Viernes, Agosto 23, 2019
   
Texto

Todo está "ferpecto"

Silencio en la sala

La frase del titular de este artículo es popular para muchos por las películas de juicios americanas que han visto. Es bueno el silencio para el desarrollo de la vista oral porque permite una mejor audición de todo lo que acontece sobre el asunto principal. Lo malo viene cuando no se escucha, en este caso, lo que sufren espectadores y medios de comunicación en la sala de vistas de la sección quinta de la Audiencia Provincial desde hace, al menos, por la experiencia de quien suscribe, desde el año 2006.

Vamos a situarles. La sala es rectangular y tiene en su ecuador situada la puerta de acceso para testigos, que crea una especie de barrera sonora por la que se escucha más lo que sucede en el exterior que al fondo del recinto, donde se sitúan jueces, fiscales, abogados y acusados y testigos, aunque éstos están algo más próximos a la zona de asientos para los espectadores.

Hace unos años sí se instaló al fondo de la sala un cajetín para que tomaran sonido los medios televisivos y radiofónicos, pero nunca ha funcionado. Los informadores pedíamos algo más simple, un par de pequeños altavoces en esa zona que, a un volumen que evite acoplamientos, reprodujese lo que los protagonistas están diciendo y que sí se graba en cintas con un sistema ya instalado, por lo que bastaría con darle salida a ese par de altavoces. Algo similar a lo que hay en el salón de actos del Colegio de Abogados de Cartagena y que funciona sin problemas.

Desde hace años, los periodistas nos hemos quejado de esta situación a través del Tribunal Superior de Justicia de la Región de Murcia, pero parece que el problema va a continuar, pues si en la época de 'vacas gordas' no se acometió, complicado parece ahora que la 'vaca ha adelgazado tanto'. Sin embargo, una vez más, hacemos la petición a la gerencia territorial del Ministerio de Justicia, pues parece mucho más lógico, razonable y racional que pedirle a jueces, abogados y fiscales que hablen a gritos (o se pongan de pie andando por la sala en plan americano) para ver y oír cómo en este país se aplica la justicia.

 

Máxima tensión

Decir que los vecinos de La Aljorra están hartos parece poco a lo que se percibió ayer, durante la concentración. Había personas de todas las edades y de varias razas pero un sentir común: ¡Basta ya! Unos quieren confiar en las fuerzas de seguridad y en la justicia, pero hay muchas dudas. Así, no extraña que algunos apuesten por la acción propia con patrullas vecinales o armarse en la propia casa. Todo esto es tan delicado como peligroso, pero en este caso la confianza de los ciudadanos hay que ganársela y me refiero tanto a la justicia, con sus leyes, como a los agentes policiales.

"Hay más guardias civiles poniendo multas que protegiéndonos", expresaba un vecino, y lo que es peor, lo decía convencido. Sólo de las autoridades y de sus instrucciones depende que esa sensación (o realidad) cambie y que la tensión que hay (se puede cortar con un cuchillo) se suavice.

Por otro lado, volvemos a hablar de unas demarcaciones de la Guardia Civil irreales. Tiempo atrás criticábamos que la población del Polígono Santa Ana sea competencia de la Guardia Civil y al que está pegada, San Cristóbal y Los Dolores, de la Policía Nacional, cuando todas ya forman un núcleo. Algo similar nos enteramos ayer. El Palmero es de La Aljorra, es la idea que tenemos todos. Pues bien, resulta que un robo en ese caserío hay que denunciarlo en el cuartel de la Guardia Civil de Cartagena y si ocurre en La Aljorra hay que ir a El Albujón.

 

Hay dos mundos y están aquí

Las manifestaciones de protesta se están convirtiendo en una cita casi semanal en Cartagena. Sin embargo, la participación popular en las mismas cada vez es más escasa. ¿Los motivos?, pues pueden ser muchos y ninguno. Los propios participantes en la marcha que tuvo lugar este último domingo aportaban sus opiniones en el artículo que ofrecemos sobre la misma, que si no se ha publicitado bien la convocatoria, que si hay desánimo general, que si no se confía en sus resultados…

Fuera de este debate, lo que sí dio la impresión al ver a la marcha cruzar por las principales calles peatonales de la ciudad es que hay dos mundos, pues era chocante ver como unos elevan su voz contra la actual situación mientras avanzan por terrazas repletas de ciudadanos que, y en su derecho están, aprovechan la mañana del domingo para salir. Es como si cada uno hablase un idioma diferente. Por un lado, agrada ver familias disfrutando de una soleada mañana y por otro, entristece la situación de los que sufren despidos o deahucios. Sin duda, chocante, muy chocante. ¿España va bien?. No creo. ¿España va mal? Pues tampoco lo parece. Hay dos mundos y están aquí.

   

La Justicia, a hacer puñetas

Tasas para que frena la utilización de la Justicia por parte de los ciudadanos y reducción de la plantilla de jueces, multiplicando el trabajo de los que quedan. Son las 'ingeniosas' ideas que han brotado del ministro Ruiz-Gallardón y cía. para la Justicia española.

Sobre el 'tasazo' ya nos hemos pronunciado y ahora nos centramos en el asunto de los jueces. De todos es asumido, porque así se vienen proclamando desde hace años desde portavoces judiciales (como TSJ) que los juzgados están sobrecargados, que hay 'tropecientas' mil sentencias pendientes de ejecutar, que se aplican las atenuantes de dilaciones indebidas a los acusados en demasiadas causas, que no se puede entrar en despacho de jueces y fiscales sin ver montañas de carpetas, etc.

Bien, encima estamos en un Campo de Cartagena en el que el Palacio de Justicia de Cartagena tiene 'satélites' porque se quedó pequeño y en la que el Partido Judicial de San Javier está considerado como el más sobrecargado de España. Y ante todo este panorama, ahora se decide suprimir los jueces sustitutos. ¡Con lo que cuesta 'engañar' a un juez para que venga a San Javier por el gran trabajo que le espera…!

Es un asunto grave. Baste con meter los datos en un 'programa matemático'. Menos jueces con igual trabajo da como resultado más retrasos más suspensiones y más porcentaje de error en las sentencias. ¿Ofrece garantías que modestos juzgados como San Javier o Mula tengan que resolver grandes causas (con miles de folios) anticorrupción a la vez que celebran juicios domésticos?

Otra cosa que no se entiende. El Ministerio ofrece a los jueces de Lo Social un sobresueldo de 1.200 euros para que asuman trabajo de otros juzgados por la reducción de jueces. Es una manera de reconocer que hay trabajo para más jueces pero que les importa un 'pepino' la calidad del servicio, pues sale más barato pagar un extra a alguien que ya acumula mucho trabajo que un salario a otro juez.

La reforma contempla cubrir las vacantes con alumnos de la Escuela Judicial, aquellos que aún no han jurado sus cargos Me pregunto: 1º ¿Son válidas sus decisiones?. 2º ¿Es lo mismo un juez en prácticas que un profesional con años de experiencia?

Ruiz-Gallardón busca el ahorro económico, como cualquier gestor, pero en este caso la duda es saber el precio de ese objetivo. Me temo que la brecha que se puede abrir será más cara de tapar después.

Las puñetas son los bordados y las puntillas que lucen, tras un largo trabajo, las bocamangas de las togas y 'mandar a hacer puñetas' a alguien es una expresión que se utiliza cuando quieres deshacerte de esa persona. Alguien, me temo, está 'mandando a hacer puñetas' a la Justicia española.

 

El paro no está en paro

Las cifras que hemos conocido del año 2012 no deben sorprender a nadie. Lo extraño sería que fuesen positiva, pero que estemos ya acariciando los seis millones de desempleados (uno de cada tres ciudadanos de la población activa) es lo lógico. Hace un año se estrenó la Reforma Laboral y el balance es el que tenía que ser, pues se facilitaba de forma notable los despidos y no se han establecido ayudas algunas para la contratación. Así, que 691.700 personas hayan engordado las listas del paro es una consecuencia más que lógica.

Lo que no termino de entender es el beneficio de esta medida para la Nación, pues 691.700 personas han dejado de cotizar al Estado y ahora es el Estado el que las mantiene. Por eso, cuando se habla que si la deuda del país y bla, bla, bla… pienso (desde mi simpleza) que si el Estado ha propiciado tener menos ingresos y asumir más gastos en el capítulo laboral, pues normal que esas cuentas sigan con angustiosos números rojos.

   

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