Miércoles, Julio 17, 2019
   
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Todo está "ferpecto"

Tasas para una barrera social

Las 'tasas de Gallardón' están más que cerca después de que Senado y Congreso rechazasen las enmiendas presentadas por la oposición al controvertido proyecto. Es decir, pronto tendremos ciudadanos con capacidad de recurrir sentencias y ciudadanos sin capacidad de hacerlo. Esto, para la Justicia, es muy negativo.

El ministro, como es lógico, argumenta esta medida. Por un lado destaca que el sistema judicial español está saturado por un exceso de litigiosidad (curioso, pues no hacen mucho invitaban a los ciudadanos a solucionar sus conflictos por la vía judicial) y que estas tasas pueden disuadir a los que hacen uso del recurso para dilatar un proceso judicial. Por otro, asegura que el dinero ingresado ayudará el servicio de Justicia Gratuita, que tiene muchos problemas en algunas comunidades autónomas. Además, anuncia que podrán hacer uso de este servicio aquellos que ganen hasta 15.975 euros al año, elevando el listón que estaba situado en 14.910 euros.

En este mundo, nada es verdad ni mentira, todo es según el color del cristal con que se mira. Dicho esto, es evidente que Gallardón ha utilizado un prisma de economista, pues prevé ingresar 300 millones al año). Además, son muchos los casos de reclamaciones contra la Administración en la que le dan la razón al ciudadano (lo he vivido en mis carnes), pero le indican que no pagarán hasta que no tengan una sentencia que les obligue, por lo que además del dinero que se ingresa está el dinero que se ahorran.

Es evidente que los únicos que no se verán afectados serán las clases pudientes. El resto, es decir, la mayoría de españolitos tendrán que rezar para que el juez de turno no se equivoque en primera instancia para no tener que recurrir. Una sentencia es el resultado de una fórmula en la que una persona aplica una Ley. Lo segundo puede ser perfecto, pero lo primero (la persona), no siempre lo es, pues, por fortuna, somos humanos.

Los partidos de la oposición aseguran que las nuevas tasas no son constitucionales, el Consejo General del Poder Judicial ha elaborado un duro informe en contra (vulnera la tutela efectiva y son desproporcionadas, exponen), también se han expresado contrarios los procuradores y abogados… Me da a mí que van a quedar ahí.

Valgan algunos ejemplos. El primero, un asunto laboral. Un trabajador que no esté conforme con la primera sentencia de juez de Lo Social todavía puede recurrir sin costo alguno. Con las 'tasas Gallardón' debe tener 500 euros para no resignarse, por lo que si los trabajadores viven un tiempo en los que están perdiendo sus derechos de forma sistemática, acabarán por quedarse hasta sin el 'derecho al pataleo'. En asuntos civiles, como pudiera ser una sentencia de divorcio, o un contencioso hay que tener 800 euros (ahora cuesta 300) para seguir adelante. El cuadro adjunto extraído de El País lo refleja bien claro.

¿Afinarán más los jueces en primera instancia? No creo, pues ya lo hacen o, cuanto lo menos, lo intentan. Si tenemos en cuenta que, para la clase media (ni pudientes ni con derecho a la Justicia Gratuita), cuyo poder adquisitivo va en caída libre, entrar en la vía judicial ya es de por sí caro (el propio Gallardón reconoce que tener abogado y procurador es más caro), el 'muro' que se está levantado es de lo más injusto por mucho ministro de Justicia que haya parido este proyecto.

 

Más contundencia

Ha sido detenido el autor de los disparos que causaron la muerte de una agente de la Policía Local de Madrid y las heridas graves de su compañero el miércoles 8 de agosto, cuando interceptaron una furgoneta que huía tras atracar una sucursal de Correos.

El detenido tiene 42 años y… ¡14 antecedentes policiales! El colectivo de policías municipales pide a los jueces y a los fiscales una mayor contundencia para evitar que estén en la calle personas como ésta. "Si una persona así no estuviera en la calle se podría haber evitado esta muerte", expresan.

Aplicar la Ley no es labor fácil ni cómoda, pero, pienso, los derechos de las víctimas deberían estar siempre por encima de los delincuente o infractores. Lo triste es que no es así en la mayoría de ocasiones, pues el 'malo' tiene muchas salidas legales tras cometer un delito. Será legal pero no es justo.

 

Campos de olvido

La inseguridad en las zonas rurales es algo tan habitual que, desgraciadamente, se ha convertido en habitual y, por tanto, no causa alarma. Por robar, hasta robaron las campana de la ermita de Los Médicos sin que a nadie llamase la atención.

Es cierto, porque lo hemos vivido, las dificultades que las gentes del campo han tenido para denunciar, pues faltan muchos agentes de la Guardia Civil en estas zonas y la mayoría de los cuarteles no están preparados para un buen servicio… y rápido. Así, las estadísticas de la delincuencia rural eran engañosas, pero servían a muchos políticos para no invertir más en la seguridad rural. Sólo cuando parecía que el malestar iba a llegar a un nivel muy excesivo, se mandaba a los 'linces' y a calmar ánimos.

Ahora, con la iniciativa de los agricultores, que habilitan documentos que las víctimas pueden rellenar hasta en sus casas, las cifras que a buen seguro serán otras y, por tanto, las soluciones también tendrá que ser otras más estables.

Y por último, ¿qué se están haciendo contra los que cobran material robado?, contra los que adquieren chatarra, coble, mangueras, frutas y muchos artículos sabiendo y sin saber de su origen. Que sepamos, nada de nada.

Con todos estos elementos, mucho han tardado los agricultores en agruparse y alzar la voz.

   

El derecho a la información

Los derechos a la sanidad y a la educación nadie los discute. Son derechos que recoge la Constitución española para sus ciudadanos. Pero ese mismo 'gran libro' recoge más derechos. Uno de ellos es el derecho a la información y ahí es donde las gentes del periodismo (cada vez menos en activo) debemos alzar, de una vez por todas, la voz porque los ciudadanos no parecen estar muy concienciados de otros de los pilares de nuestra Democracia cuyo pilar está en peligro.

Dos problemas arrastra esta profesión. Por un lado, que el periodista ha sido quien ha dado a conocer las historias, los problemas, las reivindicaciones y demás de otros, pero nunca ha sabido defender su posición, su profesión y sus derechos. Y cuando ha querido hacerlo ya era tarde.

Por otro, que el dinero público tiene sus medios (RTVE u Onda Regional, por poner unos ejemplos), pero lo que es la pluralidad informativa precisa de anunciantes para las demás plataformas informativas. Aquí, el comerciante o empresario todavía no tiene claro que la publicidad (y da lo mismo el precio) no es un gasto, sino una inversión en su negocio, como sí lo refleja la declaración ante la Agencia Tributaria. Y si hablamos de compradores, como es el caso de prensa de papel y revistas, al ciudadano de esta zona parece que le cuesta más gastar un euro en información que dos en cañas.

El resultado es la criba de profesionales que están cayendo en las listas del desempleo (350 en la Región en los últimos tiempos) y los que están por caer. Respecto a los nuevos licenciados, mejor ni hablar. Se les utiliza como prácticos y punto. Y en cuanto a los medios, pues sangre, sudor, constancia y fe ciega para no ampliar la lista de los que están bajando la persiana.

Como es evidente, los medios informativos también se han reducido y a este ritmo van a quedar los grandes, es decir, los medios nacionales a los que las grandes empresas no ha bajado su aportación como a anunciantes. Y entonces me pregunto, si no hay medios locales, ¿dónde llevarán sus denuncias los vecinos? Respondan ustedes mismos. Conoceremos mejor los atascos en la M30 de Madrid que los que se produzcan en la calle Real de Cartagena. Es decir, quedaremos aislados de lo que ocurre en nuestro entorno.

Pongo otro ejemplo. Todos los empleados públicos que ahora se están manifestando. Si no fuera por los medios informativos, ¿para qué servirían sus movilizaciones? Se enterarían sólo ellos y cuatro más.

Otra cuestión. A la prensa se le bautizó en su momento como el 'séptimo poder' por su influencia hacia la sociedad. Si al final no hay medios informativos o no hay periodistas suficientes, el partido político que tenga la 'sartén por el mango' controlará plácidamente a su pueblo. ¿Recuerdan esa frase de 'El saber os hará libres'? Pues eso.

¿Y todo esto a dónde nos lleva? La respuesta se las dejo a ustedes.

 

Seguridad vial… a veces

Los recortes son una de las medidas anticrisis, pero hay que diferenciar. Se debe recortar en lo que es innecesario, pero eso, en lo que no es necesario (conveniente o imprescindible). Los políticos, esos que hemos votado, han demostrado una gran capacidad de mala gestión, pues han malgastado mucho dinero público. Pero es que los que tenemos ahora siguen de la misma escuela en el capítulo de 'malrecortar', pues tan malo es 'malgastar' lo que se tiene como no invertir en lo que es necesario para el ciudadano. En este terreno se podría hablar de asuntos como la educación, la sanidad o la información, pero me voy a centrar en la seguridad vial.

Por un lado, nos dicen que ponen campaña de control de velocidad o bebidas alcohólicas para nuestra seguridad y por otro vemos tramos de autovías que antes estaban iluminados a oscuras o vemos (mejor dicho, no vemos) cómo va desapareciendo la pintura de pasos de peatones y otras señalizaciones viarias sin que nadie las reponga. ¿No pueden emplear el dinero de esas multas para las que sí se pone especial celo? A la hora de multar, en ocasiones, los agentes son intransigentes y le niegan a los conductores hasta su derecho a defensa (sé lo que me digo), pero para pintar un paso de peatones ya no hay tanta urgencia, todo lo contrario, pueden pasar los meses que para el político no pasa nada. Otro ejemplo son los límites de velocidad. Hace no mucho nos dicen que se bajan para ahorrar y se gastan un 'pastón' en cambiar las señalizaciones con pegatinas. Ahora dice que los van a subir… Si entonces era para ahorrar, ¿es que ahora podemos derrochar? Lo peor es que los políticos nos mienten sin problemas. ¿Pensarán que nuestras aburguesadas mentes no lo detectan? Puede ser.

Otra duda. Hace unos días falleció una persona que iba en un turismo debido al lanzamiento de una piedra a la autovía de La Manga desde el puente de Los Belones. Entre la primera llamada al 112 alertando de ese lanzamiento de piedras y la llamada indicando la desgracia pasó una media hora. Sabiendo que hay cuarteles de la Guardia Civil y Policía Local en El Algar y Cabo de Palos, ¿por qué no se acercó nadie a esa zona? Nos adherimos a esa pregunta que han hecho algunos lectores de Cartagena de Ley, pues nadie se ha molestado en responderla. ¿Es que los recortes han dejado aún más diezmadas las plantillas de nuestros cuerpos de seguridad? Si fuese así, volvemos a lo mismo, eso de 'malrecortar' para enmendar lo hecho con el 'malgastar'.

   

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