Sábado, Agosto 18, 2018
   
Texto

El Rincón del Burladero

La vergüenza. Letrillas

Es curioso como vemos hacer pusilánime deleite en mítines y declaraciones a las señorías de la política española amparándose en la vergüenza o, el sentimiento de pérdida de dignidad causado por una falta cometida o por una humillación o insulto recibidos, estos y estas que no la tienen ni la han conocido. También haba la REA del sentimiento de incomodidad producido por el temor a hacer el ridículo ante alguien, o a que alguien lo haga, y creo que en este sentido del ridículo es donde se establecen estas señorías de tres al cuarto que, travestidas de inteligentes y producto de nuestra mediocre democracia hacen gala de protagonismo inmerecido, la misma mediocridad democrática que permite que, insultantes personajes de la farándula circense ocupen escaños en el Congreso, estas concubinas de la política podemita, esos nuevos patricios de la república tardo romana española del siglo XXI donde no hay discriminación de clase, rezo y conjura, donde se adaptan al capullo y al vuelo de la gaviota sin recato, al morado del sacrifico cuaresmal por interés o, al naranja mecánico basado en los resultados electorales catalanes, estos y estas, voceros y voceras, membrillos y membrillas de la política, sienten vergüenza. ¡Vergüenza!, sentimiento que no han conocido en su  vida y en el que se amparan, ¿hablamos de vergüenza?

 

Vergüenza, es la situación actual de esta España de prostitutas y prostitutos políticos que se venden por un puñado de votos en un sustento desorbitado, manipulando fácilmente al pueblo con discursos erráticos y ambiguos a la par que groseros e insultantes, disfrazando la corrupción organizada y cuasi mafiosa de los partidos y sus traperías, el descalabro social y la discriminación laboral, el caos vergonzoso de las pensiones y la puta, con perdón, ruina de los pensionistas. Los desiguales y bajos salarios discriminando el esfuerzo y la preparación laboral, sobre todo en los hemiciclos y contextos políticos. El descarado enriquecimiento brutal de una minoría casi exenta de impuestos, pero de riqueza impoluta. El deterioro de la clase media sustentadora del avance económico o, mirar para otro lado ante los actos de sublevación y la traición a un pueblo históricamente rico y maltratado, el español, esquilmado y saqueado por una clase política sin alma ni vergüenza.

 

A mí me da vergüenza ver a los podemitas y sus estúpidas “portavozas” hacer apología del feminismo amparada en su propia y vomitiva ignorancia y en su sometimiento al harén político de partido, producto directo de su concubinato con el mesías de plástico, el mismo que sentía envidia de Venezuela, paraíso de la democracia, tócatelos y que cobran sueldos estatales descomunales, estúpidas a la par que cobardes, son capaces de desnudarse en una iglesia, pero no se atreven en una mezquita, o ¿es que para ellos hay diferencias religiosas en su discurso y el laicismo va por barrios en un acto grandilocuente de cinismo? …

 

Me avergüenza el desprecio a un símbolo, a algo más que una identidad de país. Una bandera, que, elegida por Carlos III para la marina allá en la lejanía del tiempo, no ha logrado ser aceptada por una buena parte de la sociedad, quizás por el demerito de algún partido o por el desamparo de otros, aunque probablemente sea por el capricho de venganza de la vetusta izquierda y de la nueva política española que se han empecinado en seguir quebrando España, Machado es eterno; “Ya hay un español que quiere //  vivir y a vivir empieza, // entre una España que muere // y otra España que bosteza. Españolito que vienes // al mundo te guarde Dios. // una de las dos Españas // ha de helarte el corazón”.

 

Yo si siento vergüenza por haber permitido que estos 40 años los presidentes de este país hayan permitido por intereses partidarios que algunos catalanes y vascos se crean el culo del mundo cuando no son más que parásitos sociales en busca del parnaso social, pero a costa del resto de los españoles. Pero más vergüenza me produce el que no hayamos aprendido nada de nuestra rica historia y la desmenucemos e inventemos como si fuera un juego de construcción. Y más vergüenza es perimir que el idioma de Cervantes de disuelva en un vaso de bicarbonato independentista sin acción alguna por parte de los gobiernos, prostituido por un puñado de votos y la complicidad esporádica de estos socios de fortuna.

 

Me avergüenza la cara dura con la que nos roban nuestros políticos, no hay color, azul, morados, rojo y naranja, todos aprenden rápido el menudeo caciquista y mafioso, las hemerotecas hacen de notarios y los telediarios manipulados por las cadenas hegemónicas dan muestra diaria. Luego, líderes de barro como la marioneta del presidente de Murcia, las caricaturas de los protagonistas consistoriales cartageneros, la estupidez gallega de Rajoy y sus aláteres, solo visionando la poltrona, con su demagogia populista que ha sabido jugar y ganar con el comodín del populismo. Los chapuceros de la oposición como el mediocre y trivial Sánchez, absurdo como un belga por soleares que diría Sabina. Un Podemita con coleta perdido como una monja en un burdel, rememorando al cantautor y, un Rivera borracho de inventiva e ímpetu, pero corto de miras, solo y vacío , como el corazón del rico, como el bolsillo del mendigo o como los putos besos de alquiler…

 

Me avergüenza sentir en  mi corazón las injerencias costumbristas de un Tribunal Europeo de Derechos Humanos …, agasajando a delincuentes y criminales como los terroristas de ETA, asesinos con derecho a amparo bananero y la mezquina condena  a los verdaderos héroes de esta sociedad incivil en la que nos hemos precipitado, Policía Nacional, éstos, en un 194 aniversario tórrido por inanición gubernativa y, a la Guardia Civil, ejemplos de Sacrifico y Honestidad en desuso en nuestra sociedad,  demostrado día a día con su exposición a la peligro su dignidad.

 

Cuando escucho y veo a estos perroflautas de la sociedad del siglo XXI española sentirse avergonzados, tacándose las narices y otras cosas, con discurso absurdos y triviales dignos de patio de colegio, haciendo de su ignorancia una ofensiva social y, con miles de euros a las costillas a costa del pensionista y del verdadero currante…, no sé si llorar, vomitar o micionar…

 

Tejió de piernas de araña //su barba un Colegial, // pensando con ella el tal // gobernar a toda España. // Cuando el impulso le engaña // de las partes que no tiene, // pisándose a Madrid viene // la barba desde Sigüenza: // ¡tenga vergüenza!...

 

El marido de la bella // que nos vende por fiel, // vistiéndose aquello él // que gana desnuda ella, // paciente sus labios sella, // buscándole ella por eso // entre dos plumas de hueso // una de oro en rica trenza: // ¡tenga vergüenza!

 

La mayor legalidad, // si el preso tiene dinero, //salvadera hace el tintero, // salvando su libertad; // que mentira es la verdad // del que es litigante pobre; // gato, aun con tripas de cobre, //no habrá gato que no venza; // ¡tenga vergüenza!, de Luis de Góngora por el Parnaso.

 

La monserga de los histriónicos

“La mayor parte de los problemas del mundo se deben a gente que quiere llamar la atención”. Thomas Stearns Eliot.

Decía la dama de la política Eva Perón que “con las cenizas de los traidores construiremos la patria de los humildes”, pues continuando con la “monserga” que diría Carlos Herrera, que ya se hace pesada, en este país de traidores por intereses particulares, dícese el dinero, de hecho, hay una reata de chorizos en este país pendiente de pasar por capilla judicial de imputados e imputadas, caprichoso juego de palabras… Otro es el protagonismo patológico del egocentrismo exacerbado donde me aventuraría a calificarlos de “histriónicos” o, seres que están obsesionados con llamar la atención y se desmoralizan si no consiguen atraer el interés de los demás. Éstos, que se las saben arreglar para provocar y conseguir sus objetivos, se muestran exagerados en sus maneras y en sus historias.  Expertos en la teatralidad, en la manera de convertir un hecho trivial en un acontecimiento enormemente relevante con sus tergiversaciones. "Inflan" las historias para así ganarse la atención de los demás, sobre todo, con entonaciones teatrales, como Godot y lo absurdo de su teatro. El histriónico se ve obligado a distorsionar las cosas, bien en su contenido o bien en la forma de relatarlas para su beneficio y protagonismo.

En este país, e imagino que, en el resto de países civilizados, habrá monigotes de feria que se identifiquen con el histriónico, sin duda, mirar Trump, aquí, dando un repaso liviano por ingrávido, que diría Machado, a la cabeza y distanciado del resto, está este personaje llamado Carlos y de apellido Monte….., un asno gerundense con barretina que ha conseguido liderar a otra reata de asnos que se creen el ombligo del mundo desde las provincias catalanas, éste, al contrario que sus progenitores políticos como Claris, Lostau, Maciá o Companys, en el ideario independentista a Dios gracias ya que de algo sirve estar en el siglo XXI en algunos aspectos, no tiene delitos de sangre pero, sí es convicto de otros muy graves por los que pagará barrotes, y otros, como la imbecilidad supina menos graves, no tengo dudas de que una temporada en la cárcel le quitará la tontería, la risa y la peluca. Lo que no termino de entender es, como, degradando a una región como la catalana al más mísero de los herrumbres económicos y sociales, siga el pollino teniendo tontos por adeptos.

Pero hay más excéntricos del protagonismo, un Iglesias sin campana, pero de estridente sonido, supera de largo los límites de la vanidad y el patológico protagonismo histriónico, también, acompañado de un coro de bufones y concubinas de la política que a modo de líder egipcio o triste sectario de telefilme de domingo es admirado e idolatrado, curiosa corte de concubinas que alardean de la identidad femenina y de la trashumante igualdad de género pero, no tienen ovarios de criticar al misógamo circo de la decadencia femenina  islámica, cobardía de pancarta progresista.. Le sigue a la zaga el barón rojo y su “resistiré”, el líder de la vetusta izquierda que no de la banda de rock duro, el heredero del fracaso de las políticas zapateristas y del rancio liberalismo en constante pelea con la mediocridad de la nueva izquierda representada a golpe de camisa de mercadillo, pero perfumada con Dior o Chanel, cosas de la tramoya.

De vanidosos cansinos esta este mundo lleno, de histriónicos picarescos anaranjados también, otro que disimula, el quiero, pero no, el abrazafarolas de discurso fácil y “quedabien”, que al final se lleva el gato al agua visto el bajo nivel de inteligencia de los contrarios, el más listo de la clase. Un Rivera que, sin montera ni capote de paseo, mueve la muleta con cierto desdén y desaire, adornándose en cada suerte, ha toreado a Rajoy con el capote y la muleta, ha banderilleado a Sánchez con banderillas negras y se ha ensañado con la pica gualda y roja en Podemos, ahora, tras una estacada fallida en Cataluña, pero haciendo herida al morlaco, se prepara para cortar alguna oreja y sobre todo algún rabo en el ruedo político nacional, con algún descabello rojillo de por medio en otra variante más espabilada del histrionismo.

Y de esto y de estos, en Cartagena tenemos de sobra y de rabiosa y permanente actualidad, en la figura de un exalcalde, archivado provisionalmente, por ejemplo…, por la gracia e interés de la Castejón y decepción y fraude de sus votantes entre los que me incluyo, despreciado y humillado por la de Pozo Estrecho, nos ha brindado innumerables tramoyas caricaturescas y hasta groseras en demasía, insultos, agravios y desprecios  cayendo en el pozo del ridículo político más acervado, personajes que, gracias a su indicativo de “SP” en el cuarto trasero, nos infiere un derecho impenetrable para censurarlos y criticarles en su actuación, acertada subjetivamente, o no… Y a ella misma, a la alcaldesa, que tiene muchos huevos la ironía sufrida en esta ciudad por populacho ideario del proletariado sociata, ejemplos significativos del egocentrismo y la patología psicológica del centro de atención más estruendoso, le gusta que la fotografíen, como sea y donde sea, cual patricia romana en sus más furtivas fantasías, se cree una diva de las pasarelas, y de excelentísima, por lógica, tiene poco, sobre todo adornada con su carnavalesco sequito de oportunistas, y la verdad, sandeces y monsergas en su estúpido discurso le sobran “a esta alcaldesa”, como le gusta de llamarse.

La mediocridad socialista en estado puro que hacen que, una ciudad como Cartagena no haya podido caer más  bajo, y mira que ser más mediocre que la nómina cartagenera y murciana del PP es difícil, indigentes intelectuales cobrando del erario desde hace dos décadas y siguen, o lo que es lo mismo, de nosotros,  pues a todo hay quien gane, y ojo, temerariamente pueden venir elementos nuevos que haga a este ex matrimonio mal avenido, hasta buenos, cosas de la mediocridad política de este país donde cualquiera se cree válido. Me quedo con la fina ironía de un verdadero fenómeno histriónico, el de Tabarnia, de cómo lo absurdo puede hacer a lo ridículo más grotesco y risible con dulce protagonismo encolerizante, los independentistas catalanes, estos mamarrachos donde incluso en Tabarnia tiene cavidad. Habrá que ir creando “cartamurnia” para dar cobijo a tanto tonto con certificado de Calidad que mora en estas latitudes. Necesitamos, efectivamente, construir esa patria de los humildes a costa de todos estos traidores, a pesar de pecar todos un poco de histrionismo y yo también en demasía.

 

'Dignidad periodística'

Decía Martin Luther King que “nadie se nos montará encima si no doblamos la espalda”, pues esa es la visión y la misión de los periódicos independientes sin subvenciones ni extensión política, diarios arrebatadores, con contenidos argumentados y metódicos pero contundentes en su oficio noble de denuncia e información, diarios que se han hecho fuerte, no solo en Cartagena, donde no hay parangón, sino en el resto de España, ora por el bocadillo de mortadela del resto de prensa contemplativa, lo que más, ora por las subvenciones comprometidas del hipócrita sustento, ora por la inanición periodística a golpe de salmo y epístola en la que se amparan comediando y transgiversando la información. Plazas fáciles, al cabo, para un periodismo arriesgado, veraz y contundente ya añorado y al que Ortega puso tilde, pero como en todos los derivados sociales, víctima del costumbrismo político, tan engañoso como nocivo, y sobre todo, víctima de los iracundos ataques de la progresía mediocre mal entendida y perfectamente manipulada con derecho feudal, por su recesión epistemología, un derecho de pernada que está débil democracia ha contemplado como parte inherente a los estadios constitucionales que hoy sufren la cobardía de sus dirigentes y, por extensión, la debilidad manifiesta de sus acciones, ataques impunes y consentidos por la negación institucional de las evidencias, como los facinerosos ataques a sedes periodísticas y periodistas contrarias al argumento de la absurda y manipulada revolución de fortuna. “Que nadie se les monte encima y para ello no se dobla la espalda”, como Luther.

No cabe duda que, como decía el escritor Argentino Ernesto Sábato sobre la dignidad y la globalización, razonamiento que yo extiendo a la vida periodística, más allá de la humana por la vinculación profesional del periodismo a la aventura y la honradez,  por su génesis de honestidad y nobleza, por su propia revolución interna en la búsqueda de la verdad y no la de las izquierdas retrogradas y ancladas en el propio feudalismo de su espíritu que, solamente usan la violencia gratuita como altavoz de sus reivindicaciones, antes, ahora y siempre, con argumentos desargumentados por sus triviales filosofías decrepitas y fracasadas pero cultivo de su decadencia humana.

Todos tenemos entendido que el periodismo es investigación y búsqueda de la verdad, más allá de la permisiva  y falsa herencia mercantil, pero ya hace décadas, se ha convertido en una espina en la dignidad de su alma reivindicativa, siempre en sentido angosto a los tristes intereses estandarizados, un bocadillo de mortadela por el que se venden, con una subvención que asegure el sustento o, en el peor de los casos y muy denominador común a los imperios económicos comunicativos como una extensión o arma política del progresista de turno, o estos personajes de tenebrosa moda que quieren alcanzar el cielo con las armas o, amparando a los que defienden la simbología del atentado cobarde, y eso ha dado con la mediocridad y el sensacionalismo amarillo periodístico de este mundo globalizado.

El ataque deleznable a un periódico de provincias con corazón y empaque nacional o a los propios de entidad nacional, con ente soberano, merecen la máxima condena, de colaboradores, de desconocidos, de legisladores y de regidores, pero, sobre todo, de compañeros de ¿profesión?, ya no los hay ante la violencia y la desfachatez no hay competencia ni competitividad, que nadie, ni ningún medio se equivoque, lo contrario es eso, doblar la espalada ante el poder manido, algo muy de moda, los ataques violentos a la libertad de prensa y la comunicación son torpedos a la línea de flotación de la estabilidad institucional y sobre todo constitucional, a la libertad propia del ser humano, al sistema, además, del ataque en paralelo a los derechos fundamentales a los ciudadanos en su derecho a la información.

No tengo dudas de que reponerse sin lamentos es algo que los viejos perros de la guerra saben hacer, y digo perros como sabuesos incólumes ante las verdaderas contingencias, y de eso estos diarios comprometidos con la verdad, comprometidos con su código deontológico, humildes pero contundentes, han recabado sobrada experiencia. “Periodismo es publicar lo que alguien no quiere que publiques. Todo lo demás son relaciones públicas”. George Owell. Suerte y al toro.

   

El Esperpento

El esperpento, según el mundo retórico, se conoce como el producto de un proceso de deformación que convierte a los héroes clásicos, perfectos, física y moralmente, en figuras grotescas al reflejarse en un espejo cóncavo. Ramón María del Valle Inclán denominó literariamente “esperpento” a la deformación de la realidad, presentándola como extravagante o ridícula. Fue hace casi cien años cuando ya comenzaron a redefinir a estos seres grotescos de circo que abundan en la política local, regional y nacional. Y me vienen a la mente y a la búsqueda electrónica, aquellas obras que estudiamos, aquellas “Luces de bohemia" que expresaba irónicamente una visión dramática del mundo, o aquel “Ruedo Ibérico”. Sin héroes ni ideales, con personajes convertidos en simples fantoches producto de su propia egolatría, sin dignidad ni moral, al igual que este mundo superficial en lo que se ha convertido la política en este país, caricaturas de sus propias vanidades.

 

Este es el nombre que dará Valle Inclán a su nueva visión de la realidad en el arte dramático, esperpento, y este es el nombre que les doy yo a las figuras de plastilina, por alusiones, que han ocupado y ocupan el consistorio cartagenero, el palacio de San Esteban, la Asamblea Regional el Congreso de los Diputados y ahora, por cansino protagonismo, al “parlamento catalán”, esperpentos. Grotescas figuras de tramoya vulgar y ordinaria.

 

Por donde queramos hay circo y en competición permanente. Hay circo en Cartagena, con saltimbanquis, tramoyistas, domadores y domadoras y sobre todo payasos. La dignidad perdida, si alguna vez la tuvo de un Movimiento Ciudadano acomplejado por la frustración y el ridículo más extremo ahogado en su propio fracaso, ganado a pulso por irreverente e incompetente, demostrando que ha sido un partido político que se ha clasificado como un grupo de amigotes, que no amiguetes que durante unos años viven de la política –de nosotros- los más, y otros, del bocadillo de rancho, estos que han desatendido una ciudad necesitada de dignidad, que han vapuleado las instituciones y a los funcionarios y han ahondado en la desidia y en el interés personal, y esto, además de opinión está argumentado y dan cuenta las hemerotecas. La dejadez de las calles cartageneras clama en lloro impotente cada madrugada, perdidos en lo profundo del nauseabundo vómito del fracaso, ahora consumado cual karma espiritual, a pesar de mendigar colaboración popular para recuperar el sustento que le ha sido negado por una cónyuge de oportunidad, un partido socialista venido a menos y sin más horizonte que el casual y viviendo la herencia de lo que fue, ahora célibe, un fraude disfrazado de rancia fotonovela sudamericana a golpe de fotograma, la carencia de las concejalías vacías por la nefasta contabilidad electoral les hace crear nuevos puestos de confianza y mantener los antiguos, carísimos, que hemos de pagar los cartageneros. El resto inoperante, PP sin regeneración y con divisas judiciales azules, herederos de Barreiro, Pedro Antonio Sánchez y Valcárcel, tanto en Murcia como Miras, presidente por accidente a la cabeza, no son precisamente ejemplos de regeneración ni de frescura ni de liderazgo, solo rancio y vetusto, si bien, Arroyo la de cada vez más generosa ostentación… y Segado, ahí es nada, sin más pasado que el trivial, sin más  presente que la duda y la sumisa incompetencia y sigue buscando el futuro dentro de una familia política afín, no son nada más que producto del mas oscuro y clientelar partido popular.

 

El circo catalán suma y sigue, la puesta en escena del nuevo parlamento roza con lo pueril de los representantes catalanes, a modo de infantil teatro de guiñol que ya aburre, una ciudad como Barcelona y una comunidad como Cataluña gobernada por indocumentados semi-analfabetos como la Colau y el Puigdemont, sin más experiencia que la protesta caricaturesca de la primera o el robo consensuado institucional del partido de Pujol y Más, el “hazmerreír” de Europa, en tonto vividor a costa de una ciudadanía que vive del humo y la mentira, robados y condenados a la pobreza gracias al éxodo masivo del capital empresarial, y  acentuado con la ironía de Boadella y su Tabarnia de juguete, subrayando la ingenua “republica de Cataluña”, como en “Viva mi dueño” de Valle Inclán en su obra el “Ruedo Ibérico”, y no el de Jabugo, en la que Valle-Inclán aborda la agitada situación española de la época, condicionada por la cambiante influencia de los palaciegos en compleja trama, que complican las ambiciones de los partidos donde desfilan personajes grotescos y acciones esperpénticas.

 

“Proclamada la Ley Marcial por hacer inexorable el castigo de los conspiradores, aquellos más comprometidos se apañaron escondite a las esperas de ocasión y disfraz para fugarse de España. El Coronel Lagunero, con patillas de boca de jacha, catite y zorongo, salió tocando la guitarra por el Puente de Segovia. Fernández Vallín abandonó el halago de una prójima para hacer el gato en los desvanes de las Madres Trinitarias…”

 

La regeneración política debe ser total para recuperar la confianza en la verdadera clase política y no los fantoches de fortuna que se dedican a la política por moda o frustración, cualquier reminiscencia de los actuales partidos, incluido el oportunista de Podemos, sin más intención que quebrantar el sistema democrático establecido es una rémora a salvar.

 

Mientras con una Moncloa atascada y sumida en un año judicial comprometido, con devenires de sorpresas angostas que, sin duda, ponen al partido gobernante en una perspectiva distanciada, siendo blanco de ironía e indiferencia mediática, la misma que en su día uso Valle Inclán en sus esperpénticos relatos, Cervantes en el Quijote, Quevedo en sus sátiras, Larra en sus artículos satíricos y especialmente, e incluso Goya en el campo pictórico con sus Caprichos. Los aspirantes a “escribidores de fortuna”, tontos contemporáneos que tenemos Fe y Esperanza en que la lógica y la clase vuelva a nuestras instituciones, seguiremos malversando lo grotesco para convertirlo en más esperpéntico, si cabe, ya que, como decía el maestro Valle-Inclán; “La imagen más bella es absurda en un espejo cóncavo: la deformación deja de serlo cuando está sujeta a una matemática perfecta. La verdad yace bajo estas formas esperpénticas de lo incongruente y lo grotesco, es una redefinición del sentido trágico de la vida y ...”  Parece que estos protagonistas de la farándula política española que son muy puntuales se miran poco al espejo…, pero como decía Groucho “Hay personas que a pesar de ser puntuales se les nota el retraso".

 

La reforma de la Constitución

Decía Mark Twain que es más fácil engañar a la gente que convencerlos de que han sido engañados. Por otro lado, el sin par Henry Kissinger nos desvelaba en una sentencia lapidaria que no todos los políticos eran corruptos, solo lo eran el 90%..., si a estos datos le ponemos música de pandereta, unas plumas y plumones y algunas cintas de colores, llegamos en bici, claro, por la Carrera de San Jerónimo a nuestro Congreso de Diputados y a su franca y notoria representación ciudadana, donde hasta el imbécil más insignificante de este país está representado por un gran imbécil con certificado académico. El tonto más sublime, lo está con su locuaz homologo, así, con el analfabeto, el corrupto y el ladrón de guante blanco y mordida ostensible, e incluso, borrachos, delincuentes, y drogadictos, algún soplagaitas con puñetas y otros, los menos, gentes que mi madre, nuestras madres dirían normales, pero estos duran poco y son el 10% del conjunto. ¿Quién dice que no son la franca representación de nuestro país?

 

Visto el exacerbado teatro de lo absurdo representado en Cataluña, con grotescos y ridículos seres de ficción hechos realidad, con la caja de Pandora abierta gracias a la cobardía por la salvaguarda del Estado Español del gobierno venido a feos menos de Rajoy y, otros tontos soberanos acomplejados por su onanismo mental permanente en pos de ese idílico país de las maravillas donde hacer lo que les sale de las narices…, a consta de esta ya, maltrecha e histórica tierra española, y de fondo, aparecen los patriotas de colorado y gualda, aunque, gracias a este mal intencionado y permitido populismo comunista de pancarta y eslogan son catalogados por los mamporreros tiranos de la extrema izquierda de fascistas. Y para estos iluminados de la nueva casta, les dejo una frase de su ideólogo de cabecera Leon Trotsky; “No se puede obtener el Poder por medio de reformas ni se puede, por medio de una presión forzar a la burguesía a cambiar su política en una cuestión de la que depende su suerte.” Con este desconsuelo y, haciendo uso de esa verdad prohibida, adulterada y diría que hasta ultrajada con la que nos ensartan el alma este crisol de representares populares, se impone una reforma profunda de la Constitución, es cierto y necesario. No voy a aburrirlos con una batería argumentada de parámetros extraordinarios de sus artículos más significativos ni tan siquiera hacer referencia al Título X, tampoco para sentenciar a esta nueva orden de ignorantes o reata de desvergonzados que gozan de inmerecidos salarios. Seré más escueto.

 

Hace falta realmente reformar la Constitución y hacer al pueblo y su bienestar el objetivo de esta reforma, no a los intereses particulares y partidarios de esta horda. Y realmente, hacer manifiesta la máxima donde “todos somos iguales”, que no lo somos. Para ello, los sueldos de los políticos deben de ser paralelos al resto, los beneficios y aforamientos han de desaparecer, el pago de impuestos y las retribuciones vitalicias por jubilación, la misma en tiempo y cantidad, y no el estado de sinvergonzonería permanente en la que viven a nuestra costa.

 

Todos iguales ante la ley, al igual que los delincuentes van a la cárcel o deben ir…, los sediciosos, golpistas y demás facinerosos que usan sus actas políticas para enriquecerse y jugar con la Unidad Nacional, aquellos que reniegan de una España libre donde hace siglos no se ponía el sol, estos de la nación de naciones y las identidades autócratas, sectarios y fanáticos han de pagar peaje, y la Constitución ha de ser tajante y exigente.

 

En esta reforma, hay que blindar las pensiones, y no malgastar la caja en tapar agujeros corruptos y de incompetencia, ineptitud e incapacidad que como alimañas malditas han realizado Zapatero y Rajoy y que han hundido, ambos dos y sus gobiernos de meretrices de la política a este país y traicionando al conjunto de españoles que han dado su esfuerzo por esta nación, la pobreza de los pensionistas en contra de la riqueza financiera bancaria y política a la que Rajoy nos ha abocado, ha de pasar una dura factura electoral al PP, pues esta ha sido a costa de la vileza económica del estado y sus representantes ocasionales, un 0.25% de subida anual y perdiendo el tren no es justo, y no les da vergüenza mientras chupen de la teta financiera estatal, ningún signo de dignidad en mermar los numerosos sueldos millonarios anuales.

 

No hay que tocar la esencia de la Constitución y si me apuran, no jugar a “la oca” electoral con eso que llaman presidente de la república algunos iluminados, a pesar de mi contrariedad a la monarquía, entiendo que sería difícil en décadas, encontrar un mejor Jefe de Estado que el actual, además con diferencia, los demás…, solo protagonistas de oportunidad.

 

Deberíamos de saber si realmente el pueblo español, salvaguardándonos de los imbéciles con titulación académica y de los parásitos aglutinados en partidos progresistas carentes de más solidez que su propia necedad y miseria, si queremos 17 reinos de taifas con sus presidentillos, ministrillos y demás sanguijuelas económicas y políticas que sangran el país. Si queremos seguir quebrantado nuestros idearios sociales y culturales, nuestras tradiciones y nuestra identidad como nación, nuestra identidad religiosa que nos ha hecho tan solidarios como quijotes a pesar del laicismo referenciado. Si queremos blindarnos ante la inmigración invasora, desleal, ilegal y nociva que daña la esencia de nuestro país y de nuestro continente tanto social como económicamente por un falso y miserable por mediático sentimiento de progresismo depravado. Tenemos que plantear si la Justicia, Educación y Sanidad pueden descentralizarse a las taifas pasándose por el “arco del triunfo” el principio de igualdad otra vez, evitando regiones de primera como las vascas y catalanas, de segunda como la de Madrid y las de tercera como el resto, la de Murcia junto a Ceuta y Melilla, de quinta o sexta.

 

Reformar la Constitución sí, para hacer desaparecer las Asambleas y Diputaciones. Bajar a la mitad los representantes políticos en todos los estamentos, incluidos los ayuntamientos y, sobre todo, establecer un mínimo de intelecto para que estos parásitos criados en la LOGSE y los frustrados con carnet de partido, no nos dirijan basados en su más profunda ignorancia e ineptitud, donde remarco, en un caso claro y determinante, el de esta región y de esta ciudad donde, nunca tanto ignorante ha llegado a tanto y una ciudad y una región han caído tan bajo, a pesar de Cataluña…. , y además, basándonos en la premisa de George Bernard en la que, “A los políticos y a los pañales hay que cambiarlos cada poco… y por las mismas razones”, establecer un límite de tiempo máximo de dos legislaturas para evitar negocios y corruptelas de décadas.

 

No tengan duda de que, con la mitad de cargos electos seguiremos ostentando una franca y notoria representación ciudadana, donde hasta el imbécil más insignificante de este país seguirá representado por un gran imbécil con certificado académico. El tonto más sublime, lo estará con su locuaz homologo, y así, con el analfabeto, el corrupto y el ladrón de guante blanco y el de la mordida ostensible, el del 3%, 4% 10%..., e incluso, borrachos, delincuentes, y drogadictos, más algún soplagaitas con puñetas, pajarita, corbata y sucias greñas, y otros…, los menos, gentes que mi madre, que nuestras madres dirían normales, pero estos que duran poco, solo serían el mismo 10% del conjunto. ¿Quién dice que no son la franca representación de nuestro país de pandereta? En este primer artículo de 2018, citando a Adolfo Suarez en su discurso de Navidad de 1981, yo también; "Brindo por el pueblo español, esperando que tenga unos dirigentes mejores que los que actualmente posee".

 

Reformemos la Constitución, la verdad es que, con tanto sinvergüenza y delincuente en las instituciones, hace cada vez más falta, sobre todo, por nuestra moral y valores en desuso.

   

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