Sábado, Septiembre 23, 2017
   
Texto

Un campamento más despejado de gente

Cuatro días de fiestas de Carthagineses y Romanos se han superado, habiéndose generado ya un ramillete de asuntos suceptibles de ser comentados. Uno de ellos es que en la gran aldea festera ha acudido menos visitantes que otros años, a diferencia de la expectación (muy elevada) que acompaña a los actos oficiales en el casco urbano.

¿Qué pasa en el campamento? La pregunta está en el aire, después de ver una desangelada noche del domingo y cómo la mejor afluencia fue el sábado, sin llegar a ser agobiante. Quiero aclarar que un servidor prefiere que no exista masificación, pues el festero está más a gusto como refleja que tiene más espacio para ‘jugar’ con asaltos, raptos, novatadas, etc. En los días que llevamos hemos visto muchas más escenas de este tipo que el año anterior. Sin embargo, reconocemos que los que llevan las barras se resiente y ésto afecta a tropas y legiones. No es tan grave, pero sí merece su análisis ya que estamos en una época en la que está de moda que todo sea superlativo y hay algo que choca entre la cifra de 400 altas de festeros con esa inesperada situación.

Motivos por los que ha bajado en el campamento la afluencia de público hemos escuchado varios. Desde que la Declaración de Interés Turístico Internacional “es mucho ruído y pocas nueces a nivel local”, desde que en barrios y diputaciones son “fiestas alejadas” porque nunca se ha llevado a cabo una auténtica promoción en estas zonas, desde que todavía queda “crisis” (?)… Este plumilla, como es evidente, también tiene su opinión.

Tres factores considero que han tenido relación directa. Una, los (muchas veces erróneos) pronósticos climáticos de lluvia para viernes y sábado. En esta tierra ya sabemos que cae una gota y los cartageneros se atrincheran bajo techo. Otro, coincido en que misiones auténticas de conquista que abarquen a todo el municipio (y la comarca) todavía no se han desplegado.

El tercero son las fiestas populares de barrios y diputaciones. No todo es Carthagineses y Romanos, hay otras de segunda fila con arraigo. En Cartagena hay más de un centenar de festejos populares y algunos de ellos han tenido lugar en este inicio de mes, solapándose algunas actividades con el tempranero inicio este año de Carthagineses y Romanos, como ha sucedido en Los Dolores, El Algar, Molinos Marfagones, etc. Las fiestas más domésticas también se viven con intensidad y entre fiestas hace falta descansar, pues los cuerpos tienen un límite. Considero que este factor que ha influido en este inicio festero dentro de su gran campamento, pues estas personas han decidido recuperarse y coger fuerzas para el tramo fuerte, el que abarca de jueves a domingo. El próximo año Carthagineses y Romanos comienza el 21 de septiembre. Estoy convencido de que será otra historia.

 

'La (buena) presencia de los vecinos en internet, asignatura pendiente

Cada vez son más las asociaciones vecinales con presencia en la gran red, especialmente a través de perfiles de Facebook, pero, muchas veces, localizarlos es un gran problema, como también lo es la iregularidad en su contenido.

Esta semana hemos vuelto a recibir correos electrónicos de lectores interesados en localizar una u otra asociación vecinal en cuestión, labor en ocasiones nada fácil. Es algo que se repite más de lo habitual, con lo que deducimos que la situación necesita uno o varios giros.

Lo ideal es tener una página web (así será en el futuro), pero de momento el principal referente es Facebook y en bastante menos proporción otras redes sociales. La idea es muy buena. Dado que la gran mayoría de vecinos ya son internautas habituales, las asociaciones dan a conocer su actividad, sus denuncias, las fiestas, la convocatoria de asambleas y otros capítulos de actualidad de su colectivo y de su entorno a través de ‘Cara libro’ (traducción de Facebook). Sin embargo, no hay ni regularidad ni uniformidad.

Es importante que las juntas directivas se planteen tener un vocal para estos menesteres, que hoy en día es tan importante como el vocal de cultura o el secretario. Tener al día las redes sociales lleva su tiempo y no es cuestión de que lo haga el (aparentemente) más avispado en este terreno. Es una labor como otra cualquiera de la directiva y a buen seguro que los vecinos lo agradecerán. Lo que no se puede es informar con retraso o tener largos períodos inactivo el perfil. El vecino que se adentre y vea que no hay movimiento un par de veces, ya no entrará más.

Luego está la localización. Ahí debe intervenir la Federación de Asociaciones de Vecinos y hasta el propio Ayuntamiento, si fuese necesario. Veamos. Unas empiezan su identificación en Facebook como ‘asociación de vecinos’, otras como ‘vecinos’, las hay como ‘avv’, también como ‘avecinos’ y como ‘asociación vecinos’, por poner unos ejemplos, por no entrar en si se deja espacio o no entre las palabras. También están los casos en que la página la llevaba una junta directiva y al ser relevada, los nuevos abren otro perfil en la red social con otro nombre. Vamos, todo un galimatías.

En el buscador hay que afinar demasiado y no siempre se tiene éxito. Lo conveniente sería crear un inicio común y con un juego de letras novedoso que no lo tenga nadie más. Valga como ejemplo: AVVC (Asociación de Vecinos de Cartagena). Luego se añadiría el nombre del barrio o del pueblo; AVVC San Antón, AVVC La Puebla, etc. A partir de ahí, esos perfiles serían controlados por la Federación, salvaguardando que seguirían en futuras nuevas directivas de cada colectivo vecinal.

Estos mismo se puede aplicar a las juntas vecinales, pero en este caso el problema es menor al ser más escasas, con lo que la solución es más fácil. Sí veo como asignatura pendiente el servicio de colgar las actas de sus asambleas en el portal de transparencia del Ayuntamiento. Son pocas las que lo publican escasos días después de su celebración y en la mayoría de casos pasan hasta meses. Si queremos transparencia, el factor tiempo también influye. Enterarte de cosas de tu entorno con mucho retraso es casi como no enterarse. Las cosas, a su debido tiempo.

Valgan estos consejos por lo que observamos en nuestro municipio en un terreno importante, pues cada vez se rompe más el vínculo de las asociaciones con la mayoría de sus vecinos y hay que tratar de frenarlo, buscando nuevas vías de contacto y de complicidad. 

Quizás estemos equivocados y todo está ‘ferpecto’.

 

Pág. 1 de 18

 

 

Prohibida la publicación de fotografías de este diario digital con la marca 'CYA' en cualquier publicación o en Internet sin autorización.

 

Login Form

Este sitio utiliza cookies de Google y otros buscadores para prestar sus servicios, para personalizar anuncios y analizar las visitas en la web. Google recibe información sobre tus visitas a esta página. Si visitas esta web, se sobreentiende que aceptas el uso de cookies. Para mas informacion visite nuestra politica de privacidad.

Comprendo las condiciones.

EU Cookie Directive Module Information