Lunes, Diciembre 16, 2019
   
Texto

El cierre de Librería Escarabajal

Ayer pasé por la puerta y estaba cerrada. Después de 125 años por fin ha conseguido cargársela. No habían podido con la librería a lo largo de su historia ni varios incendios, ni espectaculares inundaciones del centro de la ciudad, ni una guerra civil, ni una posguerra devastadora, ni robos de diversas escalas, ni crisis variopintas como las de la Primera Guerra Mundial, la del 29, la de la autarquía franquista, la de la reconversión industrial... No, nada de esto había podido con ella, pero ha llegado ella, la iluminada, la que siempre ha hecho su santa voluntad y se la ha cargado, ayudada, eso sí es justo reconocerlo, por las circunstancias actuales, aunque no sólo por ellas.

Internet, la crisis económica, los nuevos hábitos de consumo… Pero ¿dónde dejamos la responsabilidad empresarial y personal? ¿Dónde el buen o mal trabajo que haya hecho la empresaria y los trabajadores por ella 'dirigidos'? (es una ironía lo de dirigidos).

-"VII Premio Librero Cultural 2005". Muy pocos saben lo que costó aquello en dinero, trabajo, tiempo, etc. Y mientras tanto el resto de la librería no era importante, que cada sección fuera como pudiera, que cada trabajador, en función de su voluntad y de su mayor o menor responsabilidad, hiciera lo posible para atender a los clientes (eso sí, si faltaba dinero para algo, no era para las actiividades culturales): había que traer autores, hacer conciertos, lecturas, etc. pero si no se podía traer un libro que necesitara un cliente, pues que se esperara.

-"Premio de la Cámara de Comercio de Cartagena a la mejor ejecutoria empresarial 2008". Los premios Juan Palomo, yo me lo guiso yo me lo como, pues entre los propios empresarios cartageneros se otorgan un premio para alimentar su ego.

El ego. La perdición de un negocio. Todo ha estado en función de esto. Hay que hacer cosas para salir en "los medios" (como decía una que yo sé). No se trata de llevar a cabo una trayectoria ordenada, coherente y acorde con tu negocio o función y que la prensa, reconociendo tu esfuerzo, te dedique algo de espacio. No. Se trata de hacer eventos constantemente para estar constantemente en la prensa, en la radio, en la televisión... Se trata de llamar a todas horas a los periodistas para recordarles "lo bien que lo estamos haciendo", "lo que nos preocupamos por la cultura de la ciudad", .... Y de paso, como las cosas no son gratis, libros regalados a los periodistas que acudían a las ruedas de prensa que, según decía, pagaban las editoriales (puede que sí, puedo que no, habría que verlo), cafés, almuerzos, ...

Y mientras tanto, cientos de clientes sin atender, proveedores maltratados, personas que llamaban por teléfono o que acudían a la librería para hablar con ella a las que se negaba a atender con excusas, mentiras y otras artimañas. Y mientras, también, los trabajadores tapando agujeros, dando la cara por alguien que no nos ha pagado ni un céntimo de lo que es nuestro (ya no indemnizaciones por despido, sino hasta sueldos trabajados y no cobrados), sufriendo en nuestra salud y con nuestras familias una situación totalmente injusta.

En fin, quiero terminar con un dicho de un compañero mío jubilado hace ya bastante tiempo y que la conocía prácticamente desde que nació: "Soy Ana Escarabajal, todo el mundo al suelo".

* En recuerdo de los 125 años de la librería, a mis 22 años allí y, especialmente, a estos dos últimos años. Supongo que es una forma de desahogarme.

 

 

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