Viernes, Enero 19, 2018
   
Texto

El Rincón del Burladero

Año Nuevo, Vida Antigua

Al igual que quien cumple años, de un día para otro no hay un año nuevo, hay buenas y malas intenciones y buenos y malos deseos, todo aderezado con una pizca de envidia, prepotencia y sobre todo hipocresía, astuta y disimulada falsedad combinado con un teatral fingimiento. Esto pasa este 31 de diciembre, sigue lo mismo, los mismos empresarios irresponsables sin moral que contratan pseudo-asesinos como protección y no pagan judicialmente por ello.

 

Los mismos asesinos de hace siglos buscando su redención perdida en una nueva cruzada tiránica y déspota. La misma mediocridad política, son los mismos vividores ocasionales, los mismos gamberros políticos a la sombra de 'bananas' de Woody Allen, las mismas intenciones de ser la 'Ostia' y viva la madre que nos parió, y quedarse en el intento, los mismos mensajes de voceros borrachos de comediante protagonista. Los mismos postureos permanentes y posados de revista en la prensa alquilada, sí, esos medios locales, regionales y nacionales que subsisten, con prepotencia ilustrada, gracias a las subvenciones y a la complicidad de sus gestores, son estómagos agradecidos en papel de estraza y digital que no aportan nada más que equivocada rutina.

 

Tenemos las mismas declaraciones de todo un año de sabatismo y dualidad política, los mismos 'books' regenerados día a día de nuestros estrafalarios Fielding y Nancy, o Esposito y sus rebeldes en todos los lares, en la tierra del gallardete número cuatro, nunca, esta trimilenaria tierra había tenido tanta mediocridad política, ni con La generala Vargas y su sumiso sequito, “fueraparte” con los desertores ilegales en busca del bocadillo de mortadela y demás fantasmas errantes de oscura entidad, eso sí, sazonados con un coro de palmeros rocieros, como decía Annie Hall de Los Angeles; “Aquí guardan la basura y la convierten en programas de televisión”.

 

Otro año de balde para PAS y la Región, siempre esperando la sentencia humillante ya que la exculpatoria, cada vez se diluye más en la boria cartagenera, y su irreverente papel en el chabacano culebrón de la política de esta región capitalina, una región inoperante absorbida por el 'chupacabras', muerta la laguna, muerta la región. Solamente se han limitado y se limitan a chupar la sangre tributaria del Mar Menor los ayuntamientos de Cartagena y San Javier, sin reparar en su enfermedad, y ahora la culpa es del cha, cha, cha.

 

Con lo fácil que hubiera sido que Barreiro se hubiera ido por la puerta trasera, Garre liderara el proyecto popular en la región y Rajoy, o el 'estadista de la colegiata', -aburre que desespera-, hubiera dado paso a la rubia de Vallecas o al bizarro gallego y así, los abrazafarolas del resto de partidillos de Prêt-à-porter, socialistas convulsos y esquizofrénicos podemitas incluidos, haciendo de gamberros bananeros, caraduras con identificación bautismal, ora cristina, ora civil, estarían todos de acampadas libertarias en lugar de chuparnos la sangre, vaya zoo. Hoy sí que es a vola pluma mi reflexión, nefasta absurda y sin contenido, sin duda, quizás basada en la vanidad de despedirme el año con cierto engreído protagonismo, no vivo del erario público y estará mal visto. No quiero vivir en una Ciudad ni un país cuya única ventaja cultural es poder girar a la derecha con el semáforo en rojo, como decía Hall. Intentando Apartar a todos estos menesterosos de la vivencia, ególatras del consumismo mediático, del cual también nos contagiamos los vanidosos pecadores, vosotros también. Como dice la canción. 'I'm only human after all. Don't put the blame on me' (Sólo soy humano después de todo. No me culpes).

 

Feliz Año Nuevo a todas las personas de buena voluntad, gran corazón y humildad demostrada, al resto, dirigentes, gestores y demás fauna accidentales por interés, pues también…, y a ver si con un poco de suerte el año 2017 retomamos un poco a la dignidad política y la humana, hoy algo perdida.

 

Sentirse culpable es importante. Yo me siento culpable todo el tiempo y nunca he hecho nada. Danny Rose.

 

La Ruta de los Belenes

En esta España de pandereta y zambomba, ¡es Navidad!, de momento, podemos, pero no por Podemos y otros agnósticos de la tradición de nuestros orígenes, seguir festejando la Navidad con nuestros símbolos más longevos, dícese del adoptado árbol de Navidad y sobre todo de nuestro Belén, en casa y a pie de calle, símbolo ancestral del reconocimiento eterno al nacimiento del Salvador, digo de momento, porque no tardará algún imbécil o 'imbecila' en poner trabas por el derecho a la igualdad o el respeto a otras confesiones extranjeras de progre indigente, adulterando, prostituyendo e incluso violando la Navidad y su significado como pasa en Madrid con estos progres de tómbola mugrienta y en otras capitales y ciudades españolas con los mismos badulaques.

 

En este país también está de moda prostituir la historia, según interese al político que es asistido por la meretriz de turno, y ya hemos oído de todo, la historia se manipula y se mancilla fácilmente, izando banderas por falsos protagonismos. Con una película pávida para prostituir la heroicidad en Filipinas de manera banal y cobarde, con series televisivas semi históricas y adulteradas, llamando a la Navidad Solsticio o como la directora retrógrada de colegio progre, que solo quiere adornos de Navidad profanos, ya que ésta, la Navidad, no tiene nada que ver con la religión y no hay que molestar a otras confesiones., idiotas con pronóstico reservado y los padres que asienten más. Incluso oiremos, que el caganet, cual catalán de estirpe, ya estaba en el portal “cagándola” cuando llegó José y María. Lo dicho, estamos sobrados de imbéciles con certificado y partida de “bautismo civil” y en muchos casos con carreras superiores, en otros subvencionados, o con una paguica de las de antes…

 

A vola tecla, nuestro belén, tiene su origen en la Edad Media, hacia el 1223, y fue San Francisco de Asís en esa Nochebuena quien decidió reproducir una conmemoración cristiana celebrando una misa en una cueva próxima a la ermita italiana de Greccio como el “Nacimiento de Jesús”. La tradición se popularizó y ya, a partir del siglo XV se empezó a generalizar la costumbre del belén. En 1471 se creó el primer taller belenista en España, en Alcorcón. A Barcelona llegó mucho después, aunque dice la tradición catalana de Homs, Forcadell o Junqueras que antes de 1223, en casa de sus ancestros, charnegos catalanes de rancio abolengo, ya había belenes en torno al “caganet de guardia”.

 

Y ahora mi ruta de los belenes, tres altos en el camino, Cartagena, Murcia y Madrid recogen el protagonismo en esta ruta imaginaria a la que solicito mentalmente ilustren.

 

En Cartagena nos acercamos al pórtico del Palacio Consistorial al que Tomás Rico diera alma y la corporación actual escándalo y alboroto. Un portal de belén donde nuestro sin par alcalde ocupa, báculo en mano y semi aguerrida barba, el puesto principal de José. La ilustre por siempre vicealcaldesa, el de María, ¿había dudas?, y el delicado por manejable concejal de Educación y otros tantos menesteres asépticos, que ha hecho buena a su antecesora, de niño Jesús. No acierto a encontrar figura más suave y apropiada para tal lance. Un pesebre que en este caso no representa ni la sencillez ni la humildad, sí la soberbia realidad, con un buey con alma de concejal de Podemos que se encarga de mantener la “calidez” del lugar a su interés y la humilde mula de Ciudadanos, el animal más humilde y más corto de entenderás de la creación, dicen... Los Reyes los representan otra vez el omnipotente protagonismo del alcalde y la vicealcaldesa, tienen el don de la ubicuidad, de pajes que no pajas sus súbditos el amoral de Seguridad y el botones político de Vida y otros bártulos. Los representantes del PP, en manada como siempre, se quejan con behemencia de todo a modo de borregos, des-pastoreados sin pastor legible ni asomo de haberlo.

 

En Murcia, frente a San Esteban hay pugna por representar al Mesías, tal es el dilema que solo podemos ver a la portavoz cartagenera ocupando el puesto de destacada protagonista, para variar, como buena política cartagenera, le gusta ser la “prota” y ocupar el de María, sóla y viendo pasar a los aspirantes en un casting amenazante, judicialmente convulso. Un portal donde el San José de turno lo ocupa con recelo el presidente, pero fuera tiene a las huestes del Sanedrín acechándole tal, que confunden la escena con la Cuaresma más que con la Adviento. Aquí los borregos son de Ciudadanos que permiten el desatino y del eterno pastoreo socialista murciano, el niño…, perdido y en funciones.

 

En Madrid, es la Puerta del Sol la que se trasforma en pesebre de fortuna, o en el prostíbulo progre del solsticio, hay pedigüeños necesitados, menesterosos de Podemos y pordioseros de la CUP haciendo de rebaño entere balido y balido, los reyes los encarnan la alcaldesa, más bien perdida y en la inopia, y su forajido sequito a modo de camellos que son los que mandan, Pérez, Meyer, Maestre y Zapata entre otros. Luego intentan hacer de María, entre codazos, Santamaría, Cifuentes y la niña del cetme (no la ha visto más gorda en su vida la manchega), hay insana pugna salteada de recelo y envidia por ocupar el protagonismo. San José, creyendo en el Espíritu Santo…, no es otro que Rajoy que ocupa el sitio y no sabe cómo, y de niño, un Errejón que nadie mira, la pena lastimera de un doncel barbilampiño con alma negra y sombría, eso sí, huyendo de un Herodes con coleta que ha mandado darle muerte política. No olvidemos que Herodes al comienzo de su reinado mandó ejecutar a gran parte de sus seguidores, porque el consejo se había atrevido a recordarle los límites en los que debía moverse su poder, ¿les suena?, y además los reemplazó por personajes sumisos a sus deseos. Aderezando la fotografía, borregos, acémilas y bueyes intentado hacerse un sitio donde sea y como sea, y en medio del desatinado solsticio madrileño, el catalán de los tanques cagando-la, como siempre.

Como dijo Gandhi. “Si hay un idiota en el poder es porque quienes lo eligieron están bien representados” y sabe Dios que lo estamos. Feliz Nochebuena y Navidad a todos y todas.

 

Había una vez… un cuento de Navidad

Elijan ustedes lo que había una vez y lo que hay en política, ¿un circo?, ¿un cuento? Nuestra clase política (perdón por lo de clase) y sus escenarios parecen en numerosísimas ocasiones un circo con sus payasos, sus funambulistas, domadores, contorsionistas, etc. Podemos identificar políticamente cada profesión con su protagonista directo en claro ejercicio de pensamiento y metáfora. Para otros no es más que un cuento, son verdaderos personajes de cuento salidos de la pluma de Wilde, Andersen, Dickens o el mismo Dumas, sin discriminación de género, los mismos que ni en sus mejores sueños hubieran imaginado ser concejales, alcaldes o diputados con su género contrario. Lo de Presidente o ministrillo de taifa ya es de nota, y así nos va en esta región de abrazafarolas de la política, tan mediocre que duele.

Hemos pasado de puntillas ante el 38 cumpleaños de la Constitución española, una Carta Magna basada en una generosidad política y altura de miras sin parangón, había elegancia, clase, y como decía, altura de miras y generosidad con un pueblo valiente, conquistador y viril…, hoy mancillado por la prostitución de las ideas, de los intereses y de las injerencias, los espacios de gestión y responsabilidad se han convertido en poderes de bar, en argumentos de cantamañanas de la política, de monigotes de belén barato en pos de su vanidoso protagonismo, de ahí los falsos nacionalismos e independentismos arropados por la mezquindad de los intereses anárquicos de los indigentes de la moral.

Pensando en voz alta, y haciendo un ejercicio de realidad contractual, personal y de opinión, nada más y al hilo del prólogo, quiero metafóricamente detenerme en el “Christmas Carol” de Dickens, éxito reflexivo de la época y símil permanente de nuestros actuales personajillos del belén político al que nos asomamos. España ha tenido una suerte aciaga tras las últimas convulsionadas elecciones, tal es el despropósito que, en estas fechas, los fantasmas abundan más que nunca en nuestra piel de toro, los “Scrooges y Marleys” o protagonistas del cuento, se apilan en las cinco estrofas o relatos, en los consistorios, asambleas, diputaciones, Congreso y Senado, a modo de enchaquetado ególatra o presuntuoso asambleario postulando desde la alfombra, más guay que progre y más perro que cordero.

No tengo dudas en aseverar la aparición del fantasma al líder podemita, que como buen radical de la izquierda y prostituyendo el ideario socialista se caracteriza por ser un viejo avaro político, a pesar de la juventud, con filosofía trasnochada y fracasada con marchamo de jabugo de imitación chino, arrastrando una larga y pesada cadena que representa todos los actos de avaricia política y vanagloria cometidos, y tampoco tengo dudas del oscuro espíritu errante, como icono de la filosofía comunista pura y dura del fracaso de Podemos y sus afines.

El fantasma de las Navidades pasadas se muestra en las sedes del PP, recordándoles épocas de gloria cuando la medio honestidad política imperaba tras la transición, y el batacazo de la realidad actual, salpicado de mediocridad política de sus representantes y palmeros, los mismos que no quieren leer, ni en Santa Florentina, ni en San Esteban, ni en Génova, lo trasnochado de sus protagonistas y la huida forzada exigida para refrescar un partido menoscabado por la incompetencia, la inutilidad y la lacra de los actos punibles judiciales a los que se enfrentan en parmente noria de desatinos, están ahí por imperativo electoral, nada más.

El Fantasma de las Navidades Presentes marca la alegría de la ignorancia, está representada en un partido socialista que en Cartagena y en la Región ha sucumbido al caos y al fracaso, al postureo y el mensaje infantil, a la inmortalidad superficial de las redes sociales y los diarios subvencionados, pero, con un baúl vacío de objetivos tangibles y fiables, mientras, en Madrid intentan revitalizarse. Un partido que enfermo terminal, celebra la Navidad con irresponsable alegría, ajeno a su realidad más vital, su propio fracaso enmascarado de quimérica victoria y sus alianzas contradictorias para obtener una “miaja” de amparo comediante, la esperanza ingrávida y gentil de regir la ciudad. Dice el cuento que el espíritu les muestra a un niño y una niña harapientos y desnutridos, que representan la ignorancia y la miseria… Siempre habrá un vestido de princesa del pueblo y una carroza en una cabalgata para ahondar en la pedante vanidad.

El fantasma de las Navidades futuras, sin duda está en el entorno permanente del PP y de su Presidente en Murcia, elegido por designación directa del Virrey del caos, hoy en Bruselas viviendo de rentas pútridas. Se les aparece el espectro a los nuevos ricos políticos como Ciudadanos, cantamañanas de la política que amenazan, pero no consuman, patéticos, nunca una carambola ha dado tanto de sí en uno y otro tapiz para llenar de mediocridad la vida política local, regional y nacional, de hecho, el mismo fantasma, posiblemente furule por el partido cogobernante en Cartagena y ahora supremo, aparece en todas las estancias, en todos los saraos y en todos los ejercicios de prepotencia y soberbia, la misma que temo relaje las formas para no abandonar la poltrona, la misma arrogancia que vende humo y que ha demostrado que el amiguismo y el colegueo son síntomas de epidemia política, la misma insolencia con la que se han cargado lo que no les gustaba, sin criterio ni juicio cual chatarrero inculto. A este partido local que es MC, hay que recordarle que en el futuro el fantasma le presenta la expiración política y protagonista de su gestión, otra vez por incapacidad como pasara años atrás con el Partido Cantonal, a pesar de los palmeros, que no dejan de añadir gramemas que dudo existan. La inmortalidad hoy es tan superficial como virtual, en las redes se hace de forma banal, el que nada era, se llena de vanidad mediocre, pero no perdura, y borrar de la futura lapida política el epitafio es tarea difícil para el egolatrismo y la vanidad.

Aquí, allí y más allá. Podemos disfrazarnos, evadirnos y adornarnos de vocerío vacío, pero cada uno tenemos que convivir con nuestros fantasmas, “asinque”, que no os visiten muchos fantasmas, que no fantasmos. Feliz Navidad.

   

La democracia y el miserable populismo

Fernando Sabater sentenció que el populismo es la democracia de los ignorantes y no le faltaba razón. Presenciamos los ciclos políticos y sociales que, como un carrusel, tras la estabilidad política y social se produce el acomodo y el libertinaje institucional de nuestros representantes, la confianza les hace creerse dioses de plastilina y se banalizan las instituciones, unos se aprovechan, otros son aprovechados y entre unos y otros el fenómeno de la corrupción acampa a sus anchas, parece que nos anega y, además, no diferencia entre partidos y no destiñe, puede ser azul, rojo o morado.

 

Al quite están las alimañas frustradas populistas, los fracasados del “quiero y no puedo” con discurso ingrávido, con filosofías arcaicas y arruinadas, con discursos prostituidos por su propio protagonismo enfermizo. La historia nos ha dado muestras de populistas sin trapío, y el encerado actual nos da unos cuantos ejemplos relucientes. No hay edad, localidad, filosofía política ni moral, los hay con chistera y con coleta, con rastras y con corbata, con chándal y con boina, pero siempre el discurso es mediocre, demagógico y chabacano. Están de moda y, además, abaratados, quizás coincidiendo con las rebajas mundiales del “viernes negro”, estamos presenciando la barata institucionalización del más pueril y chabacano populismo en nuestro país, en ayuntamientos, diputaciones y en nuestras más altas instituciones, convirtiéndolas a veces en frívolos espacios cabareteros.

 

Sin ir más lejos, la animadversión a los políticos del PP hicieron que populistas de pancarta y fácil verborrea encandilaran las esperanzas expectantes del ciudadano en muchas localidades de España, como la nuestra, esto, sazonado con irreverentes pactos de gobierno que hacían de escaparate al chabacano populismo que se avecinaba, sustentado por un ansia de protagonismo chabacano amparado por hechos, actos teatrales permanentes más que institucionales, han convertido a ciudades significativas y milenarias en un circo mediático de culebrones, postureos, poses y carnaval permanente, con un elenco de actores dignos de una película de Segura o del malogrado y aptaría subvencionado Trueba, sin contingencia de la indisposición a revitalizarse por falta de clase, al fin y al cabo, hoy se vive de lo anterior, era malo, pero no lo han mejorado, lo han disfrazado y enmascarado, que ya da vergüenza. Hemos cambiado a vividores de la política por populistas de cuento de Dickens.

 

Producto de la estigmatización del abuso, aparecieron en justificadas asonadas como al del 15 M, figuras populistas que en su afán de protagonismo se instalaron en lo más miserable del ser humano, banalizan hasta la propia muerte en su beneficio y protagonismo, no tienen escrúpulos ni alma ni sentimientos, y rodeados de un coro de palmeros frustrados se aprovechan de la deficiencias económicas e intelectuales de la gente de bien, pero pobres de epítetos. Son los populismos nacidos de la propia democracia, los que se han beneficiado del sistema inmerecidamente, con beneficios y en profunda insolidaridad, la misma que ahora reclaman. Son los iglesias, erreejones, echeniques, monederos, y demás fauna parasitaria que borrachos de protagonismos y formados en el sistema que denuncian, apoyados por los medios de comunicación afines a la desestabilización institucional, hordas comunicativas con poder que los arropan, amparan y los usan en su beneficio en un juego de rol interesado y desvergonzado, encuentran en los populismos chabacanos, en las populismos bananeros y radicales su maná, su fuente de egolatría particular y de ingresos, claro, no dudan en prostituir la muerte y aprovecharse de ella si es preciso en fulgurantes manifestaciones populistas o en declaraciones miserablemente irrespetuosas para llamar la atención como aranera salvaguarda de su amoralidad.

 

La corrupción, no hay más corrupto que un ser decrepito que justifica la especulación económica de los suyos que por otro lado denuncian. No hay más corrupto que el traidor, el mentiroso enmascarado, el mercader de palabras en una nueva casta política. No hay más corrupto y miserable que negar el respetuoso duelo basado en infinidad de aciertos y éxitos y aplaudir a terroristas, delincuentes y asesinos de estado por tener nomina, moral, electoral y económica y chupar de ellos. No hay más corrupto que el tonto contractual que ocupa un escaño en beneficio del populismo y en contra de los intereses reales de sus votantes, 5 millones de votantes no pueden estar de acuerdo con la miseria del alma que abanderan, no me creo que sean tan miserables, los cercenados pensionistas, las mermadas amas de casa, entre otros votantes ocasionales, les pasó y parará factura, y los que asientan en tan estúpida empresa lo pagaran en los infiramos del anonimato, nada peor para ellos.

 

Que nadie olvide que ni en el bolcheviquismo, ni en sucédasenos republicanos españoles, nada han aportado estos populistas de pancarta, camiseta y chistera, como Fleming o Cajal. No alcanzáis profundas reflexiones como Ortega. No tenéis la imaginación de Machado, Carmen Conde o Beltrí, ni mucho menos la melancólica ternura de Lorca, cualquier alma con sotana y bata os da reales lecciones de solidaridad y sacrificio. Podéis refugiaros en Marx, Lenin, Trotsky o el mismo Chávez para recrear vuestros pobres seres inertes que vagabundean entre la oscuridad y la frustración, pero nada más.

 

Algunos no rezamos para preservarnos de los peligros, sino para alzarnos ante ellos y mirarlos cara a cara, incluso no pedimos la extinción del dolor, sino superarlo. algunos no imploramos la salvación, sino conquistarla, pero, sobre todo, citando a Tagore, no ser ingrato pues, solamente a la misericordia debemos los triunfos.

 

En los Miserables de Víctor Hugo, apareció alguien que enseñó a discernir entre el bien y el mal, aquí, no hay esperanza, la de siempre en esta comuna radical e interesada, destruirse.

 

Sólo es cuestión de respeto

Decía Saramago que él había aprendido a no intentar convencer a nadie. El trabajo de convencer es una falta de respeto, es un intento de colonización del otro. Joder, estaba identificando a los progres de la nueva política de izquierdas aderezaba con la rancia y decrepita salsa de la vieja por demagoga filosofía comunista.

Según el diccionario, el respeto se define como; “la consideración de que algo es digno y debe ser tolerado”. Primera premisa que en la izquierda y la falsa progresía del libertinaje mundano moral no existe, el respeto, no sé, si alguien estará acorde con estas palabras, pero, cada vez que algún conservador no le gusta algo o no lo entiende, lo ignora y punto final, no intenta convencer a nadie. Cada vez que algún progresista de pandereta y canuto de la izquierda española no le gusta algo y no lo comparte, es malo y hay que solidarizarse con todos, se nombran adalid de la tontería y lo atacan y deterioran, eso sí, en nuestro beneficio pues ellos y solo ellos, y ellas, perdón, están en posesión de la verdad y ellos y ellas nunca faltan al respeto, quizás nosotros con nuestra presencia.

Esto nace a colación de la irrespetuosa puesta en escena esta semana contra la Patrona de Cartagena, -no la cito porque está por encima de nosotros y este artículo-, y surgió de la tramoya tardo fascista de izquierdas progresista, eso dicen, con clara referencia a los mongólicos –no es un gentilicio-  representantes del plañidero espectáculo satírico, o escaparate de la mofa y del insulto casposo de la frustración de los progres podemitas y adyacentes, esa es la sátira, solamente su fracaso y frustración.  Ese insulto fue, sin duda medido al milímetro para crear chanza y polémica, no fue más que una falta de respeto a alguien u algo que no se puede defender y que, curiosamente, siendo un dogma de fe, sin presencia material, amparado en la caridad, la compasión y el amor puro, que solo una madre de buen corazón pueda dar, les asusta a estos cobardes de pancarta y subsidio. Un acto de valentía incondicional, de elegancia y garbo, que solamente dejan claro los sujetos que los adornan, efectivamente, nunca estarán a la altura de esta ciudad estos sujetos de alquiler que se llaman la nueva política o nueva izquierda o nueva…

No tengo dudas de la complicidad tétrica y gravosamente frustrada de los que anunciaban a bombo y platillo su comparecencia ante tal confinamiento político en una orgia de envidia y de frustraciones, los que ocupan espacios en las instituciones, los de mítines de alcoba circular o coma redonda en lo que se deriva tal interpretación que necesita el escandalo para propagarse, ¡de lo buena que debe de ser…! Una complicidad que era imperiosa para que estos artistas de lo absurdo, duermevelas del ideario parasitario de la izquierda más casposa, demagoga y envidiosa de este país, hicieran escarnio con el cartel y reivindicaran el derecho al insulto y la mofa a una imagen que representa lo que les falta y envidian, el amor y la caridad, el educado respeto y la moral.

No tengo dudas que el apoyo semi intelectual de algún oriundo conocedor del fervor mariano en una ciudad como Cartagena a la Virgen y Patrona, chivado alevosamente al mongólico de turno que puso el mensaje al panfleto, posiblemente, alguno que osará en los próximos plenos y asambleas hablar en nombre de los que hoy han mancillado con su actitud irrespetuosa. Y esto no son insultos, como la sentencia al señor Zapata de Podemos que mendiga por los tanatorios un cerebro con un mínimo de actividad para reponer el suyo, la paguica por tonto ya la tiene asegurada, zapateros, zapatontos, zaparrastreros…, son humores mal interpretados, humor negro, humor amarillo, rojo y morado. Payasos de la estampa intelectual más pobre de una sociedad que los acoge, que la propia envida les llevan a celebrar lo que denuncia de manera mentecata, hipócrita y cínica, ya hay que ser imbécil. Critican los sacramentos y los celebran civilmente…, comuniones civiles, bautizos civiles… Tontos con certificado notarial, estos fraudes sociales son los que quieren dar lecciones de respeto, se les olvidan sus fracasos ideológicos republicanos. “Somos la memoria que tenemos y la responsabilidad que asumimos, sin memoria no existimos y sin responsabilidad quizá no merezcamos existir”, y esto que decía el escritor portugués es lo que se quieren cargar por decreto.

En este país y producto de la falsa y frustrada progresía, de los Zapateros, Iglesias, Sánchez de turno (izquierda y derecha) y acólitos, la libertad y los derechos de expresión solo se tramitan en una frecuencia, el resto son/somos retrógrados, inquisidores y dictadores. Ojo, estos progres de pandereta y armario reciclado que no han leído a Saramago, están manoseados por los aspirantes a neo burgueses que los manejan, los “quiero y no puedo”, los que como Lenin y Trotsky hicieron, se pelean por su hegemónica imposición, demócrata…, eso sí. O también, los personajes de moda, especuladores inmobiliarios que los ocupan y se enriquecen a costa del más débil, de hecho, ente tanto especulador inmobiliario en Podemos, Verstrynge, Espinar, Lago, Maestre o Montero sin ir más lejos, y no sé, si Madrid es la delegación inmobiliaria del partido o el partido una inmobiliaria de ellos. Pero ninguno, entrega parte de su patrimonio al pobre necesitado, igualdad de derechos, e igualdad de bienes como principio del comunismo manoseado que tanto defienden contra la casta. Una casta posiblemente tan delincuente como ellos, ni más ni menos, eso sí, más respetuosa, más digna y más educada. Pero como, solo es cuestión de respeto y educación, de algo de humor progre también, el respeto que negáis lo tenéis. Lo único que dais es pena y lastima, pero a eso los progres ya están acostumbrados.

Pero no se puede pedir al tonto que no haga tonterías, citando a Pitágoras, “ante todo repetáos a vosotros mismos”. Eso es una asignatura pendiente en el decálogo de la filosofía de la progresía, la vieja y la nueva, el respeto y la sinceridad. Ahora poner a al Colau en el portal de Belén de las Ramblas, a un lado u otro del Mesías, y al Quichi o a la Carmena en el otro, o todos juntos adorando a las coletas y hacéis la navidad civil, de imbéciles.

   

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