Viernes, Diciembre 06, 2019
   
Texto


El Rincón del Burladero

Oda a la dignidad

Sin duda alguna, Adolfo Suárez representa el significado de “Dignidad” en el panorama sociopolítico español, europeo y mundial. Decía Aristóteles que; “La dignidad no consiste en nuestros honores sino en el reconocimiento de merecer lo que tenemos”, y no cabe duda que el expresidente era merecedor de ello, honores en vida tuvo, pero no los justos y merecidos, ahora, como siempre en este país y en este mundo, una vez fallecido, es cuando se le reconocen, unos de puertas para afuera…, como ex compañeros, ex políticos, ex amigos, y otros…, los más importantes, de puertas muy adentro, desde el profundo y sincero agradecimiento, desde el corazón, recibió el reconocimiento de las miles de personas que le rindieron un último tributo, un adiós con nostalgia, no de aquella época, ni de aquel transito tan complicado y casi siniestro, sino de lo que ha dejado hoy.

Hoy estamos a una distancia insalvable de la época de su renuncia, hoy su herencia ejemplar basada en el honor y la dignidad se ha diluido con la mediocridad humana actual de nuestros gobernantes, con la mezquindad que impera en las instituciones y que es uno de los principales problemas declarados en nuestro país, donde el dicho fútil de que “La  política es el paraíso de los charlatanes”, se ha hecho fuerte en el 'mercao'.

El término dignidad se basa en el latín 'dignitas', y deriva del adjetivo digno, que significa valioso, con honor, estimable y meritorio, por otro lado la dignidad es la cualidad de digno e indica, que alguien es merecedor de algo o que una cosa posee un nivel de calidad aceptable. Todas esas representaciones gramaticales me acongojan, viendo en que se ha convertido este teatro político de lo absurdo.

Si bien, y es sabido, que Suárez  terminó por libre la carrera de Derecho, y es sabido también que con un expediente más bien discreto. Luego, bajo la batuta de Herrero Tejedor se involucró en el Movimiento, no destacando mucho, quizás por su estigma más bien pacíficamente revolucionario, o lo que es lo mismo, incomodo…

A trancas y barrancas y sin destacar, de la mano de Torcuato Fernández pasa por estamentos 'parainstitucionales'. No es desconocido saber que su relación con el rey data de finales de los sesenta en su condición de Gobernador Civil de Segovia, y a estas vueltas, todavía no había destacado para muchos, los resultados de su ¡mediocridad!, perdón por la ironía, lo catapultaron al primer gobierno no constitucional tras la muerte del Generalísimo Franco, y más a ser el primer presidente democrático en la nueva era, como diríamos en mi calle, ¡con dos cojones!, y para muchos estaba limitado….

Efectivamente, todo esto está constatado, lo que también hemos constatado es la mediocridad de la gente que sirvió a España con él y no se escapa nadie, y digo nadie, todos, en los inicios de la década de los 80 le dieron de mano, lo dejaron tirado por traidor, curiosa palabra, los traidores y sinvergüenzas le llamaban traidor.

Pudiera ser que ese 23 de febrero cambiaran más cosas que el desarrollo histórico de la Democracia en España, puede ser que la herrumbre humana comenzará a instaurarse en las instituciones desde aquella, puede ser que la victoria democrática, la última de Suárez,  ahuyentará en exceso el miedo a la prevaricación, puede ser que hoy paguemos un alto impuesto por haber sido tan estúpidos de permitir la marcha del Gobierno de la única persona que ha demostrado, después de cuarenta años, dignidad y honestidad, curiosas cualidades, hoy perdidas en nuestros enjambres políticos, y digo enjambres porque, los y las zángan@s revolotean entorno a la reina o rey, los debates de entonces estaban muy por encima de los de ahora, había raza, honestidad y sobre todo hechuras culturales, humanas y políticas. Hoy, solo miseria.

Hoy se aprovechan de su memoria los carroñeros, oportunistas de fortuna que solamente quieren idealizar su vanidad, a base de libros biográficos vanos y toscos, y además de actuaciones y declaraciones triviales.

Una persona que sufrió el desprecio en vida de sus allegados políticos y no políticos, que no encontró más consuelo y desconsuelo que en su desafortunada familia, una persona que a veces me pregunto, en contraposición de esas frases absurdas que nos han llenado de asco los corazones de buena voluntad últimamente, si Dios no le apartó en vida de esta desasosegada sociedad para evitarle sufrimientos.

Un hombre, que como dice Chillida de la Dignidad; “tiene que tener siempre el nivel de la dignidad por encima del nivel del miedo” y ¡Dios! que si tuvo miedo, pero tuvo más dignidad, algo perdido en nuestro actual panorama. No quiero manchar su memoria citando a nuestros gobernantes, a nuestra oposición, a nuestros gobiernos regionales y locales, a nuestras oposiciones y sus satélites regionales y locales, son la antítesis del paradigma humano democrático del 78. Son la vergüenza para las personas que desarrollaron tan alta y noble empresa, son una vergüenza para nosotros, es una opinión…, pero es la mía.

Algunos y algunas si tuvieran dignidad dejarían sus cargos, si tuvieran vocación e interés por defender los apostolados de su/nuestra ciudad, de su región, de su/nuestro país, serian honestos con ellos mismos y abandonarían una misión imposible para el inepto, para el incompetente, pero esa carencia de dignidad los mantienen siervos y lacayos a sus amos y amas, a un sustento inmerecido que pagamos todos.

Hoy, el Presidente fallecido con mayúsculas no merece oír las críticas sobre los impuestos desmesurados para salir del bache, lo fácil. Tampoco de las infaustas y grandilocuentes infraestructuras regionales que solamente han llenado la falsa vanidad humana a las venas de los creadores de estas mentiras. Ni mucho menos las impenetrables gestiones por absurdas y huecas en las localidades y municipios impuestas por las metrópolis, en beneficio de la última con el menoscabo de los más débiles y con la triste complicidad y traición de sus representantes locales, ¿quiénes son los traidores hoy?

Él, solamente merece eso, una humilde oda a la dignidad que fue su bandera, su pendón y estandarte. Ahora, cuando conmemoramos  dos mil años después el Sacrifico, la Pasión y Muerte de nuestro Señor, y sin ser parangón alguno, ni mucho menos, vemos que seguimos asistiendo al ajusticiamiento en vida y a la hipocresía humana tras su muerte, condición humana de tanto fariseo, son éstos, los que hoy igual que ayer establecen su vida en la mentira, la farsa y la hipocresía, y además proclaman la verdad, la honestidad y la responsabilidad y son todo lo contrario, son los parásitos de nuestras instituciones ganadas con esfuerzo, sacrifico y sangre. Hoy los únicos dignos en este país son los que siguen llorando a sus muertos, aquellos caídos por la democracia de los que casi nadie quiere acordarse, y como siempre, los que velan por nosotros de azul y verde, también, hoy como ayer, odiados y acosados.

Por último, con una frase de José Ingenieros me despido; “Y así como los pueblos sin dignidad son rebaños, los individuos sin ella son esclavos”, y Presidente…, en eso nos hemos convertido, en un rebaño, pero de esclavos de la mediocridad.

Mis respetos, presidente

 

No vemos las cosas como son, sino como somos

Esta frase de J. Krishnamurti, un escritor hindú de registro filosófico importante, puede argumentar perfectamente la diversidad de opiniones y visiones de la política actual, tanto regional, local como nacional, que al fin y al cabo es lo que nos ocupa y preocupa. También el Talmud hace referencia a ello, y supongo que teológicamente es imperativo en todos los preceptos, pero al fin y al cabo es pura filosofía que nos marca nuestros valores y nuestra existencia, que nos hace borregos o críticos, parias o destacados, vulgares o líderes, mediocres o inteligentes.

Claro está que el abajo firmante de aborregado tiene poco, más bien crítico aunque con cierto sentido basado en la percepción, la comprensión y la interpretación, algo hoy en día interesantemente trasnochado, y así, me atrevo a establecer puntos de vista distintos, ya que algunos que no somos de la LOGSE y demás bagatelas educativas, sí que aprendimos a discernir, a percibir, a comprender y sobre todo a interpretar, y ahí aparecen las críticas a la política actual en este país. Lo de la izquierda como en reiteradas ocasiones he sentenciado, de vergüenza llana, mientras los; Rubalcaba, Valenciano, López y demás horda rojilla de fracasados estén ahí, no me merece ni opinión, sus representantes regionales y locales ya son de catastrófica nota, por eso están inanes e ingrávidos en la actualidad, que diría el poeta.

Ahora lo de la derecha o centro derecha, casualmente con los que tiempo atrás me sentía identificado, es de recelo. En este país hemos sufrido el engaño tácito en las urnas, si alguien sabia como estaba el encerado español era el PP, y haciendo gala de la mayor hipocresía hicieron campaña redentora, y una vez ofrecido el nirvana nos han trasladado al infierno, eso es imperdonable, pero vista la catadura de sus dirigentes y acólitos hoy, en medio de la legislatura, no nos sorprende su prepotente actitud, quizás no vemos las cosas como son o como ellos nos la pintan, sino como somos, a eso se le llama fraude o engaño para unos, y dedicación y responsabilidad para otros. Por eso, personas de la entidad de Mayor Oreja o eruditos como Vidal Cuadras han dejado las filas del exiguo, por no decir mediocre partido popular –con minúsculas- y quizás por eso, el expresidente del gobierno, Aznar, siempre criticado pero que, pese a quién pese llevó al cenit a un país roto por González y la izquierda reaccionaria de aquella época de finales de siglo, también ha huido hacia adelante, ¿qué pasa en el PP?, ¿mediocridad, servilismo, incompetencia?, un poco de todo, la habilidad es sacarnos de la crisis con los mínimos daños colaterales es para ellos un éxito a celebrar en Valladolid en una borrachera de vanidad, pero para los parados, los paganos de copagos y la exigua y ahogada clase media no es más que un desastre y un engaño, pero esto solamente son  percepciones de un humilde critico político, como el trasnochado reconocimiento a las victimas cuando se permite que asesinos estén baboseando en las Herriko-tabernas justificándose en la legislación. Habrá que darle la razón a ese estudiante reaccionario que decía que este gobierno cobija a delincuentes, gobiernan para ricos y encia nos llama vagos a  los demás.

En el reino de Valcárcel la cosa no tiene muchos méritos, más bien deméritos, más de lo mismo, en Murcia el problema principal ahora es el soterramiento del AVE, o distraer la atención, mientras seguimos sin AVE y a Cartagena que le den… En Murcia el problema es el relevo del Virrey, no el aciago camino del aeropuerto o la ficción de Paramount, sino codazos y un guión estudiado y ejecutado para que su delfín, producto de las NNGG y actual Consejero de Educación ocupe su lugar, el resto de la región no existe o no importa, Lorca sigue pareciéndose a Beirut y en Murcia se ponen medallas banales, posiblemente no vemos las cosas como son sino como somos, me apuesto un “rompi” que el señor Valcárcel se cobrara su vasallaje a Génova yendo como cabeza de lista a Europa, ¡en la vida la ha visto más gorda!, así, yo sigo viendo las cosas como son y escribiéndolas como creo que son, de momento…, en cualquier punto del camino el dinero y las subvenciones que compran y dirigen los medios puede cercenar este blog o espacio de crítica, que se lo digan a P.J Ramírez, el acoso a Rajoy y a la Casa Real le ha costado el puesto, pero esta situación no es patrimonio de las grandes editoriales y rotativos, y si no, miren la tibieza de la prensa regional y local sin ir más lejos, a la hora de tratar temas tétricos como la corrupción y los desaguisados urbanísticos y las pésimas gestiones en la ciudad y en la región. Lo dicho Comendador, no vemos las cosas como son sino como somos.

Aquí, en la Trimilenaria de don Tomás, la señora alcaldesa y su destacado equipo de gestión tiene una visión muy distinta a la del ciudadano de a pie, mientras el Auditorio ha sido un éxito de gestión para unos (gobierno municipal), para otros ha sido un desastre de trabajo y dinero, pésimo y mediocre y además anunciado por presentido.

Mientras, el Palacio de los Deportes con bombo y platillo se termina, que es mentira, todavía quedan los accesos y rellenarlo, el contenido…, para otros es otro desastre mayúsculo o, el denominador común del equipo de gobierno, que no es otro que la incompetencia,  que además, ebrios y ebrias de prepotencia establecen cercanías sobre su ama y señora, rinden vasallaje a quién le da el sustento. Mientras, las erratas urbanísticas del responsable de Infraestructuras son naturales y obvias para el gobierno municipal, para otros son una falta de respecto al contribuyente y a la sazón votante, y así una larga lista…, como la presunción de inocencia de la regidora ante el descargo, más que acusación, de un empresario local de varios contubernios, en lo que no entro ni juzgo ya que para eso esperamos que actúe la Justicia, pero para otros, los del pueblo corriente y siempre mal pensados, algo que es patrimonio del ignorante, estos desaguisados no se tendría ni que haber planteado, dudas las hay como las meigas, ¿porqué se le ha dado pábulo y se piensa en tostado? ¿Es porque hay en el pueblo ignorante y mal avenido sospechas, como del barro tras la lluvia?, ahí lo dejo.

Sumo y sigo, lo de las incidencias en seguridad como la Madrugada Marraja, los Carnavales o la última Cabalgata de Reyes son inconformidades naturales para el Ayuntamiento, para otros pura e innata incompetencia de la gestión del edil delegado de seguridad, ni mas ni menos, y los remiendos del Director de Seguridad son puro absentismo político.

Para el equipo de gobierno sus representantes delegados son lo más de lo mas y para otros, hay muchas asignaturas pendientes…, en Infraestructuras, Urbanismo, Empleo y Hacienda, por ejemplo, huelga hablas de las “marías” de la EGB y el Instituto como  Mujer, Educación y Festejos entre otras.

Así los puestos de libre designación anunciados por el consistorio cartagenero son para unos determinantes y establecidos legalmente, para otros es dar cobijo a amigotes y colegas, sin duda no vemos las cosas como son sino como somos.

Son manera de ver las cosas, la impasividad de la regidora ante los órdagos sanitarios, ante la desamortización de los medios de transportes locales, ante las chapuzas de la reparación de los baches esporádicos en la calzada, el litoral y ante la asignación de contratos siempre a los mismos, ante el acoso de las cámaras policiales, ante el equipo de gobierno más trivial que profundo…, son maneras de ver las cosas, ya que no vemos las cosas como son sino como somos.

¡No vemos las cosas como son sino como somos! Y en alguna ocasión nos gustaría que las vieran como nosotros las vemos, “No podemos perder la esperanza en la humanidad, puesto que nosotros mismos somos seres humanos".  Albert Einstein

 

La cena de los idiotas

Se trata de una comedia que establece el inteligente humor y su tácita moraleja que inspira algún que otro artículo de crítica, sana, respetuosa y constructiva, máxime cuando la corrupción y los despilfarros políticos sigue siendo el segundo principal problema de las preocupaciones españolas, y es que  no es para menos, vaya tropa.

Decía Ramón y Cajal: “Lo peor no es cometer un error, sino tratar de justificarlo, en vez de aprovecharlo como aviso providencial de nuestra ligereza o ignorancia”. Así determinaría la prepotente actitud de nuestro equipo de desgobierno municipal, como en la obra de Veber, nos traen todos los miércoles un idiota a cenar y a resultas que el concurso lo ganamos los ciudadanos de Cartagena. Claro que, cuando es un personaje de rancio abolengo, pues todavía nos puede importar menos que nos choteen, pero cuando nos toma por idiotas personajes de la anodina farándula política municipal, pues esto cabrea.

Espero y deseo que durante estos meses tomemos buena cuenta los votantes y ciudadanos de la aquiescencia de nuestra Regidora con sus caballeros y damas de la mesa redonda, inmerecedoras/es de tal tarea y sobre todo, a esa ofensa permanente hacia la inteligencia de la ciudad de Cartagena en la que nos situamos y así, en las urnas le pegamos un cerrojazo a Santa Florentina y los mandamos al paro, aunque entren “los otros”, que miedo dan también.

Ya nos despedimos del año con manejos urbanísticos de tres al cuarto, en Cala Flores sin ir más lejos, algo intrascendente para el caos institucional de Cartagena que ha quedado en aguas de borraja y que nadie ha explicado contundentemente, ¿qué pasa en el Ayuntamiento para que los expedientes pasan de oca a oca y siempre con algo oscuro y oculto detrás?, informe arqueológico, Red Natura… , no me parece de recibo que esto le pase al neonato edil de Urbanismo que ha de ser escrupuloso de por más, ¿o es producto del poderío torero para aseverar quién manda?

Luego nos llegan las “Rimas y Leyendas”, que no de Bécquer sino de este gobierno, las agrandes obras previstas…, las que no se terminan y sabe Dios cuando se terminaran…, y lo que costaran…, para eso si hay dinero de la Comunidad, para el Rosell y Sanidad no, y las que se quieren empezar, apuesten quienes o quién las va a realizar y seguro que no se equivocan.

Lo del “Paro” y las copiosas declaraciones de la Alcaldesa en su ocaso político mediterráneo son de órdago. ¿Si la prioridad es luchar por el déficit en este año y en esta legislatura?, ¿por qué pagamos los cartageneros 2 millones de Euros en sueldos a cargos de confianza en la legislatura, medio millón al año?, échelos y cubrimos algo del déficit, ¿o se les debe algo?, estos no los ha votado nadie, son producto de la magia política. La bajada real del paro en la ciudad ha sido de 307 personas en el año –es para tirar cohetes y ponerse medallas- y los números de diciembre son consecuentes con la fecha, ya que de los 575  solo 9 no son, repito, no son, del sector de servicios y comercio, y esto lo dicen fuentes oficiales.

Pero la guinda la vuelve a poner el área de seguridad, vamos ganando adeptos a la insolvencia, si en el desastre de organización y falta de efectivos de seguridad de la última madrugada marraja se culpó a la propia policía local por parte de sus representantes políticos, ahora, en un acto de desmesurada grosería, producto solamente de la más profunda ignorancia, de la más inerte mediocridad, se culpa al propio público de Cartagena de los desmanes de seguridad de la Cabalgata de Reyes, del acto portuario al cantil del muelle mejor ni hablar, nadie ha cifrado los asistentes, las familias con niños que bajaron al centro a disfrutar de la cabalgata, pero de lo que no hay duda es que fueron muchas miles de personas, personas que deberían de haberlo hecho en espacios más abiertos, por comodidad y seguridad, ya que los ciudadanos por naturaleza se aglomeraron a su paso y además, en una emergencia, ésta hubiera acabado en desastre, de hecho, la falta de previsión a lo que nos tienen acostumbrados permitió una situación crítica con el hinchable de la 'cerda…', a pesar de ser el único culpable el público claro, a nadie se le ocurre sopesar la carrera o itinerario, no hay 'guiones' semanasanteros en seguridad y festejos. “Pa mear y no echar gota”.

No tengo ninguna duda de que los responsables técnicos de seguridad, dícese, el jefe de la Policía Local, el de Bomberos y el Coordinador de Protección Civil, por su experiencia y profesionalidad pusieron encima de la mesa el desdén y la inquietud que se avecinaba,  o sea, los problemas de aglomeraciones en tan escueto espacio, y no tengo dudas que los responsables políticos, dícese el nuevo delegado de seguridad –vaya debut- y el, ya famoso concejal de seguridad a pesar de la ironía, en un  acto de mal entendida lealtad institucional ahorraron en costes a costa de la seguridad de los cartageneros, y esto es tangible e imperdonable, pero lo triste es que encima, se vuelve a deteriorar la imagen de la Policía que se le encomienda o conmina la nada grata factura de denunciar a los insurrectos automóviles mal estacionados en la zona lindante al festejo en ese día, de vergüenza torrera, esta política municipal está sitiando al ciudadano y encima, la festera de guardia acusa y culpa de su inoperancia e incompetencia y falta de gestión a los espectadores del evento, -como ya no hay más fotos hasta Carnaval-, que quizás fueron los mismos que corearon…, de vergüenza, y uno y dos y….., el envío del prepotente Rey Mago de once peluches a un sólo balcón sito en la  carrera donde algún noble de la realeza cartagenera y pepera posiblemente moraría, quizás, quizás, quizás, vergüenza ajena daba ver el pueblerino espectáculo, ya lo decía Molliere; “Las personas no están jamás tan cerca de la estupidez como cuando se creen sabias”

 

No sé cómo se osa a culpar a la gente de los propios errores, eso es síntoma pueblerino y, a pesar de los concejales de esta ciudad, que bajo mi humilde opinión, ninguno está a la altura de la trimilenaria, con permiso de don Tomás, y algunas de hecho están en lontananza…,  a pesar de la política nociva hacia la ciudad desde la metrópoli y asumida por el Consistorio sin tapujos, a pesar de los esfuerzos de todos ellos y ellas por no dejar despegar a tan insigne Villa Mediterránea, Cartagena dejó de ser un pueblo hace décadas, a pesar de mantener este partido desgastado su política de aldea en una gran ciudad, me van a perdonar pero; “con buena picha bien se jode” que narra el dicho popular y si se sacrifica a impuestos al ciudadano al estilo medievo, no es muy difícil ponerse medallas. Esperemos que las dimisiones y los ceses vengan antes de que ocurra una desgracia, porque está visto que últimamente la Virgen de la Caridad tiene trabajo. Lo dicho, Pierre Brochant tiene donde elegir para cenar el próximo miércoles y jueves, y….

   

El libro gordo de PEPE-TE

La venda que oculta la realidad de esta región no se cae, menos tras la borrachera de prepotencia y el baño de masas de la última representación teatral con un coro de palmeros al son de ¡Presidente!, ¡Presidente!, a codazos en busca de  la renta fácil y amigable de un puesto político, más de lo mismo. Claro que si se cae y aparecen los de la rosa colora y demás juglares de lo absurdo, mejor mantenerla. En síntesis, otra muestra más de mediocridad bananera en un país de pandereta y una región de “alcasiles”, y eso se pagará en las urnas, o no, porque los dos años venideros, visto lo visto con los canticos al viento “pepero” y los disparates “sociatas” será otra tragicomedia, orasí, aderezado con antífonas catalanas de acompañamiento que enmascaran la realidad de una región trivial en un país desacelerado.

Entrando en materia y desautorizando al presidente en detrimento de aquella hermosa Carolina que nos acompañó de la mano de Pedro Ruiz en sus sainetes televisivos, volvemos a encontrarnos con un ejemplar de la ejemplarizante tarea política murciana gestionado por  los mosqueteros de la salvación de la región, región que se pueden guardar en las entretelas, y así, borrachos de soberbia remarcan su altanería presentando las memorias dieciochescas de su gestión, quince capítulos de trasnochada literatura que a nadie engaña, excepto para culminar el clímax en un congreso de plastilina, moldeado hasta en los medios de comunicación a imagen y semejanza del Virrey y el presidenciable.

Dicen los pregoneros del momento que el señor feudal ha realizado grandes hazañas, casi cruzadas místicas contra la infiel oposición, y justifican con trinos de fondo y algún arpa, las incompetencias demostradas al asumir las competencias de Educación y Sanidad, menos mal que las de Justicia no han llegado. En ambas, a la cola de las 17 taifas españolas, el informe PISA puede maquillarse o pintarse de colores azules pero es la más profunda realidad, y lo de Sanidad para “Cum Lauden” a la desacreditación en la gestión impuesta desde la capital.

Otra vez aparece el centralismo pimentonero que subyace desde hace siglos en esta región, desde que el Obispo huyera hacia tierras lejanas de la costa, florece como exabrupto de esta borrachera de vanidad, y si alguien tiene dudas, la voz de oro de la representación política murciana del PP, el Sr. Martínez Pujalte se encarga de airearlo, de sentenciar que Murcia es mejor que Cartagena, ya lo sabemos en la costa, y desde hace ya muchas décadas estamos más sometidos todavía, primero con la vergonzante gestión socialista y ahora con la sumisa inacción pepera. Y seguimos con el libro gordo de Pepete, en Educación y en Sanidad los exponentes regionales ya han hecho su trivial labor, y los/las locales, sin duda “Necesitan Mejorar” o por lo menos acabar la ESO…, política, el que la empezara.

Es obvio que en dos décadas la ciudad y la región ha tenido que mejorar, ¡solo faltaría!, pero, ¿ha progresado adecuadamente?

Socialmente, esta Región y esta ciudad vuelven a estar a la cola de los reinos de taifas, y eso no lo digo yo, lo dicen los datos oficiales, con un 30% de murcianos en el umbral de la pobreza nos permitimos jaranas políticas y teatros mezquinos. Además aireamos al viento los logros conseguidos, por respeto a los ciudadanos se hubiera agradecido más austeridad en las declaraciones.

En infraestructuras y transporte… ¿cuándo llegará el AVE a Murcia?, ¿y a Cartagena?, hagan sus apuestas, a Murcia sobre el 2020 y a Cartagena…

El cercenar un segundo hospital, necesario en la ciudad y la comarca o argumentar, con la pseudo privatización de la Mancomunidad con las desoladoras, no es una ironía, igual que el incremento del paro en la comarca, a pesar de colorear los datos a conveniencia política.

En lugar de las bambalinas en las que se menearon los “presidenciables” en el sarao, los murcianos necesitan menos gasto corriente, menos excelsa administración –por la cantidad desmesurada de funcionarios y cargos políticos con puesto de funcionarios-. Necesita menos cargos  de confianza, menos diputados, menos derroche y menos teatros de guiñol, por el contario, sí más trabajo y más atención, más compromiso sanitario y más calidad educativa y para eso hay que saber gestionar, y gestionar no es ahogar económicamente al ciudadano, por supuesto más igualdad entre los ciudadanos de la región, que hoy por hoy no la hay.

Además, los cartageneros necesitamos menos centralismo, menos humillación por parte de la metrópoli, menos consentimiento de nuestro gobierno municipal hacia el regional. Necesitamos menos cargos de confianza en el gobierno municipal, necesitamos menos concejales y concejalas de uno y otro color, ediles sin pasado que diría Machado, y sin currículo para gestionar, lo dice la página web del Ayuntamiento, porque algunos y algunas le echan un par…, y proceder de Nuevas Generaciones no es sentencia de confianza, más bien al contrario, verdaderamente peregrino, pero así…, adornan y rellenan, y visto lo visto con las gestiones realizadas equivocadas, como reconoce la Regidora, que sean más competentes, que ya huele y duele tanto escarceo.

Necesitamos menos acoso impositivo económico, menos impuestos y menos persecución con las multas para cumplir un programa económico, Cartagena necesita más empleo y menos parados y por supuesto menos propaganda ilusoria, vamos a doblar la caída laboral en la región, la nacional ya de Guinness. no más milongas, ¿“indicios de mejora”…?, sin cifras de calendario y sobre todo seriedad, sensatez para recobrar la confianza perdida, porque podrán ganar las elecciones de nuevo pero la confianza no la tienen, ni unos ni otros.

Cartagena necesita que las obras faraónicas no se incrementen un 300%, una buena gestión hubiera permitido terminar el aciago palacete de los deportes y hubiera sobrado dinero. Cartagena necesita a su consistorio luchando por la biprovincilidad  -recordar que la alcaldesa y el PP se sumaron en la primera legislatura, pero fue humo- y evitar la fuga de juzgados a la capital, además de evitar el cierre de hospitales, también promocionar debidamente el turismo de sol, campo y playa muy deteriorado, máxime con el privilegio de tener en nuestro territorio el malogrado Mar Menor. Cartagena necesita que su Regidora no permita descalificaciones entre Cartagena y cualquier otra ciudad y encima de su colega de congreso, como las vagas comparaciones de Murcia en detrimento de la Trimilenaria.

En este país, en esta región y en esta ciudad los ciudadanos nos hemos convertido en potenciales delincuentes, estamos vigilados y asediados, mientras los únicos libres de  pecado son, curiosamente, la principal preocupación de los ciudadanos españoles después del paro, que no es otra que la corrupción y el manoseo político y esto lo dicen las encuestas estatales y dan fe las televisiones, ¿o no?

Cartagena, el PP y la sociedad política local necesitan un regio refresco en sus instituciones. Pero lo curioso, a pesar de parecer imposible es que es fácil de conseguir y es lo que los cartageneros esperamos de nuestros regidores. Decían que el camino se demuestra andando, aunque utópico. Deshacerse de los cargos de confianza y poner a todos los concejales sin dedicación exclusiva y con sueldos de la media a trabajar y a gestionar, a pensar…, sería un buen comienzo.

 

El libro gordo te enseña, este libro gordo aburre, tanto disparate ya no entretiene y os digo decepcionado, hasta el año que viene. Feliz Navidad

 

Decepción

Decía Moliére que “somos fácilmente engañados por aquellos a quienes amamos”, y en este caso por analogía de  quien confiamos políticamente o de quien recibe nuestro voto “universal”. Ese es el sentimiento que me embarga y me “fastidia por no decir, me jode”, un sentimiento de insatisfacción que surge cuando no se cumplen las expectativas y te machaca día a día, una DECEPCIÓN.

DECEPCIÓN porque los ricos siguen siendo más ricos y los pobres abundan cada vez más, ya no solo a nivel nacional, sin ir más lejos, en la decepcionante Región de Murcia, feudo del Virrey Valcárcel y su anodina corte, con su decepcionante gobierno del PP, y sus decepcionantes lacayos y lacayas consistoriales, se amplía la grieta social, las desigualdades son monstruosas, ya que hay más de 400.000 murcianos condenados al umbral de la pobreza, y en el país las grandes empresas y fortunas concentran el 72% del fraude fiscal, 42.000 millones al año, datos de escándalo y para muestra un botón, aquí en Murcia casi el 40% de los ingresos fueron para los más pudientes, que se establecen en un 20% de los murcianos y mientras, en esta decepcionante región, con estos decepcionantes políticos, en los ayuntamientos siguen dilapidando innecesariamente el erario en cargos designados a “dedo” y beneficiándose de sueldazos indecentes.

DECEPCIÓN porque lo que ha traído la crisis han sido menoscabos en unos pocos, los de nómina, y así, el Ministerio de Hacienda dirigido por el señor Montoro, en lugar de prescindir por decreto de la mitad más uno de los políticos en el Congreso y en el Senado, de la mitad más uno de los concejales en los 8000 municipios de la Nación, prescindir de la totalidad de los diputados de las 17 taifas y principal agujero de despilfarro del gasto público. En lugar de desenmascarar las grandes fortunas y los resultados de las grandes empresas como las eléctricas que nos ahogan, en lugar de gestionar los recursos de los más débiles en contra de los más fuertes, se ha dedicado a perseguir a la honrada y sufridora  clase media, al honrado funcionario y al honrado pequeño y mediano empresario, eso sí, con chabacanas medidas como amedrentar con impuestos y ya le circo, perseguir las bodas y bautizos, mientras en su casa el dinero se escapaba por las ventanas de Génova.

DECEPCIÓN porque el año próximo a los jubilados les van a subir, al más pintado 4 euros, un 0.25%, y a la viuda más desgraciada, ni tan siquiera uno. Vomitivo y se atreven a salir en el Congreso como perroflautas de la Moraleja a dar lecciones sociales, este no era el mensaje del voto, así sale de la crisis hasta Zapatero que muy despejado no es.

DECEPCIÓN porque hay asesinos en la calle con sorna, y a pesar de las demagogas explicaciones del gobierno, no entendemos los plebeyos que nos dirijan estamentos ajenos al Territorio Nacional. ¿Continuismo zapateril o incompetencia pepera?, creo que algo de las dos derivadas. Si esto pasara en Francia o  Alemania ¿hubieran salido estos asesinos desmedidos a la calle?, seguro que no, luego algo falla en nuestro sistema y en nuestros dirigentes.

DECEPCIÓN por los problemas de la gestión sanitaria, por el copago, que al pobre, le afecta más pagar un euro que al rico treinta. Por desvirtuar la gestión pública de la sanidad sin argumentos que a nadie convence, por engañarnos con “liquidadoras” que justifican las innecesarias necesidades de la gestión pública, y una reata de gestores imputados por oprobio.

DECEPCIÓN por el sectarismo centralista de esta Región que con el beneplácito silencioso de nuestro Ayuntamiento en desamortizar a lo Mendizábal la sanidad cartagenera, y otras permiten acabar con el Rosell de manera nefasta  mientras se mantienen centros triviales como la 7 TV o la millonada del fracaso del aeropuerto internacional, entre otros. Y yo pregunto, ¿Por qué no cierran uno de los hospitales de Murcia?, o ¿es que renta más la venta de los terrenos?, porque esos terrenos se vendarán para ajustar las dilapidadas arcas regionales.  O ¿es un tema de votos regionales?

DECEPCIÓN, no por la marcha del Virrey, más que anunciada y aplaudida, sino por su relevo que, a día de hoy, entre imputados y negados, no acierto a ver un bizarro relevo. Quizás porque se alejan de mi corta entendedera.

DECEPCIÓN por los mediocres baños de masas que se darán este diciembre en Murcia con el beneplácito del Presiente en un  escenario de cuento y farsa donde los asistentes irán, unos a sacar la barriga y otros de figurantes en un contexto de plastilina.

DECEPCIÓN porque se han de pronunciar en breve en Cartagena por el ¿posible? relevo en el liderazgo del PP y el banquillo actual de Santa Florentina no es, ni de regional preferente y nos gustaría a algunos cartageneros que nuestra Trimilenaria ciudad militara por lo menos en la división de plata, la de oro imposible, ya lo sé.

DECEPCIÓN por la escasa o nula gestión del deporte cartagenero, hay más deporte importante de base y no solo futbol y fotografías de fotonovela, que por ignorancia o negación se ignora. Pero claro de donde no hay no se puede sacar, y se mantienen  los intereses arcaicos en las gestiones.

DECEPCIÓN porque la oposición regional y municipal es mediocre a rabiar, los partidos satélites son eso, satélites de la oportunidad, y estamos huérfanos de ideas y líderes, como si de una feria se tratara.

DECEPCIÓN porque hemos perdido la poca libertad que teníamos, somos perseguidos como delincuentes y vigilados como forajidos. En palabras del Ilustre “con mayúsculas” Decano cartagenero, “Estamos aquí porque hoy la  Justicia no se imparte, se vende”, ahora ya, ni respirar podemos, las leyes que deberían resguardar al ciudadano honrado le hacen sentirse perseguido y menoscabado, y hasta la justicia se resiente, las tasas hacen inviable los recursos y las defensas y aquí, al otro lado de la Cadena sufriendo otra vez los vaivenes del totalitarismo centralista. ¿Dónde quedó aquél Palacio de la Justicia?, y a esto, nuestro Consistorio calla y asiente, no como corderos y corderas sino como sirvientes del mecenazgo del Partido. ¿Sabe nuestra alcaldesa que se le votó para que defendiera los intereses de Cartagena?, a veces tanto tiempo en los puestos hacen confundir los objetivos y desvirtúan la realidad, no para establecer cámaras y multas para pagar sueldos exagerados a mediadores municipales, por ejemplo.

DECEPCIÓN por el reparto de cromos en el CGPJ, “a lo Juan Palomo, yo me lo guiso y yo me lo como”, y me dicen por ahí que la Justicia se establece en la pura democracia…

DECEPCIÓN por la gestión ineficaz de empresas estatales como Navantia que han perdido el tren de la competitividad por menoscabo en la gestión comercial de la misma y en los desarrollos productivos del siglo XXI, Calidad, Procesos, Producción… para muestra la pérdida franca de contratos.

DECEPCIÓN por los recortes en Educación y en una ley que a nadie beneficia, basada en promiscuas rencillas ideológicas, con esta ley no se desarrolla la cultura del esfuerzo, no se establecen las pautas interinas laborales necesarias y se desvirtúan los recursos necesarios, no los virtuales del 2.0 que es una milonga.

Alguien dijo que la vida es una constante ruleta de fracasos y decepciones, de tristezas y de lágrimas, sin embargo, también existen los buenos recuerdos, entonces nos gobernaban otros y no precisamente los del PZOE. Y por si alguien exhala una sonrisa al viento en esta lectura de cinismo, parafraseando…, esto no son celos ni rabia escondida, ni mucho menos envidia, simplemente es DECEPCIÓN.

   

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