Miércoles, Octubre 17, 2018
   
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El caso de la heroína escondida en los testículos sólo deja una incógnita entre los tres acusados

Dos aceptan penas de cárcel tres años de prisión en el juicio celebrado en la Audiencia, mientras que el tercero sostiene que es inocente y se enfrenta a una petición de cárcel de la Fiscalía de cuatro años y medio.



La vista oral, celebrada ante el tribunal de la sección quinta de la Audiencia Provincial, en Cartagena, ha demorado su inicio en una hora. El motivo es la negociación que mantuvieron el fiscal David Campayo con los letrados defensores Juan Francisco Pérez Avilés, Fermín Guerrero y Rubén Castrillo ante la posibilidad de cerrar acuerdos zanjar el asunto con una sentencia de conformidad. Dos aceptaron (Sadki y Mohammed), que eran los que iban en el turismo que fue interceptado por la Policía Nacional en octubre del pasado año con destino a la barriada cartagenera de Virgen de la Caridad, mientras que un tercero (el único que no llegó a los juzgados esposado procedente de prisión) rechazó ese pacto y optó por defender su inocencia en sala, donde le pidieron cuatro años y medio de condena, tiempo superior al pactado por los otros implicados, que quedó en tres ejercicios, de los que han cumplido más de siete años.

Uno de los encausados junto al traductor

Los dos que se conformaron y aceptaron la autoría del delito que se juzgaba, sin embargo, no se mostraron muy claros en ese sentido en sus declaraciones, que resultaron un cruce de acusaciones de unos a otros y un "yo no sabía nada". Pero una vez aceptado el acuerdo, todo eso ya no vale.

Sadki fue el primero en declarar. Era quien llevaba el paquete con 500,6 gramos de heroína escondido en los testiculos cuando intervino el turismo el 091. "Sabía que llevaba el paquete, pero no qué tenía. Me lo dio Munir (el tercer encausado)", dijo, además de que les pagaría 500 euros a los dos que ejercían de transporte, "era la primera vez que lo hacía". El abogado de Munir le preguntó si tenía diferencias con su cliente por un asunto de la venta de un coche que luego dio problemas y por asuntos familiares, y en ambas ocasiones respondió de forma negativa.

Después habló Mohammed, quien dijo que no sabía qué llevaba el paquete, "pero me lo imaginaba", indicando que fue Sadki quien fue a su casa para pedirle que lo llevara hasta La Zenia y luego dirigirse hacia el barrio cartagenero ("no se habló de dinero, pero pensé que habría alguna recompensa"), donde fueron interceptados por la policía. "Me quedé flipado", dijo, además de apuntar que estaba claro que fueron a por ellos por "un chivatazo".

Luego le llegó el turno a quien se aferra a su inocencia, quien aseguró tener problemas con SAdki debido a que no quiso casarse con su hermana y al asunto del coche, donde quedaba una deuda de 700 euros. "Estaba enfadado conmigo", indicó para dar a entender que lo están inculpado por esas diferencias. El fiscal señaló entonces que en sus primeras declaraciones no habló del tema de la negativa a la boda y sí lo hacía ahora. A preguntas de su abogado, dijo que se mostró colaborador en la registro que efectuaron en su vivienda ("no tenía miedo") y respecto a los mil euros que aparecieron, dijo que estaban en el bolso de su esposa, siendo su procedencia comisiones inmobiliarias. Como es obvio, negó haber entregado el paquete a las otras dos personas.

Después llegó el turno de los agentes de la Policía Nacional que intervinierono. Reconocieron que estaban alerta sobre el traslado de la droga. "Recibimos la información y se desplegó el operativo", dijeron. Cuando descubrieron el paquete, "nos dijo quien lo llevaba que se lo había dado una persona en La Zenia", de quien después apuntaron los datos de cómo localizarlo. Respecto a los mil euros (dos billetes de quinientos euros) descubiertos en Torrevieja, un agente afirmó que estaban en la cartera que Munir llevaba en su coche. También señalaron que en la vigilancia previa a su detención lo observaron "muy inquieto".

Capítulo final de la vista. El fiscal modifica sus conclusiones en lo que respecta a Sadki y Mohammed, pare quienes inicialmente se pedían 8 años de cárcel. Ahora fija la condena en tres años de cárcel para cada uno más el pago de una multa de 40.000 euros para cada uno. Los letrados Pérez Aviles y Fermín Guerrero se adhieren a la misma, indicando el segundo de ellos que solicitará que la pena quede en suspenso y no entré en prisión su defendido.

Queda el capítulo de Munir. La Fiscalía ve clara su implicación, exponiendo David Campayo que ha quedado demostrado que fue el origen de esa heroína porque las otras dos personas sabían, más o menos, donde residía, pese a que no habían estado con anterioridad. El abogado Rubén Castrillo, por su parte, estima que no se ha demostrado, "pues el único indicio es la declaración de Sadkir, siendo evidente que se conocían de antes y que entre ambos existía enemistad, pues el asunto de la hermana en nuestra cultura no es importante pero sí en la marroquí", añadiendo que su cliente ha sufrido "una acusación basada en el acuerdo de los otros encausados con la Fiscalía", por lo que pidió que sea declarado inocente. Tras una hora y cuarenta y cinco minutos, la sesión acabó y queda a expensas de lo que decida el tribunal integrado por José Manuel Nicolás, José Francisco López y Juan Ángel Pérez sobre Munir. 

 

 

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