Viernes, Diciembre 06, 2019
   
Texto


Matices de una sentencia

Se acaba de hacer pública una sentencia de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Murcia por la que se desestima la demanda presentada por la madre de una discapacitada, en la que reclamaba una considerable cantidad de dinero a la consejería de Sanidad y Consumo de la Comunidad Autónoma de Murcia. Sin entrar en la valoración de la misma, sí hay algunos matices que me gustaría destacar, sobre todo para conocer la postura de la mencionada sala ante éste tipo de reclamación, y las dificultades que puede suponer el realizarlas.

Lo primero es que, aunque anteriormente he comentado que se reclamaba una considerable cantidad de dinero, no es menos cierto que esa reclamación respondía a una situación de no menos considerable importancia.

Veamos, persona discapacitada, que desde su infancia padece diversos problemas mentales, que hacen que sea incapacitada judicialmente y tenga como tutora a su madre, aunque el término de tutor en este caso no acaba de encajar. También tiene reconocida una minusvalía del 66% . Esta persona desaparece durante unos días, sin tomar medicación, y cuando aparece, su madre, viendo el estado en el que se encontraba, la traslada al Servicio de Urgencias de un Hospital de Murcia, de donde se le traslada a otro, siendo medicada como se cree oportuno, permaneciendo unas cuatro horas hasta que viendo el estado, es trasladada por medio de ambulancia al hospital Ramón Alberca de El Palmar.

A los tres días, más o menos, de estar allí ingresada, y tras aplicarle una ampolla de un neuroléptico, es dada de alta, alta a la que se opone su madre, por observarla muy agresiva; a las pocas horas de llegar a su casa, viendo el estado de alteración en el que se encontraba, la madre llama al psiquiátrico, y le comunica al psiquiatra de guardia que su hija amenaza con arrojarse por un balcón y que precisa ayuda urgente, se le contesta que le den unas gotas de ‘Aloperidol’, y según la administración, que llamara al 1-1-2; pero sin apenas dar tiempo ni a una cosa ni a la otra, la persona, sin mediar palabra, se arroja por el balcón del domicilio, un cuarto piso, sufriendo lesiones muy graves que le suponen posteriormente que el IMAS le reconozca la situación de gran dependencia, y a la madre se le agrave una depresión y se le reconozca una invalidez total paras su profesión habitual.

Por eso comentaba anteriormente que en efecto se reclamaba una gran cantidad de dinero; pero puede comprobarse que responde a un cuadro de una gran trascendencia; ambas personas, hija y madre, quedan en un estado peor que se encontraban el día que ocurrieron los hechos.

En ese estado de cosas, la madre hace una reclamación de responsabilidad patrimonial a la consejería, que es desestimada, para posteriormente acabar en un procedimiento Contencioso Administrativo, en el que recae la sentencia anterior. El único consuelo para la demandante, o recurrente es que la Sala no le impone las costas, que hubieran sido de un importe considerable.

Estos, más o menos, son los hechos. Como abogado os puedo asegurar que si a mi despacho me encargan un caso como éste, hubiera hecho posiblemente el mismo trabajo que el letrado que la ha dirigido. Es decir, hubiera pensado que había motivos más que justificados para que la Administración hubiera sido considerada responsable de los hechos. Y evidentemente, a la vista de la sentencia, me hubiera equivocado.

En otra colaboración analizaré los fundamentos jurídicos en que la sentencia basa la desestimación de la demanda.

 

 

Prohibida la publicación de fotografías de este diario digital con la marca 'CYA' en cualquier publicación o en Internet sin autorización.

 


 


Login Form

Este sitio utiliza cookies de Google y otros buscadores para prestar sus servicios, para personalizar anuncios y analizar las visitas en la web. Google recibe información sobre tus visitas a esta página. Si visitas esta web, se sobreentiende que aceptas el uso de cookies. Para mas informacion visite nuestra politica de privacidad.

Comprendo las condiciones.

EU Cookie Directive Module Information