Viernes, Enero 19, 2018
   
Texto

El Rincón del Burladero

El éxito creativo

“La capacidad de convertir ideas en cosas es el secreto del éxito”, Henry Ward, y la capacidad de convertir esas ideas en un diseño artístico es el secreto de Nathalia y Rafa, Rafa y Nathalia. Si ya por separado el desarrollo artístico de esta pareja ha sido envidiable, la primera como graduada en diseño de moda y en el ámbito general del mismo con una experiencia intensamente creativa y dilatada, y el segundo, licenciado en comunicación audiovisual hace de su arte creativo trabajos fotográficos codiciados y reputados. La unión hace la fuerza, y nos situamos ante un poder creativo sin parangón en la ciudad de Cartagena, algo que en el futuro creará cátedra, prueba de ello es la presentación en el local 'Soldadito de Plomo' de su primea exposición artística conjunta, humilde, pero con talento, serena, pero con ambición, equilibrada, pero competitiva.


La controversia se hace presente en una exposición donde se mezclan sensaciones yuxtapuestas y dependientes, la imagen de Miami es el epicentro de la misma, fotografías cargadas de color, de sensaciones y de fuerza. Instantáneas con alma y espíritu se entrelazan con la descomposición anacrónica por improcedente de su irónico significado, deconstruyendo sarcásticamente esas imágenes captadas en un arco iris de sensaciones que no dejan impasible al espectador, y que hacen del conjunto expuesto una simbología de la antítesis hecha creatividad, la pureza fotográfica en contraposición a la doctrina mordaz, no es, ni más ni menos, que la sobrexposición de la creatividad real en el difícil escenario imaginario donde emergen ideas que luego se convierten en logos de moda, en imágenes que retenemos en la retina y en éxito creativo comercial.

 

Cartagena es una ciudad llena de talento y en este caso, durante la Semana Grande de Cartagena, durante su Semana Santa, el talento creativo y artístico se representa en el 'Soldadito de Plomo' en Príncipe de Vergara, de la mano del tándem Nathalia Hernández y Rafa Marín, dos artistas creativos con futuro y talento. Miran lo que otros no ven y luego lo muestran. Eso es creatividad, que diría Brian Vaszily.

 

El nuevo Mesías

“Yo no tengo pasta de apóstol ni de mesías. No tengo condiciones de mártir, soy un luchador social que cumple una tarea que el pueblo me ha dado”, esta frase de Salvador Allende parece que no está en el decálogo de Podemos y sus acólitos, pues su líder tiene alma de mesías y espíritu de caudillo, pero de secta o de sexta…, son muy mediocres. Como en todo hay analogías pretendidas y las analogías de los mesías de plastilina con el Redentor son interesadamente concurrentes y siempre banalmente recurrentes, producto de la egolatría de estos personajes de mercadillo. Si bien el Creador nació de la herrumbre social del momento, de la persecución y el sometimiento, de la necesidad de esperanza, este con coleta se ha beneficiado cual parásito carroñero, de la herrumbre social de una crisis emanada de la corrupción y el desenfreno político, se los ganó con mensajes sectarios y embaucadores y con el tiempo se han demostrado que solamente eran simples mentiras. La única verdad, es que proceden del régimen más parasitario de nuestro sistema vital educativo, han sido formados con beneficios y sin esfuerzos, con prebendas y sin responsabilidades y así lo agradecen.

 

Como todos los mesías de pacotilla, este Iglesias se ampara en la violencia descubierta y justificada para culminar su errático mensaje, “el cielo se gana con la violencia”, ojo…, la tierra también y la marabunta ruge, y cuando ruge, los alpargateros de la de la política radical huyen. No son más que lamentables anarquistas antisistema que se mueven en grupos, como los delincuentes callejeros, una secta al uso que amparan a terroristas y asesinos en su apología de la libertad, la genética es invulnerable, y hacen de los violentos pro-víctimas, como los terroristas de Alsasua o los voceríos permanentes por los encarcelados de ETA, apostar por los populismos dictatoriales y hacer del caos su forma de vida, es un hecho. Estos de la secta morada ayudan a dilapidar la hegemonía nacional para su autócrata y fascista dirección, mientras le den protagonismo barato y sacien su ego malversado por desfalcos y con mordiscos revolucionarios son felices, son como los “zelotas” dentro de los antiguos fariseos, e invaden alguna capilla con gestos soeces propios de su espíritu vulgar y chabacano, pero solo en torno a lo cristiano y permitido, son cobardes, hoy llenan el Congreso a modo da antiguo Sanedrín con el mercadeo ordinario como verdadera casta publicana de secta, de escribas paganos, y no son ni ancianos aunque comulguen con el fracasado y rancio leninismo del siglo pasado, ni sumos sacerdotes a pesar de creerse líderes espirituales de la falsedad, son guiñoles profanando y banalizando el corazón del Estado.

 

Una secta en la que su mesías disimula de mentira y en paralelo el sacrifico del Redentor, debería sufrirlo de verdad, ya que, al igual que Él le ocurrió, a todos nos gustaría ver como en su liderazgo el peso de la corona de espinas que sustenta en benéfico de esa clase de fariseos pobres, aspirante a ricos o a la casta casposa, le hiere y corrompe el semblante. Como es azotado sin pudor hasta sangrar y sangrar, y como traslada la dura y pesada cruz en la que justifica sus acciones frívolas, amparadas por la usura autócrata venezolana y la dilapidación colonialista persa, y así, a giro de agarrotada tuerka, llegar hasta el monte Calvario, cima de la soberbia del falso mesías donde, a modo de metafórica crucifixión le esperan los dos ladrones, sus colegas de partido, Monedero y Echenique, el caradura estafador y el explotador desagradecido, pero ellos se lo pueden permitir. Como centurión, un Longinos representado en el penitente Pedro Sánchez. Los Judas, en busca de una horca como la de Errejón o el ex general Rodriguez, príncipe de las tinieblas moradas, que ha hecho de la perfidia su bandera.

 

No falta el corro de santas plañideras en la irónica estampa, donde las magdalenas hacen justicia a la más ruin de las leyendas, pero sin arrepentimiento, perfumes olorosos y olor a hierba quemada con lágrimas de cocodrilo que atemperan el dibujo sarcástico de sus ofensivas estampas, desnudas y postradas ante su mesías de plástico y líder de alquiler, como en un telefilme de domingo. Es Cuaresma, y el podemita no resucitará, ni sábado, ni domingo, ni lunes…, es un fracaso, es una mentira basada en la frustración y la envidia, no hay humildad ni sacrifico, la divinidad de estos personajes es de pladur y como tal es frágil, la mentira se hace eterna en su mundo y la ceguera política es efímera por mentirosa, y pasa factura enviando al olvido al mequetrefe embaucador.

 

Es Semana Santa y mientras estos tontos de capirote de la cofradía del santo fracaso, que visten de morado y sin procesionar, hacen permanente alabanza del ateísmo y la irreligiosidad, solo la cristiana, al resto la temen como cobardes que son, me viene a la tecla una cita del británico Ballard donde afirmaba que “la creencia religiosa exige de un vasto esfuerzo de compromiso imaginativo y emocional, lo que es, sin duda, bastante difícil si uno todavía esta atontado por las pastillas de la noche anterior”. No es más que humor negro...

 

Chiripitifláuticos y la penitencia de los curiosos

No hay duda, la Cuaresma se ha instaurado en nuestro país y con ello la celebración de la Pasión de Jesús de Nazaret, y de telón de fondo, “la penitencia” y a eso nos han catapultado nuestros actores de fortuna, a la penitencia permanente ante tanto necio, políticos al uso en indigencia intelectual en estas semanas de Cuaresma, y sin mucha confianza ni reputación, pero nos tienen en permanente penitencia y abocados a la exclusión social a 47 millones de españoles, a unos cuantos murcianos y a un cuarto de millón de cartageneros. Porqué penitencia es estar bajo el incansable y absurdo paraguas de sus teatros de guiñol, de sus sainetes de bar, de sus voceríos incontrolados, de las farsas de corrala y de los palmeros o meapilas políticos que los vitorean.

 

Dos farsas populistas se han culminado en esta región, ignorada por nosotros mismos, olvidada por Dios y por Valcárcel, lacerada por el PSOE y contaminada por Podemos, C´s, MC y otros de la nueva casta pero con la misma caspa, Murcia, una región que este “finde” pasado se convirtió en un plató mediático de los años 60, reviviendo las payasadas y tonterías de antaño por los Chiripitifláuticos, por ejemplo…, era una comedia petulante, sin fuste y que solo pretendía sacar unas risas al público más pueril, aquella y esta, ese público de antaño que apenas levantábamos un palmo del suelo y en blanco y negro aleteábamos alguna sonrisa, y el de ahora, que con unos años mas no ha salido de su miseria intelectual. Visto las absurdas payasadas presentadas sin inteligencia, hoy como ayer, ya con pelos en…, en el corazón…, seguimos asistiendo impertérritos a estas farsas de corrala, pero solo como parte del atrezzo, “ni pintamos ni cortamos”.

 

Sin escala temporal ni de importancia, el orden da igual, empezaré por la enésima puesta en escena de lo banal, ordinario, cotidiano y vulgar que es la descomposición que supone el PP en la región, y cada vez un poco más, el relevo del Virrey por al más incompetente del rebaño, pero es el único que le hace el juego. Un presidente sometido al escarnio popular, a la subscripción judicial y al presuntuoso ejecutivo, un referente de interés de este partido por los cada vez menos simpatizantes, un partido qué, en representación de su presidente, NO TIENE PALABRA, ni dignidad, un Partido Popular que con sus representantes electos idealiza el fraude electoral y la falta de compromiso con sus votantes  y exvotantes - se ríe de ellos-, una farsa  en la que se han dedicado a escenificar, depurando a los reversos del régimen de Valcárcel y, adoctrinando compromisarios durante un cuarto de siglo y encima, van y se lo creen, el que enfrente no haya más que vulgaridad socialista no significa que estos del PP no sean menos botarates, y así, analogía, metáfora y estúpido símil en liza, aparece un Locomotoro, “conductor de todo menos del codo”, un simpático 'paletillo' con boina…, que procesionando en Cuaresma no encontraría capuz para tapar su ciego ego, entre otras cosas, pero avergüenza a los conservadores de esta región que solamente solicitamos una “miaja de dignidad” libre de palmeros. Mirar un poquito hacia adelante, sería bastante revelador para el ignorante y no como este Capitán Tan o virrey de la desolación, que parece un rataplán y en sus viajes por todo lo largo y ancho de este mundo…, ha dejado un aeropuerto lleno de moscas, un Mar Menor arruinado y defenestrado, una desaladora ruinosa y sospechada, una región luctuosa, con sanedrín en San Esteban pernicioso y capitalino.

 

Y luego…, la socialista Valentina, dulce y fina como una sardina, pero enlataaa..., aquella que se paseaba por TV siempre provista de unas grandes gafas, y era la más inteligente, la sensata y la sabihonda del grupo. Saludaba: "Hola, señores chicos…", como la nuestra, no hay palabras, se pasea con un fotógrafo de cabecera y la sonrisa surrealista predispuesta y con la misma experiencia que “la Susana”, pertenecer al PSOE desde la pubertad y tener padrinos que las apañen, mismas gafas, misma sonrisa adulterada y mismo discurso. Esta metáfora de la comedia de los sesenta es la representada por el PSOE en Cartagena para consternación y penitencia de propios y extraño, baño de masas, pero de masa quebrada pastelera a cargo de los palmeros anunciadores del sacrifico de su oponente y opresor, la escenificación del sanedrín socialista en tierra proscrita, con ellas, los Hermanos Malasombra y su recurrente cantico harían un LP/33rpm, ¿se acuerdan los de ciertas edades? Penitencia a los bandidos por curiosos y atrevidos, y aforados, esta socialista es como la Tía Rita de los Chiripitifláuticos, siempre tendrá un papel secundario y todavía no lo ha visto, echo de menos a un Tío Alquiles que ponga orden y seriedad, lo han echado al pueblo.

 

Esta Región políticamente se podría describir a golpe de cantica Chiripitifláutica, el barquito chiquitito que no podía navegar, los hermanos malasombra que son malos de vedad…, la vaca Paca y su cencerro de lata, un Capitán no debe despreciar la sopa…, o el burro Perico, Joder…, Perico, Perico eres un gran borrico, y aquí lo dejo.

 

La penitencia es una mortificación impuesta para satisfacer la justicia divina y borrar nuestros pecados. No sé qué mal hemos hecho para merecer esto, pero joder, como lo estamos pagando.

   

No se puede huir de uno mismo

Decía Honore de Balzac que la mediocridad no se debería imitar, y sinceramente creo que los ataques populistas mediáticos son mediocres hasta doler y una esencia intima del populismo más chabacano, inculto y anodino, un populismo establecido en la radicalizada izquierda por antonomasia, frustrada y anárquica por ruin, que no han superado hoy el fracaso devastador de sus ególatras, tiránicos, autoritarios y dictatoriales poderes en el pasado, radicalismo de izquierdas que asume lo más vil del ser humano y hacen de las redes sociales un anónimo caldo de fracasada venganza, y les siguen, y les copian y se aborregan, a la que se suman algunos semi conservadores neoliberales de pacotilla con aires independentistas, ya sean autonómicos  o locales, y los hay tan chabacanos y ordinarios que hacen daño a la vista, hagan un ejercicio de pensamiento, los que puedan y sepan pensar.

 

No tengo dudas de que esta última sentencia es quizás hasta ofensiva para eruditos, pero no es más que el nexo para describir la herrumbre social y pedagógica a la que nos han volcado los intereses partidistas comerciales políticos y no tan comerciales, quizás gubernamentales, escondidos y agazapados tras la penumbra de la duda incrédula. Hoy, el dominio de las redes hace de situaciones de precariedad social, en claros estadillos de demagogia insustancial, un semanario de acontecimientos de masa dirigidos y estudiados, se puede maniobrar la conducta social de personas sin pasado, sin presente y con futuro interesado, se pueden tergiversar los resultados previstos engañando, decía el general alemán antinazi von Tresckow que para los idiotas las ordenes son leyes, y encima éstos nos intentan convencer, pero se olvidan los dirigentes de la demagogia que, en todas direcciones puede fluir la corriente de la banalidad y así, además de convocar altercados en universidades por quedada general, además de confluir en manifestaciones interesadas, también se pueden descolocar y arruinar pretendidos estrenos cinematográficos y multiplicar por mil las audiencias interesadas como la Santa Misa y otros. ¿De quién es el poder?

 

Los populistas de fortuna creen dominar a las masas, pues es inherente al ego grandilocuente que los suscribe creerse por encima del bien y del mal, pero cuando la sociedad cabal se pone en marcha, es como la marabunta, destroza partidos y envía a los personajillos de farándula al olvido más profundo, eso sí, con los votos, las urnas y la educación y el respeto, algo que en los tambalillos populistas no existe, más que el discurso fácil, grácil e inane, vacío a todas luces, tiene estos mediocres imitadores, y al final la mediocridad es una enfermad que llena de presuntuosa vulgaridad.

 

Hay muchos tontos de capirote en esta Cuaresma que visten de morado y precisamente no son de cofradías pasionarias. Hay abrazafarolas de naranja que vagan sin rumbo y sin palabra. Hay “correpasillos” perdidos de rojo y de carmesí que se apuntan al tren de fortuna, sin ideario y sin horizonte, chaqueteros. Hay penitentes de azul a los que las sombras de la corrupción hacen más vulgares, si cabe. Los empleos precarios, las pensiones sin rentabilidad y estos idiotas debatiendo por el rabo de los perros y facilitando el sometimiento de los puertos y transportes a las pandillas de siempre y, además, amparados por los libertadores de la igualdad, por los de la nueva política, pero con la misma casta mugrienta. Y son felices… “Existen dos maneras de ser feliz en esta vida, una es hacerse el idiota y la otra, serlo” Freud. Y yo no veo… No se puede huir de uno mismo, la mezquindad siempre te persigue.

 

Crónica de un engaño

Podría ser el título de una novela aspirante al premio Planeta, o un telefilme dominguero por soporífero, pero es nuestra cruda y penosa realidad, la del PP, la de Murcia, la de la mentira y la conjura, y por extensión, la de todos los que ocúpanos espacios en esta tierra, murcianos en general y Cartageneros en particular. Ésta es la de un presidente marcado por la duda y su involucración en numerosos sumarios, un presidente que se aleja del ideario que cualquiera ratificaría, pero es impuesto por una horda de políticos que han hecho de este trabajo social, de gestión y de servicio al ciudadano su modo de vida y nada barato.

 

Todos tienen sus adeptos, ora por recoger viandas, ora por un saludo escamoteado –los hay-, oro poridiotas, ora por peleles..., y nosotros, espectadores engañados y tristemente sometidos. Decía Calderón en su obra La hija del aire, “Yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos”, y sin querer ya pensaba él hace siglos en esta orgía de despropósitos políticos, en esta bacanal desvergonzada de dignidad, en esta farsa teatral de argumentos y de seriedad.

 

No hay diálogos entre besugos que diría Alberti en la obra retomada de Calderón, la del tonto, ironía y sabiduría. El Gordo y el Flaco tomado de su recurrente obra, solo monólogos entrelazados, a cada uno lo suyo, el pueblo, el votante ensimismado en la creencia de la desesperanza política y algunos en su turbadora por pútrida esperanza deshonesta. Nos han destrozado la dignidad, y la ilusión, ¿y la culpa? …, es la recurrente cascara de plátano, o de los técnicos, aunque algunos con sueldos escandalosos.

 

Es el símil como la actitud de Valcárcel y sus seguidores, desconcertante ante la primera lectura del relato de Alberti, pero perfectamente ordenada y reconocida con el tiempo, lógica, su lógica, en este caso mantener las alfombras tapadas, lo que nos da la sensación de la mierda que puede haber debajo, ¿por qué no levantarlas?, ¿por qué matar políticamente la bayeta y el aspirador?, ¿porque vetar a Garre?  Nos han quitado hasta las ganas de llorar, como en el poema, y sobre todo las de merendar…, ojo, la ironía no proporciona ningún consuelo más allá del momento de expresarla, solo más impotencia, como el pan de ácimo en la Última Cena, al final no significa nada a pesar del protagonismo del cuerpo…, la triste realidad se impone. Como decía Alabarte, y en esta región, “es que a mí me preocupa mucho el silencio y la astronomía, // y la velocidad de un caballo parado, y la inmovilidad de los trenes expresos que predicen la futura muerte del tranvía…, el estancamiento.

 

El Charlot de Alberti, en su segunda irónica genialidad sobre el dos veces tonto, es un vagabundo que recorre el devenir de las épocas, con una bruma de melancolía decorativa, insípida e impotente ante el transcurso del tiempo. Así nos sentimos algunos críticos ante tanta herrumbre política, desfachatez e ignorancia, como el tiempo de Alberti y Charlot en este semi absurdo poema, donde se contrae y dilata el pasado con el presente y el futuro, se apelmazan sin cronología como nuestras sentencias políticas, hoy puestas en tela de juicio más que nunca gracias a fiscales y jueces politizados por designios del Ejecutivo, y esto es un hecho amenazante, con partidos conservadores cono este no necesitamos los postulados venezolanos de Podemos. Da igual, la insurrección de lo prometido es ya una constante en el contexto actual, la mentira es una premisa insalvable. Este PP murciano como en la obra de Alberti es como la confluencia irracional de dos tiempos, uno deseado, que se retuerce y es ligero sin terminar de llegar, prometido y anhelado, y otro pasado y pesado hundiendo los pasos en la arena de la dignidad. Y termino con Buster Keaton que busca por el bosque a su novia, que es una verdadera vaca, otra ironía de la obra de Alberti basada en la de Calderón en la que yo me baso, “Yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos”.

 

La búsqueda de Buster Keaton por el prado, es la perfecta e irónica por triste analogía de la vergüenza en esta región y en este país, la vaca, la dignidad o la sustancia vital que nos da esperanza y nos quebranta con la mentira, una farsa consentida y una mentira grande, enorme donde no caben ya nuestros zapatos, ¿Eres una dulce niña o una verdadera vaca?

 

Mi corazón siempre me dijo que eras una verdadera vaca. // Tu papá, que eras una dulce niña. // Mi corazón, que eras una verdadera vaca. // Una dulce niña. // Una verdadera vaca. // Una niña //Una vaca. // ¿Una niña o una vaca? // O ¿una niña y una vaca? // Yo nunca supe nada. ¿La vergüenza o la niña de Rajoy interpretada estelarmente por Valcárcel y su delfín?

 

Tenebroso centro mío; // Que voy a ser racional, // Ya que hasta aquí bruto he sido. //Ea, vuelve tu a guiarnos. (El villano gracioso, Chato) En cuanto a “yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos”, no sé si he de acertar el camino. Contigo la llevas…, Calderón de la Barca, La hija del Aire.

   

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