Viernes, Noviembre 22, 2019
   
Texto


El Rincón del Burladero

El libro gordo de PEPE-TE

La venda que oculta la realidad de esta región no se cae, menos tras la borrachera de prepotencia y el baño de masas de la última representación teatral con un coro de palmeros al son de ¡Presidente!, ¡Presidente!, a codazos en busca de  la renta fácil y amigable de un puesto político, más de lo mismo. Claro que si se cae y aparecen los de la rosa colora y demás juglares de lo absurdo, mejor mantenerla. En síntesis, otra muestra más de mediocridad bananera en un país de pandereta y una región de “alcasiles”, y eso se pagará en las urnas, o no, porque los dos años venideros, visto lo visto con los canticos al viento “pepero” y los disparates “sociatas” será otra tragicomedia, orasí, aderezado con antífonas catalanas de acompañamiento que enmascaran la realidad de una región trivial en un país desacelerado.

Entrando en materia y desautorizando al presidente en detrimento de aquella hermosa Carolina que nos acompañó de la mano de Pedro Ruiz en sus sainetes televisivos, volvemos a encontrarnos con un ejemplar de la ejemplarizante tarea política murciana gestionado por  los mosqueteros de la salvación de la región, región que se pueden guardar en las entretelas, y así, borrachos de soberbia remarcan su altanería presentando las memorias dieciochescas de su gestión, quince capítulos de trasnochada literatura que a nadie engaña, excepto para culminar el clímax en un congreso de plastilina, moldeado hasta en los medios de comunicación a imagen y semejanza del Virrey y el presidenciable.

Dicen los pregoneros del momento que el señor feudal ha realizado grandes hazañas, casi cruzadas místicas contra la infiel oposición, y justifican con trinos de fondo y algún arpa, las incompetencias demostradas al asumir las competencias de Educación y Sanidad, menos mal que las de Justicia no han llegado. En ambas, a la cola de las 17 taifas españolas, el informe PISA puede maquillarse o pintarse de colores azules pero es la más profunda realidad, y lo de Sanidad para “Cum Lauden” a la desacreditación en la gestión impuesta desde la capital.

Otra vez aparece el centralismo pimentonero que subyace desde hace siglos en esta región, desde que el Obispo huyera hacia tierras lejanas de la costa, florece como exabrupto de esta borrachera de vanidad, y si alguien tiene dudas, la voz de oro de la representación política murciana del PP, el Sr. Martínez Pujalte se encarga de airearlo, de sentenciar que Murcia es mejor que Cartagena, ya lo sabemos en la costa, y desde hace ya muchas décadas estamos más sometidos todavía, primero con la vergonzante gestión socialista y ahora con la sumisa inacción pepera. Y seguimos con el libro gordo de Pepete, en Educación y en Sanidad los exponentes regionales ya han hecho su trivial labor, y los/las locales, sin duda “Necesitan Mejorar” o por lo menos acabar la ESO…, política, el que la empezara.

Es obvio que en dos décadas la ciudad y la región ha tenido que mejorar, ¡solo faltaría!, pero, ¿ha progresado adecuadamente?

Socialmente, esta Región y esta ciudad vuelven a estar a la cola de los reinos de taifas, y eso no lo digo yo, lo dicen los datos oficiales, con un 30% de murcianos en el umbral de la pobreza nos permitimos jaranas políticas y teatros mezquinos. Además aireamos al viento los logros conseguidos, por respeto a los ciudadanos se hubiera agradecido más austeridad en las declaraciones.

En infraestructuras y transporte… ¿cuándo llegará el AVE a Murcia?, ¿y a Cartagena?, hagan sus apuestas, a Murcia sobre el 2020 y a Cartagena…

El cercenar un segundo hospital, necesario en la ciudad y la comarca o argumentar, con la pseudo privatización de la Mancomunidad con las desoladoras, no es una ironía, igual que el incremento del paro en la comarca, a pesar de colorear los datos a conveniencia política.

En lugar de las bambalinas en las que se menearon los “presidenciables” en el sarao, los murcianos necesitan menos gasto corriente, menos excelsa administración –por la cantidad desmesurada de funcionarios y cargos políticos con puesto de funcionarios-. Necesita menos cargos  de confianza, menos diputados, menos derroche y menos teatros de guiñol, por el contario, sí más trabajo y más atención, más compromiso sanitario y más calidad educativa y para eso hay que saber gestionar, y gestionar no es ahogar económicamente al ciudadano, por supuesto más igualdad entre los ciudadanos de la región, que hoy por hoy no la hay.

Además, los cartageneros necesitamos menos centralismo, menos humillación por parte de la metrópoli, menos consentimiento de nuestro gobierno municipal hacia el regional. Necesitamos menos cargos de confianza en el gobierno municipal, necesitamos menos concejales y concejalas de uno y otro color, ediles sin pasado que diría Machado, y sin currículo para gestionar, lo dice la página web del Ayuntamiento, porque algunos y algunas le echan un par…, y proceder de Nuevas Generaciones no es sentencia de confianza, más bien al contrario, verdaderamente peregrino, pero así…, adornan y rellenan, y visto lo visto con las gestiones realizadas equivocadas, como reconoce la Regidora, que sean más competentes, que ya huele y duele tanto escarceo.

Necesitamos menos acoso impositivo económico, menos impuestos y menos persecución con las multas para cumplir un programa económico, Cartagena necesita más empleo y menos parados y por supuesto menos propaganda ilusoria, vamos a doblar la caída laboral en la región, la nacional ya de Guinness. no más milongas, ¿“indicios de mejora”…?, sin cifras de calendario y sobre todo seriedad, sensatez para recobrar la confianza perdida, porque podrán ganar las elecciones de nuevo pero la confianza no la tienen, ni unos ni otros.

Cartagena necesita que las obras faraónicas no se incrementen un 300%, una buena gestión hubiera permitido terminar el aciago palacete de los deportes y hubiera sobrado dinero. Cartagena necesita a su consistorio luchando por la biprovincilidad  -recordar que la alcaldesa y el PP se sumaron en la primera legislatura, pero fue humo- y evitar la fuga de juzgados a la capital, además de evitar el cierre de hospitales, también promocionar debidamente el turismo de sol, campo y playa muy deteriorado, máxime con el privilegio de tener en nuestro territorio el malogrado Mar Menor. Cartagena necesita que su Regidora no permita descalificaciones entre Cartagena y cualquier otra ciudad y encima de su colega de congreso, como las vagas comparaciones de Murcia en detrimento de la Trimilenaria.

En este país, en esta región y en esta ciudad los ciudadanos nos hemos convertido en potenciales delincuentes, estamos vigilados y asediados, mientras los únicos libres de  pecado son, curiosamente, la principal preocupación de los ciudadanos españoles después del paro, que no es otra que la corrupción y el manoseo político y esto lo dicen las encuestas estatales y dan fe las televisiones, ¿o no?

Cartagena, el PP y la sociedad política local necesitan un regio refresco en sus instituciones. Pero lo curioso, a pesar de parecer imposible es que es fácil de conseguir y es lo que los cartageneros esperamos de nuestros regidores. Decían que el camino se demuestra andando, aunque utópico. Deshacerse de los cargos de confianza y poner a todos los concejales sin dedicación exclusiva y con sueldos de la media a trabajar y a gestionar, a pensar…, sería un buen comienzo.

 

El libro gordo te enseña, este libro gordo aburre, tanto disparate ya no entretiene y os digo decepcionado, hasta el año que viene. Feliz Navidad

 

Decepción

Decía Moliére que “somos fácilmente engañados por aquellos a quienes amamos”, y en este caso por analogía de  quien confiamos políticamente o de quien recibe nuestro voto “universal”. Ese es el sentimiento que me embarga y me “fastidia por no decir, me jode”, un sentimiento de insatisfacción que surge cuando no se cumplen las expectativas y te machaca día a día, una DECEPCIÓN.

DECEPCIÓN porque los ricos siguen siendo más ricos y los pobres abundan cada vez más, ya no solo a nivel nacional, sin ir más lejos, en la decepcionante Región de Murcia, feudo del Virrey Valcárcel y su anodina corte, con su decepcionante gobierno del PP, y sus decepcionantes lacayos y lacayas consistoriales, se amplía la grieta social, las desigualdades son monstruosas, ya que hay más de 400.000 murcianos condenados al umbral de la pobreza, y en el país las grandes empresas y fortunas concentran el 72% del fraude fiscal, 42.000 millones al año, datos de escándalo y para muestra un botón, aquí en Murcia casi el 40% de los ingresos fueron para los más pudientes, que se establecen en un 20% de los murcianos y mientras, en esta decepcionante región, con estos decepcionantes políticos, en los ayuntamientos siguen dilapidando innecesariamente el erario en cargos designados a “dedo” y beneficiándose de sueldazos indecentes.

DECEPCIÓN porque lo que ha traído la crisis han sido menoscabos en unos pocos, los de nómina, y así, el Ministerio de Hacienda dirigido por el señor Montoro, en lugar de prescindir por decreto de la mitad más uno de los políticos en el Congreso y en el Senado, de la mitad más uno de los concejales en los 8000 municipios de la Nación, prescindir de la totalidad de los diputados de las 17 taifas y principal agujero de despilfarro del gasto público. En lugar de desenmascarar las grandes fortunas y los resultados de las grandes empresas como las eléctricas que nos ahogan, en lugar de gestionar los recursos de los más débiles en contra de los más fuertes, se ha dedicado a perseguir a la honrada y sufridora  clase media, al honrado funcionario y al honrado pequeño y mediano empresario, eso sí, con chabacanas medidas como amedrentar con impuestos y ya le circo, perseguir las bodas y bautizos, mientras en su casa el dinero se escapaba por las ventanas de Génova.

DECEPCIÓN porque el año próximo a los jubilados les van a subir, al más pintado 4 euros, un 0.25%, y a la viuda más desgraciada, ni tan siquiera uno. Vomitivo y se atreven a salir en el Congreso como perroflautas de la Moraleja a dar lecciones sociales, este no era el mensaje del voto, así sale de la crisis hasta Zapatero que muy despejado no es.

DECEPCIÓN porque hay asesinos en la calle con sorna, y a pesar de las demagogas explicaciones del gobierno, no entendemos los plebeyos que nos dirijan estamentos ajenos al Territorio Nacional. ¿Continuismo zapateril o incompetencia pepera?, creo que algo de las dos derivadas. Si esto pasara en Francia o  Alemania ¿hubieran salido estos asesinos desmedidos a la calle?, seguro que no, luego algo falla en nuestro sistema y en nuestros dirigentes.

DECEPCIÓN por los problemas de la gestión sanitaria, por el copago, que al pobre, le afecta más pagar un euro que al rico treinta. Por desvirtuar la gestión pública de la sanidad sin argumentos que a nadie convence, por engañarnos con “liquidadoras” que justifican las innecesarias necesidades de la gestión pública, y una reata de gestores imputados por oprobio.

DECEPCIÓN por el sectarismo centralista de esta Región que con el beneplácito silencioso de nuestro Ayuntamiento en desamortizar a lo Mendizábal la sanidad cartagenera, y otras permiten acabar con el Rosell de manera nefasta  mientras se mantienen centros triviales como la 7 TV o la millonada del fracaso del aeropuerto internacional, entre otros. Y yo pregunto, ¿Por qué no cierran uno de los hospitales de Murcia?, o ¿es que renta más la venta de los terrenos?, porque esos terrenos se vendarán para ajustar las dilapidadas arcas regionales.  O ¿es un tema de votos regionales?

DECEPCIÓN, no por la marcha del Virrey, más que anunciada y aplaudida, sino por su relevo que, a día de hoy, entre imputados y negados, no acierto a ver un bizarro relevo. Quizás porque se alejan de mi corta entendedera.

DECEPCIÓN por los mediocres baños de masas que se darán este diciembre en Murcia con el beneplácito del Presiente en un  escenario de cuento y farsa donde los asistentes irán, unos a sacar la barriga y otros de figurantes en un contexto de plastilina.

DECEPCIÓN porque se han de pronunciar en breve en Cartagena por el ¿posible? relevo en el liderazgo del PP y el banquillo actual de Santa Florentina no es, ni de regional preferente y nos gustaría a algunos cartageneros que nuestra Trimilenaria ciudad militara por lo menos en la división de plata, la de oro imposible, ya lo sé.

DECEPCIÓN por la escasa o nula gestión del deporte cartagenero, hay más deporte importante de base y no solo futbol y fotografías de fotonovela, que por ignorancia o negación se ignora. Pero claro de donde no hay no se puede sacar, y se mantienen  los intereses arcaicos en las gestiones.

DECEPCIÓN porque la oposición regional y municipal es mediocre a rabiar, los partidos satélites son eso, satélites de la oportunidad, y estamos huérfanos de ideas y líderes, como si de una feria se tratara.

DECEPCIÓN porque hemos perdido la poca libertad que teníamos, somos perseguidos como delincuentes y vigilados como forajidos. En palabras del Ilustre “con mayúsculas” Decano cartagenero, “Estamos aquí porque hoy la  Justicia no se imparte, se vende”, ahora ya, ni respirar podemos, las leyes que deberían resguardar al ciudadano honrado le hacen sentirse perseguido y menoscabado, y hasta la justicia se resiente, las tasas hacen inviable los recursos y las defensas y aquí, al otro lado de la Cadena sufriendo otra vez los vaivenes del totalitarismo centralista. ¿Dónde quedó aquél Palacio de la Justicia?, y a esto, nuestro Consistorio calla y asiente, no como corderos y corderas sino como sirvientes del mecenazgo del Partido. ¿Sabe nuestra alcaldesa que se le votó para que defendiera los intereses de Cartagena?, a veces tanto tiempo en los puestos hacen confundir los objetivos y desvirtúan la realidad, no para establecer cámaras y multas para pagar sueldos exagerados a mediadores municipales, por ejemplo.

DECEPCIÓN por el reparto de cromos en el CGPJ, “a lo Juan Palomo, yo me lo guiso y yo me lo como”, y me dicen por ahí que la Justicia se establece en la pura democracia…

DECEPCIÓN por la gestión ineficaz de empresas estatales como Navantia que han perdido el tren de la competitividad por menoscabo en la gestión comercial de la misma y en los desarrollos productivos del siglo XXI, Calidad, Procesos, Producción… para muestra la pérdida franca de contratos.

DECEPCIÓN por los recortes en Educación y en una ley que a nadie beneficia, basada en promiscuas rencillas ideológicas, con esta ley no se desarrolla la cultura del esfuerzo, no se establecen las pautas interinas laborales necesarias y se desvirtúan los recursos necesarios, no los virtuales del 2.0 que es una milonga.

Alguien dijo que la vida es una constante ruleta de fracasos y decepciones, de tristezas y de lágrimas, sin embargo, también existen los buenos recuerdos, entonces nos gobernaban otros y no precisamente los del PZOE. Y por si alguien exhala una sonrisa al viento en esta lectura de cinismo, parafraseando…, esto no son celos ni rabia escondida, ni mucho menos envidia, simplemente es DECEPCIÓN.

 

De Santa Florentina al cielo

La política y los políticos no dejan de sorprendernos, cuanto más seriedad y transparencia solicitamos los sufridos votantes, o lo que en algunos ámbitos se ha denominado víctimas del sectarismo partidista, más nos sorprenden, de hecho, no dejan de ser sorprendentes los ascensos y descensos en la gráfica de la lealtad consistorial cartagenera, imagen y semejanza de la política regional y del estatus de San Esteban (no el santo).

Así, a la limón y cumpliendo objetivos municipales, el debate se establece en que algún concejal ha perdido la confianza de la todopoderosa alcaldesa y ha sido relegado a oscuros desvanes en detrimento de unos y beneficio de otros, y ese no es el debate.

A mi humilde parecer, el debate es otro más alejado de las deslealtades y pragmáticamente real, ¿puede una persona nacida del útero de Santa Florentina, (no la santa, sino la calle) llegar a nacer de una placenta emanada de NNGG y llagar a desarrollar su vida “laboral” como si de un erudito de la gestión se tratara?  Entiendo que no, primero y principal porque esto no es un oficio, sino un servicio público pagado en base a la experiencia y sapiencia, y durante un espacio de tiempo, pero nunca eterno…, así me lo enseñó mi profesor de filosofía allá en los 70, además de enseñarme a pensar y discernir, algo hoy arcaico. Entiendo que en política se debe de alardear de “lo mejor de cada casa” y no de la falsa lealtad arropada de  fatuas guirnaldas.

Ante esta última jugada de ajedrez, donde los peones se han movido por intereses y desintereses comprometidos y ante la cercanía de la “juerga” electoral me planteo una seria duda, ¿quién ocupará  las vallas publicitarias anunciadoras de la buena nueva  como alcaldables? Hasta hace poco el “photoshop” ha hecho milagros en ellas con alguna imagen antigua restaurada más que retocada, pero el tiempo y los hechos marcan tendencias.

Cuando pienso quien ocupará esa imagen protagonista de un proyecto de futuro socioeconómico en una valla de 3 x 3 en un par de años, rápidamente me viene a la cabeza el glosario de las concejalías, cuanto menos me acojono y pienso en quien recaerá esa tarea, sin duda emanada de San Esteban (no el santo), porque yo no veo por estos lares a esa figura, y les invito a que hagan ese ejercicio de análisis, piensen en el actual panorama político municipal, en sus excelsos perfiles, en sus dilatadas experiencias políticas y gestoras… y demás desventuras, y busquen el idóneo/a.

La continuidad en el aborregamiento con la metrópoli es clara a estas alturas, vivimos en una región donde el murciano vale más que el cartagenero, casi el doble, y ante eso Santa Florentina (no, no es la santa), calla y asiente. Y para mantener la hegemonía feudal hay sometimiento consentido y, el delfín o delfina tendrá que tener ese sometimiento consentido a pesar de su “excelso perfil”, porque aquí políticos de perfil bajo no hay, sin perfil puede haberlos, pero, ¿de perfil bajo?, ni pensarlo. Y así  surgen las dudas, o no. Si Antonio Gálvez levantara la cabeza.

¿Alguien tiene dudas de que el AVE no llegará a Cartagena hasta sabe Dios cuándo?, yo ninguna,  como pronto en el 2020 y…veremos.

¿Alguien tiene dudas de que cerraran el Rosell?, yo ninguna, y más pronto que tarde, para eso han designado a los pertinentes “liquidadores/as” y no deja de ser escandalosamente curioso por no decir obsceno que, si con el Naval habían 1000 camas y más o menos se aguantaba el sistema, mas menos que más, como es posible que ahora con algo más de población, sean suficientes las del Santa Lucia con unas 660, eso sin entrar en detalles y datos reales, que podemos entrar y avergonzarnos de la gestión sanitaria local y regional, que no profesional. Mientras Murcia von varios sin problemas.

¿Alguien tiene dudas de que se seguirán mermando las plantillas y los recursos sanitarios mientras los cargos políticos inertes seguirán menoscabando el erario regional y municipal?, yo ninguna, y a todo esto, nuestras huestes políticas replegadas en las trincheras de la ausencia implícita, ¡de donde no hay no se puede sacar!

¿Alguien tiene dudas de que el aeropuerto es y será un denostado fracaso que nos constará dinero a todos los contribuyentes?, máxime cunado hay una política de rentabilidad establecida sobe el de Alicante (30 minutos de Murcia) para recuperar los 600 millones invertidos en la provincia vecina. Por otro lado, el de San Javier sigue erre que erre en rentabilizarse (30 minutos de Murcia) ¿Error de gestión o de incompetencia? Posiblemente se abrirá antes del verano de forma absurda pero endeudado y con cuatro aviones de juguete, ¡que no nos tomen por tontos!

¿Alguien tenía dudas de que el affaire de Puerta Nueva iba a terminar como el Rosario de la Aurora en contra del Consistorio?, yo ninguna, ¿Pactos?, Sí, con el movimiento de sillones en Urbanismo, pero…, acecha Novo Carthago, verdadero problema. A algunos y algunas le produce sudor.

Si el paro en la Comarca de Cartagena aumentó un 2,4 (casi mil más) con respecto al mes anterior, que a la sazón es muy superior a la de la media regional, que se quedó en el 1,2%, el doble, y esto lo dice la  COEC y la Universidad Politécnica de Cartagena y con lo que está cayendo, ¿qué futuro laboral tenemos aparte de las milongas propagandísticas?

Si ahora resulta que, gracias a la acción divina de nuestra alcaldesa, José Cabezos es el vicealcalde; Joaquín Segado, concejal del Área de Empleo, Transportes, Industria, Deportes Juventud y Nuevas Tecnologías, ¡joder que cansancio! y Francisco Espejo, el edil de Urbanismo e Infraestructuras y algo más. Con estos cuatro magníficos, ¿qué pintan el resto que encima, además de cobrar un sueldo por mera decoración, o a la postre representar al consistorio en saraos y demás eventos sociales, su productividad es nula, o es que son “celebrities”? ¿Por qué hay una partida de medio millón de euros al año para pagar a responsables de área situados entre técnicos y concejales? ¿Alguien tiene dudas de que se está despilfarrando el dinero de Cartagena? ¿Alguien tiene dudas de que el paro no remontará hasta dentro de muchos años y no con la beligerancia que se desea?, ¿alguien tiene dudas de que se puede ahorrar en concejales, en cargos intermedios designados a dedo, de confianza o amigotes, y demás fauna política?  Yo ninguna. De hecho, eso sería un acto de confianza del partido en el gobierno, austeridad y seriedad y la mitad más uno de los cargos a la calle. Que no es más que lo que se pide, no los controles y la falta de libertad a la que estamos sometidos hoy, peor que hace 30 años. Y todo por el dinero, como en el Medievo, para mantener a la corte.

¿Alguien tiene dudas de que todas las obras en la ciudad se someten a extra costos irreverentes a la par que consentidos? ¿Error de gestión o de incompetencia o algo más?, no lo entiendo.

¿Alguien tiene dudas de que el deporte de base en Cartagena, además el que cosecha frutos y éxitos 'Allende Mar', este huérfano por apatía de sus responsables o por incompetencia que al fin y al cabo es el denominador común en la política española?

Espero llevarme una grata sorpresa cuando vea en unos meses las vallas anunciadoras de la buena nueva, y éstas estén soportadas por una cara seria, justa, honesta y transparente que al menos me apacigüe la inquietud de no equivocarme más en las urnas, aunque llevo varios sufragios acertando. Y espero que santa Florentina (la santa) no de más políticos, sino trabajo y responsabilidad a la par que humildad y rigor.

   

Vasallaje

Vasallaje consistía, en el medievo y ahora, en la relación personal por la cual el vasallo había de ofrecer o cumplir unos servicios al señor a cambio de la protección de éste. Así, viendo y analizando día a día el transcurrir de esto que se llama democracia, y de esta nueva ralea de políticos, no tengo dudas del acercamiento al vocablo que titula este artículo.

Recordando las tragicomedias y los relatos burlescos y la literatura casi lírica del medievo, me llega a la mente una obra del bachiller Fernando de Rojas, imponderable hoy para los descendientes de la ESO. Sí, es la que piensan, 'La Celestina', una obra cuyo interés más llamativo era y es su realismo, el que algunos lo llaman psicológico cinco siglos después. Así retrata, plasma o fotografía aquel ambiente burgués de mediados del XV, destacando una superficial y casquivana sociedad en crisis. Aparece reflejada en la obra una nueva clase de criados y criadas con una nueva y determinante relación meramente económica con su amos/as y su dueños/as. Poniendo en clara evidencia la crisis de entonces con un reflejo directo a lo largo de estos siglos hasta ahora, compromete filosóficamente los ideales humanos y religiosos frente a la importancia que adquiere el dinero, poderoso caballero…., que diría Quevedo. Ya advertía de la entelequia el bachiller en su prólogo, contra la corrupción que ocasionan los malos y lisonjeros sirvientes y contra los males que provoca el amor profano y la culminación perfecta del matiz. No voy a analizar las características de cada personaje por no establecer claras analogías actuales, eso lo dejo a la volátil mente del lector. Cuanto menos se reirán, no tiene desperdicio.

Y así, reseñando nuestro pasado más ilustrativo nos enfrentamos al feudalismo que impera hoy en los circuitos políticos, en el propio Gobierno de Nacional y ¿cómo no?, en el regional y local, éste ya de mercadillo, medieval…

Las huestes u hordas partidarias se refrendan de esta guisa, un señor  o señora con poder casi de pernada…, con sus súbditos/as, que le rinden vasallaje perpetuo y casi humillante, y si es necesario pelitiesa permanente por no decir adoración, pero por dinero claro o en otro estadio, por alcanzar un estatus hasta entonces impensable, normalmente emanado de las clases más frívolas, tanto cultural, moral como fútiles e ingrávidas. Pero estas clases de dudosa moral se afianzan a esas labores por un salario, por una irreal posición, y la resultante es una injerencia con el resto del pueblo sometido impunemente a estas mediocridades, éste –el pueblo- sigue pagando desmesurados impuestos, como antaño, el que más trabaja más paga y menos tiene para poder mantener los erarios, más feudales que públicos, y así se han convertido en un serio problema para la sociedad actual, han crecido a base de favores, se han incrementado las huestes funcionariales, tanto las nacionales, regionales como las municipales, han colmado los espacios inexistentes –mira que es difícil-, sobre todo de comediantes, trovadores, pajes y escuderos,  palanganeros, mamporreros, etc.

La diferencia hoy es mínima con la feudal, unos viven del cuento a costa de la política, otros cuentan cuentos para vivir de la política y algunos se basan en cuentos y favores para ocupar cargos políticos, se hacen fuertes para ello, se sirve al inmediato superior o superiora sin cuestión alguna, siempre hay, como en las tragicomedias, brazos ejecutores libres de moralidades, siempre está el malo, la mala, el juez y a la vez jurado, por supuesto el verdugo. Y sobre todo, hoy como ayer se llenan estas cortes y cortecillas de fortuna, de mentiras, envidias, promiscuidades, traiciones y demás miserias de la moral humana.

No quiero atormentar con tanta verborrea de trovador insatisfecho, pero analizo cinco siglos después y hemos avanzado milímetros. Seguimos controlados, siempre y además amenazados, en el pequeño feudo de Melibea que al fin y al cabo es el nuestro, no hay intimidad recaudatoria, el reino vecino al ser más fuete tienen derecho a más prebendas, más y mejores transportes, más y mejores hospitales, y demás desarrollo natural que el resto de los condados, marquesados, ducados, y el resto solo  mendigos, lacayos, los más cercanos a la corte, que no cortesanos ni cortesanas, aunque algunas cortes parecen verdaderas corralas a buscar el sustento pie en tierra Son feudos que ocupan la cola en desarrollo y gestión, son como el murciano de los primeros puestos en pobreza, no hay moneda para atajar la escasez, pero sí para mantener la corte llena de palmeros que no representan más que una carga para la villa.

Cantaba el trovador, y con acierto ya que en cada rincón de este país se puede encontrar a una Melibea, mujer enérgica y que toma sus propias decisiones, mujer arrogante, apasionada, hábil para improvisar y con un carácter fuerte. ¿Cómo no?, a pesar de que la edad le pasa factura, cinco siglos…, a los “Calistos y Calistas” que se presentan débiles de carácter, que olvidan sus obligaciones y sólo piensan en sí mismo. Siempre hay también una Celestina o más, persona vital, buscavidas y alcahueta de la corte, movida fundamentalmente por la codicia, dejen correr su imaginación y pónganle nombre. A diestra y siniestra aparecen los criados, lealtad la justa, no guardan fidelidad a su amo/ama y buscan su propio beneficio también.

El desprecio del pueblo levantado en armas pacificas a la par que la obra representada, será el que los arrastre al precipicio de la vulgaridad a estos personajes de tragicomedia, no tenemos más que usar las urnas, pero…, ¿qué hacer cuando no hay diferencia de escudos, de pendones, de estandartes, y sí analogías con el fin del vasallaje y la caída de la Edad Media…?

 

Corrupción, preocupante vulgaridad

“La guerra contra la corrupción debe ser ganada porque es una guerra para preservar los fundamentos del Estado y de la sociedad”. Horst Schönbohm.

Que este país ha tomado tintes mediocres desde hace una década o algo más no es nada nuevo, que se engorde el pozo de lo vulgar en los estamentos políticos, tampoco, si bien, quizás es hoy una constante. Que la corrupción sea uno de los principales motivos de preocupación ciudadana y jurídica, además de  protagonizar el día a día del Pais, ya parece triste rutina La llegada a las representaciones políticas de personajes vulgares, si bien ha sido producto de una filosofía progresista, a la sazón ha sido uno de los errores más grandes de esta nuestra democracia, la huida en los estamentos de representación de las grandes figuras del toreo político y mediático los han dejado entre sucias y harapientas colgaduras y, así nos va.

La situación preocupa a todos los partidos políticos, y no es para menos, en al calle las criticas se establecen por doquier, el ciudadano sufre lo peor que puede pasar en un estado democrático, la desconfianza franca hacia sus representantes, ¿errores del sistema?, no todo ni todos valen, ni saben, prueba de ello lo tenemos en nuestros ayuntamientos más cercanos y en nuestros cargos comunitarios, si repasamos listas de concejales y altos cargos de la Comunidad, como mínimo nos acongojamos por no decir que nos acojonamos. Así que, sabedores del riesgo que entraña la corrupción para la salud sociopolítica de nuestra nación, al quebrantar toda la confianza de los ciudadanos que provocan ese anodino alejamiento de la sociedad de su clase dirigente, se impone depurar.

Dice la RAE que corrupción es la práctica consistente en la utilización de las funciones y medios de aquellas en provecho, económico o de otra índole, de sus gestores. Se referencia por derivada directa el amiguismo o la tendencia y práctica de favorecer a los amigos, o lacayos, especialmente en la concesión de cargos públicos, en perjuicio del derecho de terceras personas de más valía. ¡Nos hace pensar!…

Las medidas a tomar son complicadas, vivimos mediáticamente en un país de telediario americano, donde los más jóvenes tropiezan en un sistema educativo digno de una república bananera, la culpa se reparte entre todos, la nula ley del esfuerzo, la falta de vocación pedagógica, la sucesión de derechos inexistentes y adoptados por los funcionarios, el despilfarro de recursos más que la falta de ellos.

En Sanidad podemos establecer praxis sanas, lo primero es alejar a neófitos del medio de sus gestiones políticas que no gerenciales, para muestra la departamental, desde el inicio del funcionamiento del Santa Lucia, se había sentenciado y ajusticiado en los despachos de San Esteban al Rosell, Para este gobierno popular Cartagena no es digna, ni merece un segundo hospital, esa es la clara realidad (centralismo regional), para ello el brazo ejecutor no es más que una cartagenera fiel y leal, con lacayos bajo su mando circunstancial y como aquellas muñecas que se vendían en estancos para las juras de banderas en la mili, ¡en primer tiempo de saludo!, ¿o no justifica el área de Cartagena con más de 200.000 habitantes dos hospitales en la ciudad?, si fuera Murcia sería otro cantar, ¿cuántos tiene Murcia?, ¿es proporcionado?, esto es consentido vasallaje.

No hay dinero para mantener dos hospitales, no hay dinero para mantener una educación de calidad, que para mí no es prescindir de docentes, sino que los que hay sean vocacionales y puedan cumplir con un ratio por aula decentemente y con recursos. No se pueden mantener los juzgados en Cartagena y hay que redundarlos en la metrópoli, etc…, Se nos miente y se despilfarra con el aeropuerto “Internacional de Murcia” que empieza a parecerse al de Castellón, se nos miente con la llegada del AVE, siempre los últimos en esta región feudal que se sitúa en la cola de España, luego más cuentos de la lechera… Pero sí hay dinero para pagar a representantes políticos asépticos a la sociedad, dícese senadores que sobran todos, diputados que sobran la mitad al menos, los regionales todos y todas. Las taifas o CCAA que son nocivas para el desarrollo democrático de un país y además conforman un gueto que sobra. De los consistorios habría que hacer una tesis doctoral de despilfarro, entre amigotes, amiguetes y demás gorriones sociales, lo tenemos claro, dícese, concejales/as ineptos/as, cargos de confianza y asesores, esto multiplicado por todos los partidos con derecho a ello suma un pastón, luego, como los concejales son más bien parcos, para que no sufran asedio se les crea figuras intermedias que pagamos todos y que no queremos ningún ciudadano y así, hacemos uso del vocablo “amiguismo”, coordinadores de áreas y demás tropa, éstos solamente, sin ir más lejos, cuestan medio millón de euros al año al erario cartagenero, y sin contar los anteriores mencionados.

Éste es el tipo de descomposición moral que molesta y preocupa al ciudadano. ¿Se solucionará con la Ley de Transparencia esta situación?, ¿desaparecerán tantas ventanillas para realizar gestiones que solamente albergan sueldos y gastos tanto local como regionalmente?, ¿desaparecerán estos personajes políticamente asistenciales que cuestan un huevo y parte del otro y que son totalmente prescindibles?, en definitiva, si los políticos son de cache refinado, consumados gestores y de prestigio, elevaremos el listón, mientras…, eso…, lo que tenemos.

Nuestra clase política; poder Legislativo y Ejecutivo se han tiznado de trivialidad, hasta el Judicial está malherido, caso faisán. Si hace 3 años se establecían en algo más de 700 los procedimientos judiciales y diligencias de investigación contra los partidos políticos por casos de corrupción en España, en las últimas décadas ya vamos por los mil, cifras de escándalo.

A “vola tecla” y sin entrar en los tristemente famosos casos como Gürtel-Bárcenas. Pujol sobre las ITV y cuentas en Suiza. Pallerols de financiación  irregular de CIU donde la Fiscalía llegó a un acuerdo con Unió para cerrar este caso. El caso Campeón. Los tétricos ERE en Andalucía: Nóos con Urdangarin a la cabeza, etc. En el feudo de Valcárcel se pueden enumerar algunos “recientes”, ya que en Murcia no se han quedado atrás, en la región podemos recordar los que envolvieron al PP como el caso Liber y Biblioteca en Aledo y Librilla. Roblecillo en Caravaca. Tótem en Totana.  Umbra en Murcia con el Alcalde Cámara imputado. El 'Caso Novo Carthago' con el Consejero Cerdá como imputado. Puerto Lumbreras y el PGOU con el ex alcalde y hoy Consejero Pedro A. Sánchez imputado. El PSOE en Murcia tampoco se queda descolgado, recordemos a modo de ejemplo a Harrag en Moratalla y Limusa en Lorca. Pero a cada cerdo le llega su San Martín y llegará, no sé si el 11 de Noviembre, pero llegará. ¿Qué nombre reciben los cínicos dirigentes socialistas que en su totalidad han sido culpables de la mala gestión del gobierno anterior como Rubalcaba, López, Valenciano y demás? ¿Y el descalabro absurdo catalán que por aburrido es impresentable?, ¿y la radicalización política de los medios de comunicación actuales?, ¿Y el chantaje y el acoso delos Sindicatos que ven peligrar su estatus financiero? ¿Otra manera de corrupción?

Con este panorama, hace años impensable, la confianza ciudadana se queda en la cuneta, dicen que el peor delito de un político es la corrupción, enriquecerse a costa de la confianza de la ciudadanía, probablemente sea real. También existe corrupción cunado se dan cargos y sueldos a incompetentes y de estos están las instituciones llenas, y de momento no hay lista, si la hubiera…

“Para el que no tiene nada, la política es una tentación comprensible, porque es una manera de vivir con bastante facilidad”. Miguel Delibes

   

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