Lunes, Julio 16, 2018
   
Texto

Bodas de sangre

Parece que los matrimonios políticos de inconsciente conciencia están de actualidad, ellos con ellos (muy de moda), ellas con ellas (…), ellos con ellas y viceversa. Altos, bajas, atractivas, guapos, sucios, feos, risueñas, soberbios, tontos, endiosados, modelos de pancarta y pandereta, etc…, pero todo tiene un fin bastante trágico, lamentablemente, para el imbécil de a pie que paga impuestos y no vive de la política como el que suscribe el presente, que cada vez somos menos.

Al final, estos matrimonios irreverentes e inconvenientemente convenientes, solo buscan el banal protagonismo de peleles retroalimentados con sus ansias de poder, la soberbia y el ego prostituido y mercadeado y, el hacinamiento económico al más puro estilo parasitario, todo ello basado en una postura política basada en el populismo más burdo y chabacano, a la venezolana con ADN económicamente cicatero, estos partidos circulares, transversales y verticales, ejemplos tangibles de esta prostitución autoritaria, sectaria y dictatorial de esta nueva corriente política populista con divisa grana y cárdeno progresista que nos inunda, que de política no tiene más que el recesivo ideario bolchevique y ahí, entra de trompa el fracasado Sánchez con el petulante Iglesias, no el imputado por Auditorio y Púnica, no él presidente del PP murciano en permanente falsete en sintonía con su partido, sino el sociata, el fracasado e indigno secretario general socialista con la grandeza en su currículo de ser el aspirante a presidente con más fracasos electorales de la historia democrática de este país, incluso, sumando las dos nefastas republicas, ese que se arrejunta en trágico casamiento con el de la coleta, partido y partidarios sectarios de la hecatombe y el despotismo comunista aderezado con filosofía burguesa, lo de siempre, nacionalismos, independentismos, populismos, cuestión de absolutismo y dinero, siempre dinero…

Tras estos trágicos matrimonios que se supone, son para el bien social, se acuestan políticamente dándose la espalda, ¡o no!, logran que sus prostituidos principios y filosofías de partido alcancen el promiscuo clímax del placer ególatra en plenos y asambleas. Sánchez-Iglesias, Rajoy-Rivera, Puigdemont-Junqueras (imagen para vomitar, Más aún), Sánchez(PP)-Sánchez(C´s) (las SS de Murcia –salchicha y salchichón-. La Castejón y el López en Cartagena (en la vida la han visto más gorda), así, entre otros, a lo largo y ancho de este país donde lo mediocre, vulgar y ordinario se ha puesto de moda, pactos anti naturales sintetizando la lucha por la izquierda, por la derecha, por el centro, por donde sea…, el caso es cobrar astronómicas cifras a fin de mes, a pesar de lo peregrino y mezquino del ser, ¿el objetivo? desbancar a Rajoy y hacer uso del ninguneado poder a lo Maduro, y no les falta razón, ha permitido el actual presidente que la corrupción tiña de azul la política española, encima como lelos, bobos y aspirantes a “pijos” de pinganillo, como dice Ruiz Vivo, justificando lo injustificable, pero ese no debe ser el fin, al fin y al cabo Rajoy es el menos malo de esta tropa de impresentables, sino el de alcanzar la equidad y el bienestar social y eso, empezaría por reducir a más de la mitad, de casi medio millón de amiguetes, a poco más de 100.000 –y ya son un ejército bananero-  los puestos vinculados a dedo en el territorio nacional político. Bajar, los casi 80.000 representantes que el Sistema sustenta a la mitad, sería un ahorro económico importante y no laboral, además de un acto de dignidad y seriedad hoy mancillado y así, quizás, solo quizás, no se habría de tocar la ‘hucha’.

Por el contrario, para el desgraciado currante de turno, y no sé hasta qué punto, el afortunado pensionista que sobrevive con el beneplácito de los impresentables de la nueva progresía, no olvidemos que Podemos y sus miserables quieren negarles el derecho a voto, por esto de la igualdad democrática, y así, con una escueta pensión, por no decir, una mierda, y un aumento del 0.25% anual intenta sobrevivir con esfuerzo y sudor, con trabas y tropezones mientras, se despilfarran sueldos, dietas y manutenciones de una clase política desvergonzada, ni derechas ni izquierdas, ni independentistas ni nacionalistas, ni provincianos, ni pueblerinos, ni aldeanos, ninguno renuncia a su económica levedad del ser como en la novela de Kundera, chupan y chupan sin medida ni hartazgo. Son capaces de cargarse la caja de las pensiones y dejarlos tirados en una cuneta con un metafórico tiro en la nuca, miseria hecha por miserables.

Los truhanes de la política son capaces de cualquier cosa, mendigar cual indigente en celo politizaciones, de donde sola hay históricas y muy españolas provincias, como las catalanas (Barcelona, Gerona, Lérida y Tarragona), o las vascongadas (Álava, Guipúzcoa y Vizcaya), otros, con el alma sucia y la coleta grasosa, la camisa progre, la corbata de saldo o la mochila repleta de indecencias y de populismos de taberna, con consignas de barrio degradado que hacen su agosto en invierno y su enero en verano. El resto no existe. Callados y semi ausentes, asistimos, cuales espectadores anónimos y procesados directamente, ni imputados ni investigados, por la ignominia social de la populacha política de mercadillo en escenificaciones lorquianas, podría ser la casa de Bernarda Alba, donde la imposición fanática hace mella en la felicidad de la descendencia como dogma de fe, una vida sin conocer varón por imperativo maternal, trágico fanatismo absolutista, aunque el libertinaje y la promiscuidad sean el decálogo hoy en ese autoritarismo. Yerma, o la búsqueda innata de la saciedad femenina truncada por el designio popular del mandato autócrata, trágica frustración donde la muerte es la única salvación.

Bodas de Sangre, apeadero de esta misiva, metáfora fundida en oscuro crisol de nuestro futuro ya que sus arrejuntamientos tóxicos nos hacen sangrar las entrañas. Destino, muerte y venganza arropado por el honor desnutrido y vilipendiado en su más profundo significado, radiografía de un enfermo crónico que se retroalimente de sus dolencias, España. Aciaga metáfora de bodas anunciadas con trágico desenlace, abrigada por símbolos premonitorios del deplorable y funesto final…, ¿les suena?, siempre sangramos los mismos.

En septiembre más, pero no mejor.

 

 

Prohibida la publicación de fotografías de este diario digital con la marca 'CYA' en cualquier publicación o en Internet sin autorización.

 

 

Login Form

Este sitio utiliza cookies de Google y otros buscadores para prestar sus servicios, para personalizar anuncios y analizar las visitas en la web. Google recibe información sobre tus visitas a esta página. Si visitas esta web, se sobreentiende que aceptas el uso de cookies. Para mas informacion visite nuestra politica de privacidad.

Comprendo las condiciones.

EU Cookie Directive Module Information