Martes, Septiembre 18, 2018
   
Texto

'Yo era un tonto… el mercadillo político'

Podría ser el título de una novela aspirante al premio Planeta, lo que no sé, si de nuestro efímero Ministro de Kultura, o un telefilme dominguero por soporífero del amigo Trueba, por lo de varias vistas que no miradas, como la Alhambra, pero es nuestra cruda y penosa realidad, la del PSOE haciendo escarnio de la pobreza institucional y de la corrupción, de la de los demás y de la suya, que está a la zaga incluso, y supera a los peperos a pesar del complot periodístico para taparla, lo de los 'eres' es un escándalo de notable entidad, lo más vergonzoso de la política española de todos los tiempos y todos los partidos, más incluso que el exiguo hoy, caso Roldan y lo tapan, los dicho, en este país aborregado manda el lobby de la comunicación manipulada, la sorpresa propia de Sánchez –ni en sus mejores sueños- viéndose en la  Moncloa acelera la corrupción moral de los sociatas de labriega hoz y eléctrico martillo.

La de Moncloa, su obsesión, la de Sánchez y su esposa –persona determinante en el ridículo institucional y de moral ingrávida del discípulo de la mentira y nada amado, sin proyecto, sin futuro y sin argumentos-, la de la mentira y la conjura, y por extensión, la de todos los que ocúpanos espacios en esta tierra, incluidas las mentiras esparcidas con falsas encuestas de apología comunicativa. Ésta, es la de un presidente marcado por la duda y la farsa mediática, por la involucración de su partido, el socialista en innumerables casos de corrupción, un presidente que se aleja del ideario que cualquiera ratificaría en las urnas, como así ha sido, un fracasado líder político aupado por una horda de políticos trashumantes que han hecho de este trabajo social, de gestión y de servicio al ciudadano su modo de vida y nada barato, su modo de espuria actividad que les dará juego a los desleales, terroristas asesinos y sediciosos de barretina.

La primera en la frente, le ha faltado tiempo a la Meritxell Batet o ministra del compadreo y la confabulación, heredera de los ideales de Serra –investigado-, Montilla –autodesahuciado- y Zapatero –aborrecido-, casi nada…, para empezar a cuestionarse la Carta Magna y dar concesiones disimuladas a los golpistas, sediciosos y facinerosos, mientras, los terroristas de Bildu en Navarra, los mismos que se han cargado la identidad floral, acechan y acosan a la Constitución atacando a la Monarquía, en horas bajas sí, pero…, ¿quién quiere otro perroflauta como Sánchez de presidente de la psudorepública española? Además, con la experiencia republicana de España, donde solo la traición y la violencia con identidad de asesinato era lo que imperaba, más ostensible que la propia dictadura franquista y causa efecto de la misma, ¿quién la quiere?, esto es historia sin adulterar.

Dos en la cara, o la bofetada dada a si misma de la Margarita Rodriguez Garcés, una chica chica chica pum, se ha pasado por el fragoso arco de su espíritu nacional el 75 aniversario de la AGA, en un claro ejemplo de bastarda gallardía.

Tres en las partes nobles, por lo de la salida aireada y airada del ministro de Kultura de la telebasura, roba, engaña, miente, tima, se aprovecha y encima la jauría tiene la culpa, exacto, la jauría formada por los elementos de la coalición o completo de la moción de censura, comunista embaucadores y falsos profetas, asesinos terroristas, fracasados socialistas, sediciosos y traidores arrejuntados en colchón mugriento con los poligoneros vascos nacionalistas.

Todos tienen sus adeptos, ora por recoger viandas, ora por un puesto de fortuna, ora por un saludo escamoteado –que los hay-, ora por idiotas, ora por peleles..., y nosotros, espectadores engañados y tristemente sometidos a este infortunio soportando mamarrachadas, solamente una voz criticada, pero real y autorizada está alzándose con la realidad de Cataluña, la de Borrell, pero calla, para el resto del aciago proyecto por inexistente sánchista, ¿cómo se ha permitido que se alcance un enfrentamiento civil en Cataluña?, y de eso las hemerotecas son triste notario, en pasado reciente y en triste presente del día a día catalán, victimas, ya las hay lamentablemente, los que tienen sentimiento español. Los ataques a policías y a familiares empiezan a recordar los momentos precarios y tenebrosos en las Vascongadas, y se permite sin rubor alguno por gobiernos indecentes, el anterior y este de panfleto de los ocho días de oro…, la esperanza es el nuevo Ministro del Interior, o no, depende de la diversificación de la diversidad diversificada…, ¿sabrá dar respuesta el ex juez, le dejarán darla desde la política de compadreo sánchista? Un gobierno catalán que no se corta un pelo en transgredir las leyes constitucionales españolas es permitido y hasta vitoreado por estos gobiernos de alpargata, mientas, una Europa que sigue tratándonos como lacayos, nos halaga la solidaridad de pancarta sánchista que ellos niegan, no hay orden europeo para el acoso y el problema de la migración descontrolada, la frontera entre la inmigración ilegal, el estatuto de refugiado y la solidaridad humanitaria la marcan las mafias negreras, no los gobiernos europeos, producto del popularismo chabacano de partidos tardo burgueses con marchamo de izquierdas o lisonjas bananeras que nos anega. Un circo socialista lo organizado con el barco de migrantes, una farsa puesta en escena que les pasará fortuna, la vice de telenovela a organizar la acogida… Por el contrario, el estatuto europeo sobre justicia se lo saltan a la torera estos europeístas de borrachera en Maspalomas, alojando sediciosos y golpistas en sus territorios, en otro claro ataque contra la soberanía y las leyes españolas, eso es Europa, un funesto verdugo de nuestro arrojo y gallardía, y no de ahora.

Decía Calderón –lo retomo de anteriores porque no levanto cabeza- en su obra La hija del aire, “Yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos”, y sin querer ya pensaba él hace siglos en esta orgia de despropósitos políticos, en esta bacanal desvergonzada de dignidad, en esta farsa teatral de argumentos y de seriedad de politicuchos de mierda.

No hay diálogos entre besugos que diría Alberti en la obra retomada de Calderón, la del tonto, ironía y sabiduría. El Gordo y el Flaco – de Alberti- tomado de su recurrente obra, solo monólogos entrelazados, a cada uno lo suyo, el pueblo, el votante ensimismado en la creencia de la desesperanza política y algunos en su turbadora por pútrida esperanza deshonesta. Nos han destrozado la dignidad, y la ilusión, ¿y la culpa? …, es la recurrente cascara de plátano que nos ponen estos imbéciles de escaño y pulpito.
Es el símil, como la actitud de Sánchez y sus seguidores, desconcertante ante la primera lectura del relato de Alberti. Nos han quitado hasta las ganas de llorar, como en el poema, sobre todo, las de merendar…, ojo, la ironía no proporciona ningún consuelo más allá del momento de expresarla y de mi desahogo, solo más impotencia, como el pan de ácimo en la Última Cena, al final, no significa nada a pesar del protagonismo del cuerpo…, la triste realidad se impone. Como decía Alabarte, y en esta España, “es que a mí me preocupa mucho el silencio y la astronomía, // y la velocidad de un caballo parado, y la inmovilidad de los trenes expresos que predicen la futura muerte del tranvía…, el estancamiento de este puto país de tontos descerebrados.

El Charlot de Alberti, en su segunda irónica genialidad sobre el dos veces tonto, que soy yo, es un vagabundo que recorre el devenir de las épocas, con una bruma de melancolía decorativa, insípida e impotente ante el transcurso del tiempo. Así nos sentimos algunos críticos ante tanta herrumbre política, desfachatez e ignorancia, como el tiempo de Alberti y Charlot y antes Calderón, en el poema, donde se contrae y dilata el pasado con el presente y el futuro, se apelmazan sin cronología como nuestras sentencias políticas, hoy puestas en tela de juicio más que nunca gracias a fiscales y jueces politizados por designios del Ejecutivo, y esto es un hecho amenazante a pesar de la entrada de un miembro que no miembra, de la realeza en prisión, “Asinque” con partidos conservadores de nepotismo ilustrado como el anterior y psudo-progresistas pancarteros como el presente, no necesitamos los postulados venezolanos de Podemos, ya nos podemos ir directamente a la mierda. Da igual, la insurrección de lo prometido es ya una constante en el contexto actual, la mentira es una premisa insalvable. Los que se dedican a la política, allí en Madrid como en la cochambrosa orgia de siglas murciana, solo se retroalimentan de mentiras, hoy la época de Valcárcel se ha revitalizado con la incorporación de nefastos personajes de la época más oscura del maltrecho y aciago Partido Popular murciano, solo títeres descabezaos, amigotes de fortuna, como siempre, estómagos agradecidos en busca del “conco”, ideario fútil del nepotismo más aciago murciano y por extensión cartagenero, que dan lugar a la proliferación de sectas políticas como Movimiento Ciudadano o los podemitas de turno, ciegos seguidores de una doctrina simplona y abyecta que dan de comer al hambriento, en ego y en sustento. Acaudalados de soberbia que no han demostrado absolutamente nada más que, el desarrollo exponencial del nepotismo y el colegueo, a voces o con estupideces permanentes, a gritos o con necios desprecios y, sobre todo, la amoralidad consustancial más oscura y tétrica de sus almas políticas corrompidas, lo hizo el PP en su notable declive aborregado por seres decadentes, los mismos que hoy siguen con la cartilla de racionamiento papera, en la cola por el bocadillo. Lo hizo MC en su triste era gubernamental, en clara traición a las urnas, promesas ancladas en la ineptitud más profunda, fachada mediocre y verborrea fácil y contentar al amigo y colega, -hemerotecas sobre Protección Civil, Policía Local, Bomberos, Ayuntamiento, Cárcel o devaneos de interés hospitalario…-, y lo hace el PSOE, un partido socialista de mampara de desfile, pero de mercadillo, donde el problema principal de la regidora, por casualidad, como su jefe Sánchez que en la vida la ha visto más gorda, es complementar el conjunto “vacío” del día, de protagonistas de revistas pueblerinas y panfletos de barrio, lo triste es que son directamente proporcionales a la región y a la capital, solo un escaparate de mercadillo de primavera y verano, pero chabacano y ordinario.

Vaya mierda de presente, vaya mierda de futuro. “Yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos”, no sé si he de acertar el camino. Contigo la llevas…

 

 

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