Con la venia… Álvaro Bellas

Escrito por Antonio Alarcón. 20 de junio de 2016, lunes.

“Desde mi punto de vista existen otros problemas en la justicia mucho más importante que tener una ‘jaula de oro’ (Ciudad de la justicia)”


“El juez debe hacer en todo delito un silogismo perfecto: la mayor de este silogismo debe ser la ley general; la menor será la acción conforme o no a la ley; y finalmente, la consecuencia tendrá que ser la libertad o la pena” (Cesare Beccaria)

¿Quién es Álvaro Bellas?


¿Se ve como magistrado en la Audiencia Provincial en una sección penal?
No hago planes tan a largo plazo, pero yo en principio me veo aquí, me gusta la jurisdicción penal, por lo que a corto plazo no me lo planteo.

¿Qué es lo que le gusta de ser un juez de Lo Penal?
Averiguar la verdad material de lo que ha pasado. Es decir, no centrarse tanto en lo que las partes digan que ha sucedido, sino en averiguar lo que ha ocurrido de verdad, con los medios de prueba a tu alcance. Para mí ése es el sentido de la justicia penal.

¿Cuando tiene que dictar sentencia de prisión, le ha podido preocupar que, aunque las pruebas en juicio indiquen culpabilidad, usted crea que es inocente?
Si uno se formula esa pregunta tiene que absolver, porque entiende que hay una duda razonable. Si por encima de la duda razonable crees que una persona debe ser condenada a prisión, lo que suceda después con su vida, no es mi problema, sinceramente. Lo que hay que ver es de forma aséptica si esta persona tiene los medios de prueba en su contra suficientes como para ser condenado como autor de un delito, el resto de cosas ni me las planteo.

¿Alguna anécdota que recuerde durante la celebración de un juicio?
Sí, hay varias, en la jurisdicción penal, por el perfil de gente con el que se trabaja, da para muchas. Pero recordaré un nigeriano por un delito de atentado, con una complexión física enorme, que cuando se dijo que entrase a la sala a ser juzgado, se bajo los pantalones y los calzoncillos, y se giro al tribunal y enseñó el trasero. Los policías nacionales se las vieron canutas para reducirlo.

¿Defina Justicia?
Se han dado multitud de definiciones, la que más me gusta es la que define la justicia como el arte de dar a cada uno lo suyo.

¿Considera que un juez debe ser frío?
No es que lo considere, es que debe ser así, en caso contrario tu labor se dificulta muchísimo. En el derecho penal entra un bien muy sensible, que es la libertad.

¿Alguna vez le ha molestado algún condenado por su juzgado?
En una ocasión una señora me increpó en una terraza, cuando estaba yo de copas un sábado por la noche, diciéndome que le había arruinado la vida porque le había condenado a un delito de alcoholemia, pero nada importante. En 15 años de ejercicio profesional es algo anecdotico.

¿Qué opina de la pena de muerte?
Siento cierto recelo, porque creo que no debo quitar una vida que yo no he dado. No me gustaría tener que aplicarla en un futuro, entiendo que si la ley me obliga, yo estoy vinculado por el principio de legalidad y lo haré. Si me pregunta de forma personal, yo no soy partidario. En Estados Unidos se ha demostrado que han habido errores en la prueba, y una vez que la víctima ha sido ejecutada, el daño es irreversible.

¿Considera que Cartagena necesita una Ciudad de la Justicia?
Lo de la Ciudad de la Justicia esta bien, en tanto en cuanto facilita o acomoda el desempeño diario de muchos profesionales, sin embargo considero que no es la panacea. Es decir, en el sentido de que desde mi punto de vista existen otros problemas en la justicia mucho más importante que tener una ‘jaula de oro’. Considero que esta bien, pero considero más importante tener una justicia ágil y eficaz, que tener una ciudad de la justicia maravillosa y estar aún resolviendo asuntos del año 2005.


Agradecer a Alvaro Bellas el tiempo dedicado para poder llevar a cabo esta entrevista, por darnos su opinión de la justicia en la ciudad de Cartagena y por compartir su punto de vista del día a día entre expedientes, vistas y sentencias.

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