Viernes, Diciembre 13, 2019
   
Texto

El Rincón del Burladero

¿Hablamos de Europa?, y de España, y de la Región, y sobre todo de Cartagena

Deberíamos, y sin duda, formar nuestra propia reflexión ahora, todavía cercana la fecha donde se ha ratificado lo previsto, lo vacío de los discursos rancios bipartidistas, la debacle de los prepotentes dirigentes populares, la debacle de los mediocres opositores socialistas, y la amarga subida del mensaje chabacano por belicoso de los ideales de la revolución de las amapolas de mayo, y esto hay que hacerlo antes de que acabe la semana. Los números se irán perdiendo en el éter por interés, los resultados se volverán positivos por arte de magia y en dos semanas nuestros insignes políticos, estos eruditos de los ideales y la gestión que gracias a los amiguismos y a las falsas lealtades nos están hundiendo a modo de desgobierno, intentarán que se olviden.

Duro castigo el impuesto, porque no han ganado l@s rajoys y cospedales, l@s valencianos, rubalcabas y lópez, l@s valcarceles, garres,  pilares y cámaras, l@s tovares, reteguis, castejones y demás fauna política, han sido los grandes derrotados que impone la anodina asistencia a las urnas, aunque como siempre, la mediocridad inunda sus sedes y todos ganan, el magistral Sufragio Universal es lo que tiene, que a todos contenta en este país.  Llegado a este punto irreflexivo, habría que citar a J. Anatole France en su famosa cita “En la sociedad no todo se sabe, pero todo se dice”, y esta es la premisa que me acerca a este espacio de opinión, pero más que para opinar, para hacer una reflexión en voz alta, una reflexión basada en la perplejidad de los que en esta Región de Murcia nos han engañado activamente.

No voy a analizar en profundidad la perdida de escaños nacionales ya sabida, de un empate que se repartían mitad y mitad de las anteriores sumando 47 de los 54 eurodiputad@s entre los grandes partidos a 8 el PP y 9 el PSOE que suponen un 31.5 % menos entre los dos, pagando así el primero las usureras y engañosas políticas sanadoras a costa de seguir contagiando y socavando al moribundo. El segundo, por destrozar un país desde sus más profundas vísceras y lacerar nuestro  futuro. Son 17 menos, y eso es un castigo brutal.

Valcárcel abandona la región tras la pérdida de 130.000 votos, huye en puente de plata dejándonos en la estacada con una gestión vacía como sus palabras, se va con más de 8.000€ al mes a Europa dejándonos un aeropuerto como el de Castellón, vacío, estéril y aséptico como sus políticas e ideas. Un AVE perdido entre la Meseta Central y los montes de Alicante. En lo esencial y humano nos deja una Educación vacía y perdida. Una Sanidad rota y enferma en una sociedad descontentada y vacía como sus discursos

En la región han sufrido un varapalo los grandes partidos, han votado un 4% menos que en el 2009 y ambos, PP y PSOE han caído casi a la mitad. Sin embargo IU y UPyD han ascendido en casi 30.000 votantes cada uno, y entra el partido de ideología inconformista  y con un norte variable con otros tantos votos. Aviso a navegantes. Los terceros en discordia se meten con más de 7.000 votos, UPyD suben en más de 4.300, los mismos que IU y Ciudadanos que se meten con 2.300. Esos suman 33.331 que curiosamente son 6.470 más que los perdidos entre los dos “grandes”. Esto es otra lectura estadística distinta a la oficial de la alcaldesa que supone perder, a todas luces la mayoría absoluta el año que viene.

En la trimilenaria el resultado ha sido de más escandalo si cabe, de cerca de 152.000 llamados a votar, más de 91.000 se han quedado en casa, eso es un 62,58%, lo que significa que no importa Europa, y que se está descontento con lo que hay y de cómo se gobierna. El PP ha perdido casi la mitad de los votos 18.560 frente a los 37.980 que tenía en la anterior, dícese que la lectura no es que ha sacado el doble que el directo rival, sino que han fracasado estrepitosamente, la alcaldesa, el vicealcalde y demás sequito de la corte. Mientras, el PSOE sigue en caída libre y a pesar de no ser esta consulta, excesivamente vinculante con las generales, autonómicas y municipales, esto es un aviso muy claro de que se está haciendo una gestión de patio de colegio.

Los cartageneros no queremos más políticos de pandereta, no queremos gentes que hagan de la política su oficio o des oficio desde las nuevas generaciones y las juventudes socialistas. No queremos más personajes rancios y trasnochados que estén pasados de moda, principalmente por desgaste y vejez. No queremos jóvenes sin carácter, sin pasado y adoctrinados. No queremos personajes que hagan política, el que sepa y vivan de la política con equipajes cargados de piedras hipotecadas, algunos sin pasado laboral y encima con nubarrones en el no laboral. Quizás sea una utopía pero, lo único que puede deshacer estos desastrosos resultados para el año venidero es que tod@s, tod@s y tod@s, abandonen sus inmerecidas poltronas y desaparezcan del panorama político local y regional, y sin trazabilidad y sin hipotecas o resquicios de prebendas, aparezcan en las vallas anunciadoras de la nueva vida política un candidato o candidata  honesto, sincero y que de frescor, acompañado con un sequito a la altura, sin desniveles, ni culturales ni profesionales, no como ahora que parce una falla política este ayuntamiento y esta comunidad. Se avecinan tiempos duros, se avecina la perdida de la mayoría absoluta por parte del Partido Popular, una mayoría que ha servido para gobernar con  tintes autocráticos, y digo bien, con un sistema de gobierno en que su autoridad recae sobre “una sola persona”, en este caso, amparando sutilmente los intereses de partido, no los locales por lo que se votaron, y desgraciadamente, ni tiene ni reconoce ningún tipo limitación para ejercer el poder, como dice la historia de la acepción, más bien cercano a los zares y zarinas. Y el problema radica que ni PP ni PSOE saben gobernar sin una mayoría absoluta, de ahí su carencia manifiesta y demostrada para la gestión.

 

Visto lo visto, y los resultados de estas neo fuerzas políticas, no me extrañaría que alguien con raza y con tirón popular, que los hay, se presentara a los comicios y diera al traste con los intereses de estos dos, ya no tan grandes partidos y de sus candidat@s. Y para luchar contra este posible y deseado fenómeno lo mejor es convencer, y se convence con gestión y con personas de entidad, algo que ahora no hay, y defendiendo los intereses de la ciudad y la comarca en este caso frente a los absolutismos regionales, como el Rosell, la Sanidad local, la Educación, la gestión urbanística e intentando con números y disculpas justificar honestamente los obras colosales sin lógica, Auditorio, Palacio de los Deportes, gestión del AVE, barrio de emprendedores, Contemplolis y demás milongas de feria. Igualmente, las de la región en contra de las nacionales, y así sucesivamente, ya que el servilismo y la sumisión política dentro del partido han de erradicarse, si no las erradicará el votante. Octavio Paz dijo que, “La sociedad liberal se paralizará si deja de ser autocrítica”, y yo no quiero que se paralice. ¿Hablamos de Europa?, primero hablemos de España, de la región y de nuestra trimilenaria tierra cartagenera.

 

Caprichosa encrucijada electoral

Según la Academia de la Lengua española, aquella que da brillo y esplendor, “encrucijada” puede significar: lugar en donde se cruzan dos o más calles o caminos, una ocasión que se aprovecha para hacer daño a alguien, una emboscada o asechanza, y, por último, se trata de una situación difícil en que no se sabe qué conducta seguir.

 

Ante la llegada del día 25 de mayo, cita con las urnas en Europa y, ante el mapa político que se avecina, quizás decir encrucijada al acto de elegir representantes, cuánto menos puede ser una mera ironía, puede ir más allá. Se nos presenta un mapa con personajes de la farándula política española que a modo de actores circenses que solamente hacen llorar más que reír y de confianza lo justo, por no decir nada, figurantes que protagonizan un contexto casi burlesco amparado en las últimas acepciones de la palabra “encrucijada”.

 

Acertadamente el poeta mejicano Javier Sicilia sentenció que; “Estamos, pues, ante una encrucijada sin salidas fáciles, porque el suelo en el que una nación florece y el tejido en el que su alma se expresa están deshechos.” Y aunque esto fue fraseado para el territorio centroamericano, aquí en el antiguo continente y en la vieja, que no cansada España, tiene su sentido más literal. El suelo de esta nación y de este continente no es fértil, es árido e inestable producto de la sequía intelectual de los actuales regidores, la mediocridad y el funambulismo político han regado de miseria los pocos valores que han ido quedando. El sistema es yermo, las ideas están huecas y el cinismo nos invade, nos asomamos a discursos cargados de irónica mentira, los foros son fueros aborregados incandescentes ante la palabrería de mercadillo barato, no hay colores, azules y rojos, negros y amarillos, derechas, izquierdas, nacionalistas, tontos contemporáneos, partidos de fortuna en busca de un sustento, hasta asesinos con visado europeo como los pro etarras, todos se recrean en el mismo juego, y enfrente está el ciudadano de a pie, el españolito que vino al mundo y que tiempo atrás retrato Machado como si estuviera presente hoy. “Ya hay un español que quiere vivir y a vivir empieza, // entre una España que muere y otra España que bosteza.//Españolito que vienes al mundo te guarde Dios.//una de las dos Españas ha de helarte el corazón…//

 

Y hoy como ayer no dos, sino varias Españas nos hieren el corazón, Españas alejadas de la realidad territorial, Españas alejadas de la realidad social, Españas engañadas en una ilusoria realidad económica, Españas dibujadas en un triste trozo de papel del que penden intereses más particulares que universales, más partidistas que generales, como en un mercadillo, todos quieren venderse y además embaucar.

 

Nos acercamos a un balcón socialista con conflictos de intereses, donde aquellos que arruinaron con sus falsas expectativas y engaños de malos nigromantes a este país, aparecen como adalides de la libertad, un grupo de ególatras trasnochados como Rubalcaba, Valenciano, Jáuregui, López y demás casta rancia que quieren seguir viviendo, como parásitos de la política sin dar palo al agua, innovando, eso sí, arquetipos de trucos de magia a modo de engaños de escaparatista.

 

Enfrente, los vendedores de humo; Rajoy, Cospedal, todo el magno sequito,  además de algunos destacados protagonistas como Cañete y el sin par Valcárcel en su oprobia parafernalia de marketing, los que han rescatado el país a base de hundir en la miseria a los más desgraciados, los que siguen al igual que los socialistas liderando las listas de espera de los juzgados a costa de las listas de espera de los hospitales y de los colegios. Los que se asoman al balcón de Génova, o Ferraz o de San esteban, o de Santa Florentina a convencernos de que sus sueldazos de 8.000€ mensual es justo y además a costa de nuestros impuestos. Los que no relatan en sus misivas que viajar en “bussines” es necesario para evitar el lumbago de sus señorías.

 

Y luego los que completan el juego de la OCA, las “minorías”, pero bien diferenciados, los cínicos nacionalistas y radicales manchados de sangre unos y de estupidez otros y que amparan su torpe ineptitud en el chantaje al minorista que sí limpia pescado, como son CIU y PNV, y luego los artistas del menudeo, estos partidos que quieren y no pueden, que son excedentes, por no decir las sobras de la soberbia de sus anteriores siglas, de la incompetente lucha interna por alcanzar el poder.

 

Y así mítines tras mítines, unos arquitectados por un desarrollo del marketing infinito, digno de grandes empresas, otros mediocres de libro, absurdos e insulsos, pero todos con un fin, ¿defender los intereses de los ciudadanos españoles en Europa? Yo creo que no, es más de lo  mismo, seguir caminado por una vía de derechos auto adquiridos que su situación pasada y su corte le ha granjeado.

 

No voy a escribir sobre los impuestos y lo que ello está costando al ciudadano, ni sobre la mediocre sanidad de las 17 taifas, ni de la anodina gestión educativa de los 17 reinos de las tinieblas.  Ni de los trucos económicos de magos de feria para vendernos un aeropuerto vacío, como sus palabras. Tampoco de una Ciudad digital llena de mentiras, como sus palabras. Ni mucho menos de un AVE sin historia y sin futuro inmediato inherente a una región con historia pero sin futuro. No quiero sacar a relucir, a modo de ejemplo otros fracasos millonarios como la desaladora de Escombreras, o en la propia Cartagena la gestión aciaga del palacio de deportes, ni la del auditorio o el asalto a mano armada que supone pagar un recibo de agua entre cambalaches empresariales del servicio. Ni  mucho menos hacer una mella en los personajes imputados y para-imputados en deslices urbanísticos y recalificaciones de suelos, de eso se encargarán, de momento…, los jueces. Tampoco quisiera incidir en los obscenos endeudamientos “vivos” de los ayuntamientos murcianos – y demás-  y de la ingente tropa de cargos de libre designación que gozan de nuestras dádivas económicas. Tampoco quiero hacer sangre del dineral que va a percibir un eurodiputado, algo que llega a ser grotesco (más de 8.000€ al mes) para un funcionario de fortuna, que no de carrera que se dedica a la política, ya que una democracia sin políticos no puede existir, pero los que elijamos nosotros, no los que el sistema impuesto nos imponga, (redundo).

 

Así que amaneciendo el próximo día 25 de mayo y como anticipo al año venidero, cuando se produzca la fecha señalada para la clásica fiesta de la democracia, fiesta donde a golpe de pago de manutenciones y dietas, unos harán su particular paseo por la alfombra roja del protagonismos, con los primeros rayos de nuestro sol habitual estableceré, Dios mediante, en mi interior pensamiento y análisis dos premisas, solo dos disyuntivas ante una caprichosa a la par que bochornosa encrucijada electoral.

 

Una, no perder el tiempo en destacarme hasta el colegio de fortuna donde se han cambiado los libros por urnas coloreadas.

 

 

Y la otra es, como las preguntas de los tontos contemporáneos de CIU, de hacerlo y cumplir con el famoso derecho constitucional a elegir representantes políticos para la impoluta por virtuosa Europa, etc., etc., etc., hacerlo, votar pero el sobre…, como sus palabras… VACÍO. Siempre con una duda en la mente, ¿Si la abstención o el absentismo es escandalosamente alto, que harían estos veladores de los derechos civiles y de la salvaguarda nuestra? Eso sería cuestión de dignidad…

 

Juego de tronos

Efectivamente, podría ser una metáfora de nuestra sin par Región, nació como una novela de fantasía ambientada en un curioso Medievo, no pensaba el estadounidense George R. Martin que de la fantasía  a la realidad solamente había un suspiro.

Así se mueven las sillas y sillones en esta tierra, una vez confirmada la siempre avisada huida hacia adelante del virrey Valcárcel, costó encontrar sustituto, hubo ruido de sables y hasta pedradas, simplemente porque las sillas de los juzgados estaban y están tan ocupadas por políticos de tres al cuarto que es complicado acercarse a la honestidad en esta disciplina, y las que quedan por ocupar que no serán pocas, no deja de ser un problema para las conciencias de los ciudadanos españoles o lo que seamos.

Así, como en la fantástica novela, aparecen en este mundo fantástico para unos y caótico para los más, la magia y las criaturas míticas del pasado que habían quedado en el olvido del ejecutivo regional y que han tenido que ser rescatadas por imperativo legal, toman protagonismo y para quedarse. Mientras, en el continente de Poniente,  donde según la novela las estaciones duran décadas y los inviernos son tiempos duros, se acerca el final del largo verano y se establecen paradigmas de poder. Pocos meses después de la “revolución europea” de nuestro expresidente que ha puesto fin a su virreinato, la dinastía política de Valcárcel sufre, y aquellos nobles y “noblas” de la realeza política murciana van poco a poco abandonando sus cúspides de papel charol, pero, como todo en esta tierra y en este país, el empacho de cargos bien remunerados nunca es rechazado, se elige el de gerente y se renuncia al de alcalde por la remuneración, pero luego se cobra por plenos y demás aficiones y desvaríos locales, sin ir más lejos, les sonará la fórmula matemática utilizada por nuestra electa diputada nacional. Habida cuenta de que los empachos de poderes son bienvenidos, dícese poner a un alcalde en ejercicio al frente de una importante área de salud, un área saneada con palos y cañicas y sin memoria económica alguna, pero sin incompatibilidad de puestos y de rangos. Increíble. Las pugnas por el poder entre las principales casas nobiliarias que aparecen en la novela serían casualidad asimilarlas a esta región, pero salen cada vez más abiertamente a la luz. Además, inquietantes sucesos acontecen en el Este a orillas del Mare Nostrum, más allá del gigantesco muro que separa los reinos con historia de las tierras salvajes del noroeste, y así, sucesos como el cese cuasi inmediato de un valedor de los intereses portuarios de la región como es Adrian Ángel Viudes no tienen amparo lógico, quizás está la mano negra de la mística bruja de turno detrás.  Y como en la novela, todo hace pensar que el equilibrio en Poniente está a punto de romperse de nuevo, se cayeron de las listas los participantes de las primera fotos  cuando el consejero, bueno, uno de los consejeros imputados por la justicia se presumía líder de la revolución y merecedor de sustituir al virrey. Luego llegaron las cábalas y los empujones, fotos y más fotos, pero todos fuera.

Tal y como está el territorio feudal, cualquiera puede, producto de las maquiavélicas y licenciosas jugadas de ajedrez, alzarse con el dominio del reino, eso lo saben en San Esteban en santa Florentina y en Gonzalez Adalid, entre otros lugares.

Y mientras las mazmorras se llenan de gentes de las oposiciones trasnochadas y carentes de juicio y personalidad, siguen con discursos vacíos, metafóricamente se van cayendo al pozo del olvido, justo al lado del de los deseos. Pero las traiciones son el denominador común de esta herética historia de mezquinos personajes de quimera feudal y unos pagan y otros se aprovechan.

Pero ahora, y para adornar más los misterios de esta historia de personajes de fábula catapultados a la realidad actua,  en los territorios de Levante por poner comillas a la novela, aparecen los fantasmas de las imputaciones. Imputaciones que en menos de un mes han de proyectarse sobre la invicta alcaldesa de Cartagena, una misiva envenenada de la cual la historia debe ser testigo, ¿es un forcejeo de farol entre la Magistratura y la Fiscalía, o verdaderamente son ruidos de sables traidores que han sucumbido ante las presiones? Cartagena no merece esto. Decía mi padre que cuando el bicho está herido de muerte, el resto del rebaño vaga perdido…

Pero hagamos sucinta historia…,  el desarrollo en la gestión tuvo un gran efecto en el avance de la ciudad departamental, tampoco lo tuvieron difícil, ya que los sociatas de entonces, -algunos “jetas” todavía hoy se permiten dar recetas políticas-, traicionaron la confianza de los cartageneros, los humillaron con su aséptica y dolosa gestión, con lo cual no lo tuvieron difícil los populares de entonces, alguno todavía y después de casi veinte años siguen en la nómina, no sé qué aportará, ¿es un trabajo o una labor social muy remunerada? Es una vergüenza.

El cambio de siglo nos trajo un descenso en la gestión municipal y en su nómina alcanzando valores mediocres no antes conocidos, la curva decrece hasta alcanzar cotas complicadas, por no decir casi pecaminosas en la actualidad. Si escudriñamos el panorama político local, además de acojonarnos, no tardaremos en descubrir las lacras que hay y los que realmente solucionan los problemas, ¿?, y a esto, el votante y militante de a pie mira y no participa, sufre y no opina, eso es el “statu quo” de nuestros partidos políticos, una corte feudal con sus enanos, brujas, bufones y séquito sumiso, una feria donde el que se mueve se cae de la foto, una corte que ha conseguido que los españoles estemos hasta las narices por no decir hasta los cojones de tanta mediocre clase política, que encima se permiten darnos lecciones de moral, el caciquismo en pleno siglo XXI en estado puro.

Que con un cajón sin fondo de parados y sin vistas cercanas, 6.000 menos son un éxito de gestión…, que 800 menos en la Departamental son otro éxito de gestión…, que 50 millones de pesetas a un festival murciano no justifica los apoyos a la cultura internacional de las más rancias tradiciones…, que cerrar hospitales por capricho territorial o por incompetencia en la gestión, y ambos argumentos son validaos, ¿no es de reprochada amoralidad?, en lugar de consentida. Y el debate hoy es; donde pongo la estación del AVE en Cartagena y si llega soterrado a  Murcia, ¿Cuándo?, el cuento de la lechera, somos una región tercermundista, con políticos ineptos e instituciones incompetentes y además con direcciones negadas.

Quizás más que un juego de tronos inventado deberían efectuar un verdadero juicio interno de valores y aptitudes, y ya veríamos los resultados, probablemente la mayoría de los ediles y edilas, diputados y diputadas, consejeros y consejeras, serían refutados, por improductivos unos y unas, y caducos otras y otros.

No se les debe ninguna gratitud a este gobierno, simplemente han cumplido con su obligación y no con toda, algunos quizás más exigentes que otros pedimos más, para eso cobran, exigimos más moral y beligerancia en la gestión, es nuestro derecho de votante y de ciudadano y queremos a los mejores ahí, no a los que se inventen en una noche de fortuna, a los que más graciosos sean y más condescendientes concurran en una fiesta feudal. No se les debe nada y no se les está agradecido, es su obligación y creo que últimamente están faltando a ella, más trabajo y más gestión aunque esto sea una utopía. Cartagena ha sido, es y será una gran ciudad que no merece ser mancillada por gestiones de mercadillo,… medieval, eso sí, la realidad siempre supera la ficción y veremos más.

   

Otra lección de dignidad

Decía Confucio: "Cuando estamos frente a personas dignas, debemos intentar imitarlas. Cuando estamos frente a personas indignas, debemos mirarnos a nosotros mismos y corregir nuestros errores." Y ahí radica el espíritu de este artículo, en aplaudir en papel electrónico, en dar un grito silencioso en nuestro castellano impoluto sobre la dignidad de nuestro protagonista, al que intentamos imitar día a día. Manuel Asensio Montilla, persona humilde donde las haya, trabajadora y dadora de ejemplos. No es casualidad que esta cincuentenaria generación haya roto moldes, el esfuerzo y la constancia, adornado con un sentido serio de la responsabilidad son las suertes de tan singular arte.

Este sustantivo, que establece el respeto y estima que una persona tiene de sí misma y merece que se lo tengan las demás personas, choca con la mediocridad humana en la que nos vemos envueltos, producto de la falta de preparación actual y envidias que, la vulgaridad ha inundado por doquier. La dignidad de Manolo se establece en estrecha correspondencia con el mérito y condición de él, y así, se erige su entidad como persona respetuosa y seria, que no es otra, que la que se refieren a la formalidad de las personas a la hora de cumplir con los compromisos adquiridos, y eso hoy es complicado de ver.

Así Manolo, inició un camino complicado en una carrera contra el tiempo, aquellos años de la transición no eran fáciles para nadie, sin embargo, gracias al esfuerzo, a la educación adquirida y aprendida en su familia, Manuel Asensio fue culminando exitosas etapas amparadas en constancia y el trabajo, ya que nadie le regaló, ni a día de hoy, le regala nada.

Ejerce, no sin pocas zancadillas, el cargo de inspector jefe de la Policía Local de Cartagena desde 2009, aunque lleva más de 30 años de servicio activo en la Policía Local. Además, es Licenciado en Ciencias Políticas y de la Administración y, además, ejerce como profesor asociado de la Universidad de Murcia. Fruto de su experiencia y sapiencia es conferenciante sobre temas profesionales y colaborador en publicaciones técnicas criminólogas. Su afición al deporte en general y a las técnicas de defensa personal completa su equilibrio personal. Y además su horizonte es defender las libertades y los preceptos democráticos, casi nada, y otros fariseos y fariseas dándonos lecciones.

Así que, como decía el periodista británico Philip Gibbs, "si hay algo que he aprendido, es que la piedad es más inteligente que el odio, que la misericordia es preferible aún a la justicia misma, que si uno va por el mundo con mirada amistosa, uno hace buenos amigos” y ese es el paradigma de este personaje con mayúsculas que enriquece nuestra cantera local, otro cartagenero ilustre, otro notable y con esa cita remarco sus tres guías: «Trabajar, Respetar y Motivar».

Como a toda persona vinculada a los cuerpos de seguridad y las FAS, las menciones y reconocimientos civiles suelen tener otro aroma, otro sabor, quizás más dulce, y sin duda, una de las que más merecidamente luce es la Gran Cruz de Caballero de Santiago, y lo demuestra eficientemente con su implicación en El observatorio de víctimas y medios de comunicación.

Desde el 2009, siguió aguas a la restructuración del cuerpo de Policía Local de Cartagena a su antecesor, pero siempre a más, y producto de ese esfuerzo cabe destacar la colaboración con los demás cuerpos de seguridad que ha sido constatada en la Ciudad Departamental, y sobre todo la imagen ciudadana del Cuerpo. Destaca su carácter dialogante, su compañerismo, su independencia de criterio, imprescindible para mantenerse airoso, y su defensa de una renovación interna para mejorar la especialización y la imagen pública de los agentes, lo cual ha conseguido y con nota, a pesar de las zancadillas. Como decía Aristóteles; “El sabio no dice todo lo que piensa, pero siempre piensa todo lo que dice”, fundamental hoy en una sociedad bastante politizada.

El socialista Joan Lerma especificaba acertadamente que “Los cambios sociales y económicos de las sociedades industriales han provocado un alarmante retroceso de los valores éticos: honestidad, solidaridad, sentido del deber, reconocimiento del esfuerzo leal y del trabajo bien hecho”. Y esto es lo que choca con Manolo y otros grandes personajes de nuestra Trimilenaria, que mantiene la honestidad, la solidaridad y un alto sentido del deber, a pesar de las trabas políticas con las que se suelen tropezar en el camino, quizás ese sea uno de los principales problemas que nos encontramos en esta ciudad. Los intereses del partido de turno que usan las fuerzas de seguridad locales como verdaderas huestes personales, casi feudales, donde se sitúan aquellos que Pio Baroja describía, dentro de las siete clases de españoles, como “los que aparentan que saben y los que triunfan sin saber”. Injerencias negativas del político de turno en un mundo profesional dónde los efectivos llegan a esos cinematográficos 300.

Por otro lado, y más destacable si cabe, es la obra humanitaria de Manolo que llega más lejos, siempre acompañado de su conciencia con nombre de mujer en perfecto engarce dorado y acompañamiento. Colaborador incansable con la Parroquia de San Diego, con las ONG´s  involucradas en el desarrollo del Casco Antiguo y la integración social, con las ONG´s de los propios policías locales que hacen de su profesionalidad un esfuerzo extra en un siglo XXI lleno de desgracias. Todo un hito.

Desde que hace alguna década y producto de la mediocridad política que nos adormece, y del propio cinismo popular, muestra de ello son las campañas en las urnas que parecen más comparsas de payasos, la seriedad y la responsabilidad se han convertido en defectos, resulta que estos personajes, tan necesarios, hoy más que ayer, están de más en nuestra anodina sociedad. Son luchadores dentro y fuera de su particular albero, y siempre la mesura y la humildad han sido su estandarte, como decía el polifacético Pascal Balise; “La grandeza reside en saber reconocer su propia pequeñez” y eso hace Manolo, nos hace grandes a todos y no merece ser lapidado como San Esteban por ignorantes de farándula en este, nuestro renovado Sanedrín.

A pesar de que la amistad sea un igualdad armoniosa como decía Pitágoras. Es determinante que, los que ocasionalmente tenemos la oportunidad de elevar al éter críticas, apártennos nuestras vanidades y también hagamos acto de contrición y reconozcamos públicamente las grandezas ocultas en esta sociedad de los personajes que pasan de puntillas dejando un enérgico y exitoso rastro.

 

Humildemente me despido con una frase de Favaloro a modo de metáfora. “Proceder con honestidad en aras de la dignidad del hombre es el compromiso más trascendente en nuestro corto paso por este mundo”. Humildemente…

 

Las cosas por su nombre

Hace escasamente unas semanas y moderando la presentación de la quinceañera revista 'Haz de lictores' citaba unas frases anónimas pero cargadas de realismo; “En el verdadero éxito, la suerte no tiene nada que ver; la suerte es para los improvisados y aprovechados; y el éxito es el resultado obligado de la constancia, de la responsabilidad, del esfuerzo, de la organización y del equilibrio entre la razón y el corazón”.

Hay personas en nuestra entrañable ciudad llenas de equilibrio que nos deleitan con majestuosas obras, y sobre todo hechos, pero luego hay Personajes, con mayúscula, que conforman un crisol de éxito, que, a lo rey Midas, todo lo que tocan lo convierten en oro, auténticos Magnates de la gestión que no tienen techo y se atreven, no por osados, sino por respetuosos y temerosos con cualquier empresa, sea ésta laboral, folclórica, tradicional o como en el caso que nos ocupa, socio-religiosa.

Este es el caso del ilustre Tomás Martínez Pagán, un personaje de nuestra tres veces milenaria tierra que sorprende a propios y a extraños pos su capacidad de gestión, por su habilidad para amasar resultados, que no fortunas, y éxitos…, ajeno a las críticas destructivas, mantiene el empeño en el objetivo, admirado y odiado, respetado y envidiado, no hay puntos medios, la mediocridad humana es extensa y es obligación de los articulistas y dadores de argumentos el remarcar estas facetas, al Cesar lo que es del Cesar, faceta que llegando al cenit de la dirección  de la Cofradía Blanca es imperioso resaltar. Es la última Semana Santa como Hermano Mayor, y de bien nacidos es ser agradecidos ya que su gestión ha ido más allá de la propia Cofradía y ha salpicado a todas con la metafórica agua bendita de nuestra  representación festiva más importante.

Muchas fueron las críticas recibidas por aquellos entonces, casi una década, muchos fueron los gratuitos comentarios que ésta, nuestra querida tierra acostumbra a engendrar, pero solamente hay que hacer un pequeño ejercicio de memoria para ver dónde estaban y dónde están en la Calle Palas, el camino fue arduo y, no nos engañemos, la verdadera esencia protagonista nació de los propios hermanos de la Cofradía, el trabajo es directamente proporcional a su éxito, que es enorme, pero la estrategia del líder es clara y la dirección nítida.

Hoy vemos como en todas las agrupaciones se agolpan personajes de nuestra farándula semanasantera a recibir dádivas inmerecidas en cargos de fortuna, pero a nuestras más nobles tradiciones, como en tiempos lejanos, los acercamientos son para dar prestigio, sabiduría, trabajo y esfuerzo, que es a la sazón el denominador común de nuestros sentimientos cofrades, del sentimiento escondido bajo un capuz, no de la mediocridad del ser humano que parece hoy algo natural.

“La Amistad es una igualdad armoniosa”, otra cita, en este caso del filósofo y matemático griego Pitágoras, título de un anterior artículo, para obtener esa igualdad hay que reconocer a cada uno lo suyo, y como su columna remarca, “las cosas por su nombre”. En este contexto pasional, insisto, la llegada al mundo semanasantero cartagenero de Tomás Martínez como Hermano Mayor del Resucitado, con mayúsculas, fue en una etapa complicada, tanto en la Cofradía Blanca como en la propia Semana Santa cartagenera, y ha sido acertadísima y exitosa. Recibió, como todo en esta tierra, críticas y recelos, pero lo cierto es que ha demostrado con un continuo y minucioso trabajo, heredado del espíritu empresarial, cómo dirigir y gestionar una cofradía en el siglo XXI, organización, tesón y esfuerzo. Serían cuantiosos los aportes a relatar que esta mente despierta ha conseguido en el entramado pasional cartagenero, y mucho queda por andar, tras esta herencia magistral. Sin olvidar a esa conciencia acompañante con nombre de mujer, suelen ser como La Magdalena, adivinas y consustanciales a la vez que calladas y casi anónimas guías.

No cabe duda que no ha contentado a todos, pero quizás no era el objetivo. No cabe duda que los errores, a modo de piedras en el camino, se hayan cometido. No cabe duda que algunos de los nombramientos a lo largo de estos 8 años, quizás no han sido apropiados, pero tampoco desacertados ni desafortunados, a mí tampoco me gusta Rubalcaba ni el alcalde de Murcia, simplemente…, mirémonos al espejo y hagamos acto de contrición, y el que sea capaz…, que dé un paso adelante.

La huella que el hermano mayor resucitado está dejando, otra vez, en la rampa de Santa María será muy difícil de igualar, ha gestionado con pulso firme y un cualitativo grupo de colaboradores los Estatutos de la Hermandad y ha orientado hacia el siglo XXI a la Cofradía Blanca con éxito garantizado, siempre querida y siempre idolatrada por todos los cofrades de buen corazón. Se cae un As de la baraja que conforman nuestros cuatro hermanos mayores, un póker de ases siempre determinante en esta pasional catequesis.

Yo lo plasmo, porque nadie lo va a escribir, y así, orgulloso y avergonzado ante tan insigne figura, no puedo más que recalcar lo que en presente y en futuro, apartando envidias naturales y vanidades pecaminosas de la condición humana, le deberá la gran ciudad de Cartagena, tu Trimilenaria otra vez, a alguien que pocos títulos y galardones le queda por aglutinar, a dos y tres por semana, merecidos sin duda y además, producto de su eficaz, determinante y desinteresado trabajo, galardones personales con esencias institucionales, generosidad….

Retomo una cita de Einstein; “Debe evitarse hablar a los jóvenes del éxito como si se tratase del principal objetivo en la vida. La razón más importante para trabajar en la escuela y en la vida es el placer de trabajar, el placer de su resultado y el conocimiento del valor del resultado para la comunidad”. No sé si sus padres se ampararon en él para el mensaje, posiblemente no sabían mucho del insigne científico, pero algo de sabios tenían cuando, desde muy joven le inculcaron que el éxito está tras el trabajo bien hecho, en un campo de fútbol, en una oficina o en un sarao, en una procesión o en una conferencia…
Podría haber sintetizado en pocos renglones este artículo, seguro que criticado por envidiado; Maestro, te empujaron al ruedo desde un tendido de sol, cual maletilla vivaz, casi icue, te ajustaste la taleguilla y sin miedos te encerraste con siete miuras en una difícil plaza de primera, hasta el sobrero, y tras una faena digna de los más grandes como Lagartijo o Manolete, has cortado hasta hoy catorce orejas y siete rabos…, Magnate eres la Ostia.

Así que, 'Las cosas por su nombre' a pesar de los comentarios. No estoy a la altura amigo y maestro de tan noble amistad, pero solamente te falta poner orden en la tramoya política cartagenera, a pesar de los dolores de estómago que ello pueda causar y además, por ignorantes son temeros@s, no son enemig@s. Humildemente.

 

   

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