Blanca con éxito garantizado, siempre querida y siempre idolatrada por todos los cofrades de buen corazón. Se cae un As de la baraja que conforman nuestros cuatro hermanos mayores, un póker de ases siempre determinante en esta pasional catequesis.

Yo lo plasmo, porque nadie lo va a escribir, y así, orgulloso y avergonzado ante tan insigne figura, no puedo más que recalcar lo que en presente y en futuro, apartando envidias naturales y vanidades pecaminosas de la condición humana, le deberá la gran ciudad de Cartagena, tu Trimilenaria otra vez, a alguien que pocos títulos y galardones le queda por aglutinar, a dos y tres por semana, merecidos sin duda y además, producto de su eficaz, determinante y desinteresado trabajo, galardones personales con esencias institucionales, generosidad….

Retomo una cita de Einstein; “Debe evitarse hablar a los jóvenes del éxito como si se tratase del principal objetivo en la vida. La razón más importante para trabajar en la escuela y en la vida es el placer de trabajar, el placer de su resultado y el conocimiento del valor del resultado para la comunidad”. No sé si sus padres se ampararon en él para el mensaje, posiblemente no sabían mucho del insigne científico, pero algo de sabios tenían cuando, desde muy joven le inculcaron que el éxito está tras el trabajo bien hecho, en un campo de fútbol, en una oficina o en un sarao, en una procesión o en una conferencia…
Podría haber sintetizado en pocos renglones este artículo, seguro que criticado por envidiado; Maestro, te empujaron al ruedo desde un tendido de sol, cual maletilla vivaz, casi icue, te ajustaste la taleguilla y sin miedos te encerraste con siete miuras en una difícil plaza de primera, hasta el sobrero, y tras una faena digna de los más grandes como Lagartijo o Manolete, has cortado hasta hoy catorce orejas y siete rabos…, Magnate eres la Ostia.

Así que, 'Las cosas por su nombre' a pesar de los comentarios. No estoy a la altura amigo y maestro de tan noble amistad, pero solamente te falta poner orden en la tramoya política cartagenera, a pesar de los dolores de estómago que ello pueda causar y además, por ignorantes son temeros@s, no son enemig@s. Humildemente.

 

 

Oda a la dignidad

Sin duda alguna, Adolfo Suárez representa el significado de “Dignidad” en el panorama sociopolítico español, europeo y mundial. Decía Aristóteles que; “La dignidad no consiste en nuestros honores sino en el reconocimiento de merecer lo que tenemos”, y no cabe duda que el expresidente era merecedor de ello, honores en vida tuvo, pero no los justos y merecidos, ahora, como siempre en este país y en este mundo, una vez fallecido, es cuando se le reconocen, unos de puertas para afuera…, como ex compañeros, ex políticos, ex amigos, y otros…, los más importantes, de puertas muy adentro, desde el profundo y sincero agradecimiento, desde el corazón, recibió el reconocimiento de las miles de personas que le rindieron un último tributo, un adiós con nostalgia, no de aquella época, ni de aquel transito tan complicado y casi siniestro, sino de lo que ha dejado hoy.

Hoy estamos a una distancia insalvable de la época de su renuncia, hoy su herencia ejemplar basada en el honor y la dignidad se ha diluido con la mediocridad humana actual de nuestros gobernantes, con la mezquindad que impera en las instituciones y que es uno de los principales problemas declarados en nuestro país, donde el dicho fútil de que “La  política es el paraíso de los charlatanes”, se ha hecho fuerte en el 'mercao'.

El término dignidad se basa en el latín 'dignitas', y deriva del adjetivo digno, que significa valioso, con honor, estimable y meritorio, por otro lado la dignidad es la cualidad de digno e indica, que alguien es merecedor de algo o que una cosa posee un nivel de calidad aceptable. Todas esas representaciones gramaticales me acongojan, viendo en que se ha convertido este teatro político de lo absurdo.

Si bien, y es sabido, que Suárez  terminó por libre la carrera de Derecho, y es sabido también que con un expediente más bien discreto. Luego, bajo la batuta de Herrero Tejedor se involucró en el Movimiento, no destacando mucho, quizás por su estigma más bien pacíficamente revolucionario, o lo que es lo mismo, incomodo…

A trancas y barrancas y sin destacar, de la mano de Torcuato Fernández pasa por estamentos 'parainstitucionales'. No es desconocido saber que su relación con el rey data de finales de los sesenta en su condición de Gobernador Civil de Segovia, y a estas vueltas, todavía no había destacado para muchos, los resultados de su ¡mediocridad!, perdón por la ironía, lo catapultaron al primer gobierno no constitucional tras la muerte del Generalísimo Franco, y más a ser el primer presidente democrático en la nueva era, como diríamos en mi calle, ¡con dos cojones!, y para muchos estaba limitado….

Efectivamente, todo esto está constatado, lo que también hemos constatado es la mediocridad de la gente que sirvió a España con él y no se escapa nadie, y digo nadie, todos, en los inicios de la década de los 80 le dieron de mano, lo dejaron tirado por traidor, curiosa palabra, los traidores y sinvergüenzas le llamaban traidor.

Pudiera ser que ese 23 de febrero cambiaran más cosas que el desarrollo histórico de la Democracia en España, puede ser que la herrumbre humana comenzará a instaurarse en las instituciones desde aquella, puede ser que la victoria democrática, la última de Suárez,  ahuyentará en exceso el miedo a la prevaricación, puede ser que hoy paguemos un alto impuesto por haber sido tan estúpidos de permitir la marcha del Gobierno de la única persona que ha demostrado, después de cuarenta años, dignidad y honestidad, curiosas cualidades, hoy perdidas en nuestros enjambres políticos, y digo enjambres porque, los y las zángan@s revolotean entorno a la reina o rey, los debates de entonces estaban muy por encima de los de ahora, había raza, honestidad y sobre todo hechuras culturales, humanas y políticas. Hoy, solo miseria.

Hoy se aprovechan de su memoria los carroñeros, oportunistas de fortuna que solamente quieren idealizar su vanidad, a base de libros biográficos vanos y toscos, y además de actuaciones y declaraciones triviales.

Una persona que sufrió el desprecio en vida de sus allegados políticos y no políticos, que no encontró más consuelo y desconsuelo que en su desafortunada familia, una persona que a veces me pregunto, en contraposición de esas frases absurdas que nos han llenado de asco los corazones de buena voluntad últimamente, si Dios no le apartó en vida de esta desasosegada sociedad para evitarle sufrimientos.

Un hombre, que como dice Chillida de la Dignidad; “tiene que tener siempre el nivel de la dignidad por encima del nivel del miedo” y ¡Dios! que si tuvo miedo, pero tuvo más dignidad, algo perdido en nuestro actual panorama. No quiero manchar su memoria citando a nuestros gobernantes, a nuestra oposición, a nuestros gobiernos regionales y locales, a nuestras oposiciones y sus satélites regionales y locales, son la antítesis del paradigma humano democrático del 78. Son la vergüenza para las personas que desarrollaron tan alta y noble empresa, son una vergüenza para nosotros, es una opinión…, pero es la mía.

Algunos y algunas si tuvieran dignidad dejarían sus cargos, si tuvieran vocación e interés por defender los apostolados de su/nuestra ciudad, de su región, de su/nuestro país, serian honestos con ellos mismos y abandonarían una misión imposible para el inepto, para el incompetente, pero esa carencia de dignidad los mantienen siervos y lacayos a sus amos y amas, a un sustento inmerecido que pagamos todos.

Hoy, el Presidente fallecido con mayúsculas no merece oír las críticas sobre los impuestos desmesurados para salir del bache, lo fácil. Tampoco de las infaustas y grandilocuentes infraestructuras regionales que solamente han llenado la falsa vanidad humana a las venas de los creadores de estas mentiras. Ni mucho menos las impenetrables gestiones por absurdas y huecas en las localidades y municipios impuestas por las metrópolis, en beneficio de la última con el menoscabo de los más débiles y con la triste complicidad y traición de sus representantes locales, ¿quiénes son los traidores hoy?

Él, solamente merece eso, una humilde oda a la dignidad que fue su bandera, su pendón y estandarte. Ahora, cuando conmemoramos  dos mil años después el Sacrifico, la Pasión y Muerte de nuestro Señor, y sin ser parangón alguno, ni mucho menos, vemos que seguimos asistiendo al ajusticiamiento en vida y a la hipocresía humana tras su muerte, condición humana de tanto fariseo, son éstos, los que hoy igual que ayer establecen su vida en la mentira, la farsa y la hipocresía, y además proclaman la verdad, la honestidad y la responsabilidad y son todo lo contrario, son los parásitos de nuestras instituciones ganadas con esfuerzo, sacrifico y sangre. Hoy los únicos dignos en este país son los que siguen llorando a sus muertos, aquellos caídos por la democracia de los que casi nadie quiere acordarse, y como siempre, los que velan por nosotros de azul y verde, también, hoy como ayer, odiados y acosados.

Por último, con una frase de José Ingenieros me despido; “Y así como los pueblos sin dignidad son rebaños, los individuos sin ella son esclavos”, y Presidente…, en eso nos hemos convertido, en un rebaño, pero de esclavos de la mediocridad.

Mis respetos, presidente

   

No vemos las cosas como son, sino como somos

Esta frase de J. Krishnamurti, un escritor hindú de registro filosófico importante, puede argumentar perfectamente la diversidad de opiniones y visiones de la política actual, tanto regional, local como nacional, que al fin y al cabo es lo que nos ocupa y preocupa. También el Talmud hace referencia a ello, y supongo que teológicamente es imperativo en todos los preceptos, pero al fin y al cabo es pura filosofía que nos marca nuestros valores y nuestra existencia, que nos hace borregos o críticos, parias o destacados, vulgares o líderes, mediocres o inteligentes.

Claro está que el abajo firmante de aborregado tiene poco, más bien crítico aunque con cierto sentido basado en la percepción, la comprensión y la interpretación, algo hoy en día interesantemente trasnochado, y así, me atrevo a establecer puntos de vista distintos, ya que algunos que no somos de la LOGSE y demás bagatelas educativas, sí que aprendimos a discernir, a percibir, a comprender y sobre todo a interpretar, y ahí aparecen las críticas a la política actual en este país. Lo de la izquierda como en reiteradas ocasiones he sentenciado, de vergüenza llana, mientras los; Rubalcaba, Valenciano, López y demás horda rojilla de fracasados estén ahí, no me merece ni opinión, sus representantes regionales y locales ya son de catastrófica nota, por eso están inanes e ingrávidos en la actualidad, que diría el poeta.

Ahora lo de la derecha o centro derecha, casualmente con los que tiempo atrás me sentía identificado, es de recelo. En este país hemos sufrido el engaño tácito en las urnas, si alguien sabia como estaba el encerado español era el PP, y haciendo gala de la mayor hipocresía hicieron campaña redentora, y una vez ofrecido el nirvana nos han trasladado al infierno, eso es imperdonable, pero vista la catadura de sus dirigentes y acólitos hoy, en medio de la legislatura, no nos sorprende su prepotente actitud, quizás no vemos las cosas como son o como ellos nos la pintan, sino como somos, a eso se le llama fraude o engaño para unos, y dedicación y responsabilidad para otros. Por eso, personas de la entidad de Mayor Oreja o eruditos como Vidal Cuadras han dejado las filas del exiguo, por no decir mediocre partido popular –con minúsculas- y quizás por eso, el expresidente del gobierno, Aznar, siempre criticado pero que, pese a quién pese llevó al cenit a un país roto por González y la izquierda reaccionaria de aquella época de finales de siglo, también ha huido hacia adelante, ¿qué pasa en el PP?, ¿mediocridad, servilismo, incompetencia?, un poco de todo, la habilidad es sacarnos de la crisis con los mínimos daños colaterales es para ellos un éxito a celebrar en Valladolid en una borrachera de vanidad, pero para los parados, los paganos de copagos y la exigua y ahogada clase media no es más que un desastre y un engaño, pero esto solamente son  percepciones de un humilde critico político, como el trasnochado reconocimiento a las victimas cuando se permite que asesinos estén baboseando en las Herriko-tabernas justificándose en la legislación. Habrá que darle la razón a ese estudiante reaccionario que decía que este gobierno cobija a delincuentes, gobiernan para ricos y encia nos llama vagos a  los demás.

En el reino de Valcárcel la cosa no tiene muchos méritos, más bien deméritos, más de lo mismo, en Murcia el problema principal ahora es el soterramiento del AVE, o distraer la atención, mientras seguimos sin AVE y a Cartagena que le den… En Murcia el problema es el relevo del Virrey, no el aciago camino del aeropuerto o la ficción de Paramount, sino codazos y un guión estudiado y ejecutado para que su delfín, producto de las NNGG y actual Consejero de Educación ocupe su lugar, el resto de la región no existe o no importa, Lorca sigue pareciéndose a Beirut y en Murcia se ponen medallas banales, posiblemente no vemos las cosas como son sino como somos, me apuesto un “rompi” que el señor Valcárcel se cobrara su vasallaje a Génova yendo como cabeza de lista a Europa, ¡en la vida la ha visto más gorda!, así, yo sigo viendo las cosas como son y escribiéndolas como creo que son, de momento…, en cualquier punto del camino el dinero y las subvenciones que compran y dirigen los medios puede cercenar este blog o espacio de crítica, que se lo digan a P.J Ramírez, el acoso a Rajoy y a la Casa Real le ha costado el puesto, pero esta situación no es patrimonio de las grandes editoriales y rotativos, y si no, miren la tibieza de la prensa regional y local sin ir más lejos, a la hora de tratar temas tétricos como la corrupción y los desaguisados urbanísticos y las pésimas gestiones en la ciudad y en la región. Lo dicho Comendador, no vemos las cosas como son sino como somos.

Aquí, en la Trimilenaria de don Tomás, la señora alcaldesa y su destacado equipo de gestión tiene una visión muy distinta a la del ciudadano de a pie, mientras el Auditorio ha sido un éxito de gestión para unos (gobierno municipal), para otros ha sido un desastre de trabajo y dinero, pésimo y mediocre y además anunciado por presentido.

Mientras, el Palacio de los Deportes con bombo y platillo se termina, que es mentira, todavía quedan los accesos y rellenarlo, el contenido…, para otros es otro desastre mayúsculo o, el denominador común del equipo de gobierno, que no es otro que la incompetencia,  que además, ebrios y ebrias de prepotencia establecen cercanías sobre su ama y señora, rinden vasallaje a quién le da el sustento. Mientras, las erratas urbanísticas del responsable de Infraestructuras son naturales y obvias para el gobierno municipal, para otros son una falta de respecto al contribuyente y a la sazón votante, y así una larga lista…, como la presunción de inocencia de la regidora ante el descargo, más que acusación, de un empresario local de varios contubernios, en lo que no entro ni juzgo ya que para eso esperamos que actúe la Justicia, pero para otros, los del pueblo corriente y siempre mal pensados, algo que es patrimonio del ignorante, estos desaguisados no se tendría ni que haber planteado, dudas las hay como las meigas, ¿porqué se le ha dado pábulo y se piensa en tostado? ¿Es porque hay en el pueblo ignorante y mal avenido sospechas, como del barro tras la lluvia?, ahí lo dejo.

Sumo y sigo, lo de las incidencias en seguridad como la Madrugada Marraja, los Carnavales o la última Cabalgata de Reyes son inconformidades naturales para el Ayuntamiento, para otros pura e innata incompetencia de la gestión del edil delegado de seguridad, ni mas ni menos, y los remiendos del Director de Seguridad son puro absentismo político.

Para el equipo de gobierno sus representantes delegados son lo más de lo mas y para otros, hay muchas asignaturas pendientes…, en Infraestructuras, Urbanismo, Empleo y Hacienda, por ejemplo, huelga hablas de las “marías” de la EGB y el Instituto como  Mujer, Educación y Festejos entre otras.

Así los puestos de libre designación anunciados por el consistorio cartagenero son para unos determinantes y establecidos legalmente, para otros es dar cobijo a amigotes y colegas, sin duda no vemos las cosas como son sino como somos.

Son manera de ver las cosas, la impasividad de la regidora ante los órdagos sanitarios, ante la desamortización de los medios de transportes locales, ante las chapuzas de la reparación de los baches esporádicos en la calzada, el litoral y ante la asignación de contratos siempre a los mismos, ante el acoso de las cámaras policiales, ante el equipo de gobierno más trivial que profundo…, son maneras de ver las cosas, ya que no vemos las cosas como son sino como somos.

¡No vemos las cosas como son sino como somos! Y en alguna ocasión nos gustaría que las vieran como nosotros las vemos, “No podemos perder la esperanza en la humanidad, puesto que nosotros mismos somos seres humanos".  Albert Einstein

 

La cena de los idiotas

Se trata de una comedia que establece el inteligente humor y su tácita moraleja que inspira algún que otro artículo de crítica, sana, respetuosa y constructiva, máxime cuando la corrupción y los despilfarros políticos sigue siendo el segundo principal problema de las preocupaciones españolas, y es que  no es para menos, vaya tropa.

Decía Ramón y Cajal: “Lo peor no es cometer un error, sino tratar de justificarlo, en vez de aprovecharlo como aviso providencial de nuestra ligereza o ignorancia”. Así determinaría la prepotente actitud de nuestro equipo de desgobierno municipal, como en la obra de Veber, nos traen todos los miércoles un idiota a cenar y a resultas que el concurso lo ganamos los ciudadanos de Cartagena. Claro que, cuando es un personaje de rancio abolengo, pues todavía nos puede importar menos que nos choteen, pero cuando nos toma por idiotas personajes de la anodina farándula política municipal, pues esto cabrea.

Espero y deseo que durante estos meses tomemos buena cuenta los votantes y ciudadanos de la aquiescencia de nuestra Regidora con sus caballeros y damas de la mesa redonda, inmerecedoras/es de tal tarea y sobre todo, a esa ofensa permanente hacia la inteligencia de la ciudad de Cartagena en la que nos situamos y así, en las urnas le pegamos un cerrojazo a Santa Florentina y los mandamos al paro, aunque entren “los otros”, que miedo dan también.

Ya nos despedimos del año con manejos urbanísticos de tres al cuarto, en Cala Flores sin ir más lejos, algo intrascendente para el caos institucional de Cartagena que ha quedado en aguas de borraja y que nadie ha explicado contundentemente, ¿qué pasa en el Ayuntamiento para que los expedientes pasan de oca a oca y siempre con algo oscuro y oculto detrás?, informe arqueológico, Red Natura… , no me parece de recibo que esto le pase al neonato edil de Urbanismo que ha de ser escrupuloso de por más, ¿o es producto del poderío torero para aseverar quién manda?

Luego nos llegan las “Rimas y Leyendas”, que no de Bécquer sino de este gobierno, las agrandes obras previstas…, las que no se terminan y sabe Dios cuando se terminaran…, y lo que costaran…, para eso si hay dinero de la Comunidad, para el Rosell y Sanidad no, y las que se quieren empezar, apuesten quienes o quién las va a realizar y seguro que no se equivocan.

Lo del “Paro” y las copiosas declaraciones de la Alcaldesa en su ocaso político mediterráneo son de órdago. ¿Si la prioridad es luchar por el déficit en este año y en esta legislatura?, ¿por qué pagamos los cartageneros 2 millones de Euros en sueldos a cargos de confianza en la legislatura, medio millón al año?, échelos y cubrimos algo del déficit, ¿o se les debe algo?, estos no los ha votado nadie, son producto de la magia política. La bajada real del paro en la ciudad ha sido de 307 personas en el año –es para tirar cohetes y ponerse medallas- y los números de diciembre son consecuentes con la fecha, ya que de los 575  solo 9 no son, repito, no son, del sector de servicios y comercio, y esto lo dicen fuentes oficiales.

Pero la guinda la vuelve a poner el área de seguridad, vamos ganando adeptos a la insolvencia, si en el desastre de organización y falta de efectivos de seguridad de la última madrugada marraja se culpó a la propia policía local por parte de sus representantes políticos, ahora, en un acto de desmesurada grosería, producto solamente de la más profunda ignorancia, de la más inerte mediocridad, se culpa al propio público de Cartagena de los desmanes de seguridad de la Cabalgata de Reyes, del acto portuario al cantil del muelle mejor ni hablar, nadie ha cifrado los asistentes, las familias con niños que bajaron al centro a disfrutar de la cabalgata, pero de lo que no hay duda es que fueron muchas miles de personas, personas que deberían de haberlo hecho en espacios más abiertos, por comodidad y seguridad, ya que los ciudadanos por naturaleza se aglomeraron a su paso y además, en una emergencia, ésta hubiera acabado en desastre, de hecho, la falta de previsión a lo que nos tienen acostumbrados permitió una situación crítica con el hinchable de la 'cerda…', a pesar de ser el único culpable el público claro, a nadie se le ocurre sopesar la carrera o itinerario, no hay 'guiones' semanasanteros en seguridad y festejos. “Pa mear y no echar gota”.

No tengo ninguna duda de que los responsables técnicos de seguridad, dícese, el jefe de la Policía Local, el de Bomberos y el Coordinador de Protección Civil, por su experiencia y profesionalidad pusieron encima de la mesa el desdén y la inquietud que se avecinaba,  o sea, los problemas de aglomeraciones en tan escueto espacio, y no tengo dudas que los responsables políticos, dícese el nuevo delegado de seguridad –vaya debut- y el, ya famoso concejal de seguridad a pesar de la ironía, en un  acto de mal entendida lealtad institucional ahorraron en costes a costa de la seguridad de los cartageneros, y esto es tangible e imperdonable, pero lo triste es que encima, se vuelve a deteriorar la imagen de la Policía que se le encomienda o conmina la nada grata factura de denunciar a los insurrectos automóviles mal estacionados en la zona lindante al festejo en ese día, de vergüenza torrera, esta política municipal está sitiando al ciudadano y encima, la festera de guardia acusa y culpa de su inoperancia e incompetencia y falta de gestión a los espectadores del evento, -como ya no hay más fotos hasta Carnaval-, que quizás fueron los mismos que corearon…, de vergüenza, y uno y dos y….., el envío del prepotente Rey Mago de once peluches a un sólo balcón sito en la  carrera donde algún noble de la realeza cartagenera y pepera posiblemente moraría, quizás, quizás, quizás, vergüenza ajena daba ver el pueblerino espectáculo, ya lo decía Molliere; “Las personas no están jamás tan cerca de la estupidez como cuando se creen sabias”

 

No sé cómo se osa a culpar a la gente de los propios errores, eso es síntoma pueblerino y, a pesar de los concejales de esta ciudad, que bajo mi humilde opinión, ninguno está a la altura de la trimilenaria, con permiso de don Tomás, y algunas de hecho están en lontananza…,  a pesar de la política nociva hacia la ciudad desde la metrópoli y asumida por el Consistorio sin tapujos, a pesar de los esfuerzos de todos ellos y ellas por no dejar despegar a tan insigne Villa Mediterránea, Cartagena dejó de ser un pueblo hace décadas, a pesar de mantener este partido desgastado su política de aldea en una gran ciudad, me van a perdonar pero; “con buena picha bien se jode” que narra el dicho popular y si se sacrifica a impuestos al ciudadano al estilo medievo, no es muy difícil ponerse medallas. Esperemos que las dimisiones y los ceses vengan antes de que ocurra una desgracia, porque está visto que últimamente la Virgen de la Caridad tiene trabajo. Lo dicho, Pierre Brochant tiene donde elegir para cenar el próximo miércoles y jueves, y….

   

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