Lunes, Abril 23, 2018
   
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Carthagineses y Romanos: Reinventado un mundo

Ahora, cuando veo lo que está pasando, descubro que, sin lugar a dudas, ella tenía razón. Que había que intentarlo. Que había una salida.

Lo recuerdo como si fuera ayer. Mi ciudad se derrumbaba, los militares partían hacia otros destinos, recuerdo edificios en llamas, recuerdo el temor a lo desconocido. Incertidumbre y miedo llenaban nuestros corazones mientras pensábamos que nuestra ciudad moría lentamente…Unos cuantos, inasequibles al desaliento estábamos allí. Lo veíamos. Teníamos que hacer algo antes del fin del mundo, de nuestro mundo.

Sé lo que estáis pensando. Pensáis que os hablo de las historia de Plinio y pensáis que soy uno de los antiguos. Pensáis que hablo de aquello que ocurrió hace 3000 años.

No.

Os hablo de ayer, de los noventa, de la crisis que cerró fábricas y comercios en Cartagena. Os hablo de cartageneros en la calle, de los bazaneros luchando en la carretera de la Algameca, de Riotinto a la entrada de la ciudad. Os hablo del olor y la nube oscura que cubría Cartagena las mañanas de verano.

Y entonces alguien tuvo una idea.

Porque Cartagena es especialista en fines del mundo. Ha vivido muchos fines del mundo: cuando llegaron los romanos, cuando vinieron los piratas, con el Canton, en la guerra civil. Y siempre que el mundo se acaba, Cartagena se levanta.

Era el momento del Ave fénix.

Carmen había encontrado unas “piedrecicas” de lo que resultó ser un magnifico teatro romano. En San José, en las obras de La Milagrosa, un panel de muralla y una cripta sorprendían a los cartageneros. El puerto quitaba las vallas desde las que se asomaba al mar nuestro submarino Peral.

Con la fuerza de un volcán, surgía la piedra como lava caliente dispuesta a incendiar nuestros corazones.

Era el momento y allí estábamos nosotros, los locos, y se nos ocurrió recrear el fin del mundo. El que nos contó Plinio el viejo en sus historias. Lo teníamos fácil. Tenía todos los ingredientes para ser una historia fantástica: Héroes, heroínas y reyes y princesas; codiciados tesoros y palacios. Dioses y lagunas embrujadas.

¿Crisis?¿qué crisis?. Llamamos a cada puerta, a cada casa, a cada comercio y en septiembre, el mes de la vuelta al cole y a la rutina, salimos a la calle.

Veo las fotos de esos primeros años y no puedo evitar sonreírme. El campamento hecho con tiendas de campaña en el parque de artillería y nosotros, con cuatro trapos, cinturones anchos, espadas forjadas en la bazán…

Aprendimos juntos. Aprendio Duly a hacer joyas y El Puche pasó de monederos y carteras a correajes y faldetas. Todas las maderas perdidas se convirtieron en escudos. Y llegó el campamento, cada vez más grande, cada vez más hermoso.

Lo recuerdo como si fuera ayer, porque en realidad lo fue.

Ahora nos veo, ruidosos y joviales, con los jóvenes pidiendo a gritos el relevo. Aprendiendo de nuestros errores y cometiendo errores nuevos. Oigo como si fuera ayer hablar de crisis y de locos que se van de fiesta “con lo que cae” y sé que, de nuevo, resurgiremos. Porque si de algo sabemos los cartageneros es de fines del mundo.

Y esos…los convertimos en fiesta y nos los bebemos con el asiático

 

Historias de Alumbres (XX): Hace 200 años tuvo ayuntamiento (2ª etapa)

El coronel Rafael del Riego se encontraba en Cabezas de San Juan (Sevilla) al frente de una compañía esperando su marcha hacia la guerra en las colonias americanas, cuando el 1 de enero de 1820 decidió sublevarse y recorrió Andalucía proclamando la Constitución de 1812, y con el apoyo que la oposición liberal le dio en las ciudades y la actitud pasiva del ejército descontento, el Rey Fernando VII se vio obligado a jurar la Constitución el 10 de marzo de 1820 “…he jurado esta constitución por la cual suspirabais y seré siempre su más firme apoyo…Marchemos francamente y yo el primero por la senda constitucional.”                                                      

Comenzaba así el llamado Trienio Liberal 1820-1823 y se volvían a instalar los ayuntamientos que en 1814 fueron disueltos. El Ayuntamiento de Alumbres fue restituido y Antonio Valero y los regidores del anterior Ayuntamiento Constitucional fueron designados de forma interina con la misión de promover elecciones municipales.

En la sesión del 29 de abril se nombra la corporación surgida de las elecciones, que sólo tienen mandato hasta final de año: Alcalde, Antonio Barcelona; Regidores, Antonio Valero, Francisco Martínez, Domingo Martínez, Ginés González, Francisco Luengo y Francisco Pérez; Síndico, Fernando de Mula. En 1821 el alcalde fue José Nondedeu, en 1822 Juan Gómez y en 1823 Francisco Avilés.

Esta nueva etapa del Ayuntamiento de Alumbres comenzará como terminó la anterior, sin medios económicos con los que afrontar los mínimos gastos, y con el agravante de que el Ayuntamiento de Cartagena no tardó en comunicar al de Alumbres que “…sólo habrá una Tesorería General.” Así en la sesión de la corporación de Alumbres del 1 y 2 de abril de 1821 se dice que “…no hay fondos para evacuar correspondencia”, y que “…la escuela carecía de maestro porque éste se había despedido al no recibir sueldo.” Más adelante se volvería a tener maestro de escuela.

En la sesión del 21 de junio de 1821, se acuerda informar a la superioridad de que se ha formado la Junta de Sanidad pero que se carece de medios económicos para sufragar los gastos.
Y no es de extrañar que la situación económica fuese caótica, el listado de deudores de Propios, de dueños de tierras y otros, en diciembre de 1820 era de 114, por lo visto eran muy pocos los que pagaban contribuciones y demás impuestos.

En noviembre de 1820 se mandó crear la Milicia Nacional Local, en cumplimiento de la real orden de 2 de octubre, “…sin que ningún pretexto pueda servir de excusa…” por lo que tuvieron que pedir al Ayuntamiento de Cartagena 100 fusiles para poder dotarlos de armas, y ello a pesar de las lamentaciones de la corporación que según decía, sólo podían contar con 26 útiles de 190 hombres que había en el pueblo.
No eran muchos los que aceptaban ser reclutados sin oposición, por lo que siempre había varios que reclamaban por alguna circunstancia personal o familiar con la que le dieran por no apto. Así Francisco Gómez reclama que él no da la talla, porque lo midieron con mucha cabellera, y efectivamente, ”…una vez cortado el pelo y habiéndose medido de nuevo a vista de todos los mozos se ha dado por falto de talla…”
Otros en cambio no consiguieron su objetivo, a pesar de alegar situaciones familiares complicadas.

Pero los asuntos a resolver en Alumbres se multiplicaban y los problemas que tuvo que afrontar esta corporación innumerables, algunos bastante desagradables para los responsables del Ayuntamiento, como el de tener que enviar informe de embargo al ex alcalde Antonio Valero por deudas tributarias en 1822, o el de la segregación del Algar.
En sesión celebrada en la tarde del 5 de abril de 1821en casa de Bartolomé Benzal, vecino del Algar, adonde se había desplazado todo el Ayuntamiento de Alumbres, y con la presencia del  Alcalde 1º de Cartagena portando el expediente promovido por los vecinos del Algar, se dio lectura al escrito siguiente: “Diputación Provincial de Murcia, 14 de marzo de 1821, vista la presentación de José Ruiz y otros vecinos de la población del Algar, feligresía y término del Ayuntamiento de Alumbres y partido de Cartagena en que solicita la formación de Ayuntamiento con arreglo al Artº. 310 de la Constitución acreditando con certificación del cura de aquella iglesia D. Ignacio González hallarse en esta población y su comarca o diputación el número de 245 vecinos con 1011 almas, solicitando al mismo tiempo se haga extensivo su término a la diputación de San Ginés que se halla al levante del Algar cuya población está situada en el intermedio de las demás sujetas al Ayuntamiento de Alumbres y enterada la diputación acordó dar comisión al Alcalde 1º de la ciudad de Cartagena D. Nicolás Martínez Fortun, quien con el comisionado que elija forme expediente quedando suficiente número de almas para la existencia del Ayuntamiento de Alumbres, separadas las que contenga las dos diputaciones del Algar y San Ginés, procediendo a la instalación de Ayuntamiento en El Algar…”

La corporación alumbreña estuvo en contra de  la separación del Algar desde el primer momento, así que cuando días después la Diputación Provincial le mandó un oficio reclamándole la mitad de las dietas del comisionado para la instalación del Ayuntamiento del Algar, el Alcalde de Alumbres le contestó”…y en su vista debe manifestar a V.E. que por lo que respecta a que por la división del término satisfaga este pueblo la mitad de las dietas que tocan al comisionado, le hace presente no estar en disposición los vecinos a pagar nada por la infelicidad en que se encuentran…”. Parece que costó asumirlo, pero poco a poco se fueron enfriando los ánimos y cada cual se dedicó a lo suyo.

Otro asunto delicado que tuvo que abordar el Ayuntamiento en esta nueva etapa, sobre todo después de la separación del Algar, es el absentismo de los regidores, de manera que el jefe político provincial llega a acusar al Alcalde de Alumbres de que en un mismo día todos los miembros estuvieron ausentes, y apercibe de multas si vuelve a suceder. A tal punto llegó el absentismo que  se dispuso en el acta de la sesión del 14 de septiembre de 1821  “…que el individuo que falte al Ayuntamiento los miércoles sin comunicarlo y sin licencia se le multe con 4 ducados y en los días que sean extraordinarios deben dar cuentas.” Pero más adelante hubo de volver a actualizar
Además, el Alcalde tenía que realizar sesiones de conciliación para que se pudieran aceptar a trámite las denuncias de lo civil, sin cuyo requisito no se admitían denuncias en el juzgado, y para la realización del trámite conciliador en 1820 en Alumbres, se habían fijado los lunes.

Un hecho histórico relevante es el de la Lápida de la Constitución. El día 15 de agosto, víspera de San Roque, Patrón de Alumbres, la lápida que había sido realizada en Cartagena, es paseada por las calles de la ciudad tirada por una carreta y escoltada por la Milicia Nacional Local y fue llevada hasta Alumbres, donde se colgó en la fachada de la iglesia al día siguiente, enmarcada en un ambiente festivo generalizado que duró hasta altas horas de la noche.
Sin embargo, los gastos de la lápida y los festejos trajeron como consecuencia un cruce de acusaciones entre el médico del pueblo Fernando Jiménez –que había sido el responsable de encargar la lápida y de organizar los festejos- y un extranjero afincado en Alumbres llamado Nicolás Robado que les llevó a dirigir escritos al Alcalde y finalmente parece que a los tribunales.
Según la relación de gastos que presentó Fernando Jiménez al Alcalde en un escrito con fecha de 17 de agosto “Incluyo los 4 recibos  por los que demuestro haber gastado en solo la lápida y su adorno veinte y tres  duros y nueve reales, de los que rebajados 4 duros, única cantidad que he recibido resultan gastados de mi bolsillo 19 duros y 9 reales, sin contar más de ocho duros en viajes que he hecho con solo el fin de llevar a efecto la colocación de la lápida.”

Finalmente tras la intervención de “Los cien mil hijos de San Luís” mandados por el Duque de Angulema en nombre de las potencias europeas, con el único fin de devolver a España al absolutismo, el 30 de septiembre de 1823, Fernando VII firmó un decreto en el que entre otras cosas decía: “Declaro en mi libre y espontánea voluntad, y prometo bajo la fe y seguridad de mi real palabra que si la necesidad exigiese la alteración de las actuales instituciones políticas de la monarquía adoptaré un gobierno que haga la felicidad completa de la nación afianzando la seguridad personal, la propiedad y la libertad civil de los españoles”.
Luego se vería que todo era mentira, y al igual que en 1814, vendría la despiadada represión contra todo lo que oliera a liberal, demostrando una vez más que su palabra carecía de dignidad.
Sin embargo, la última reunión del Ayuntamiento de Alumbres lleva fecha de 18 de octubre de 1823, y es natural, no solo por lo que tardaban las noticias en llegar, sino porque había que cumplir con las obligaciones hasta que la superioridad ordenara el cambio.


 

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