Martes, Noviembre 21, 2017
   
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Con la venia... Andrés Montalbán

“El juez que es duro con la administración es un juez criticado”

  • Entrevistado: Andrés Montalbán Losada (magistrado-juez del juzgado de Lo Contencioso-Administrativo número 1 de Cartagena)

“La lucha por el derecho es la poesía del carácter”
(Rudolf Von Jhering)

¿Quién es Andrés Montalbán?

  • Nacido en Barcelona, aprobó la convocatoria de judicatura en el año 2007, estando durante el ejercicio 2008/2009 en la Ciudad Condal. Después, en 2009/2010 llegó a tierras murcianas, en concreto, al juzgado de Instrucción num. 5 de Murcia con la magistrada Isabel Carrillo, y en el juzgado de Primera Instancia num. 2 con la magistrada Yolanda López Vega, formándose como juez. Continuó dicha formación en el juzgado de Familia con Marcos de Alba y en Violencia de Género con Fátima Saura.
  • Su primer destino llegaría en junio de 2010 como juez titular en la sala de Primera Instancia e Instrucción num. 1 de Cieza, que era un juzgado mixto con competencias exclusiva del partido judicial en Violencia sobre la Mujer. Allí permaneció durante cinco años.
  • Posteriormente estuvo en el juzgado de Instancia e Instrucción num. 3 de Cieza casi un año y ascendió a la categoría de magistrado en el juzgado único de Lo Contencioso-Administrativo de la ciudad de Cartagena, en el que lleva desempeñando dicha tarea durante un año y un mes.
  • Su tiempo libre, sin dudarlo ni un momento, lo dedica principalmente a compartirlo con su mujer y sus hijos, aunque no menosprecia algo tan simple como tomarse una cerveza acompañada de cacahuetes o ir a la playa. Le gusta ver series televisivas, cenar con sus amigos, y jugar al baloncesto.

¿Fue vocacional ser juez?
Fue una decisión personal en contra de mi familia. Mi padre es magistrado y mi madre abogada, y mi padre prefería que fuese abogado antes que juez. Yo quería ser juez o meteorólogo, pero finalmente decidí estudiar Derecho y tenía claro desde el inicio de la carrera que quería ser juez. ¿Por qué?, porque lo había visto… el juez pone sus conocimientos jurídicos al servicio de la prueba, de la convicción a la que has alcanzado tras la prueba.

El juez antes de cualquier cosa, tiene que ser un ser humano, una persona equilibrada. Yo me hice juez para defender a los débiles. Es decir, aplicar la ley de igual forma tanto al que tiene el poder, pero también y tal vez más importante, que le sea también aplicada con la garantía de todos sus derechos al que ocupa la posición débil, ya fuese a los detenidos cuando era juez de instrucción como a los administrados en la jurisdicción administrativa que ocupo ahora.

¿Qué tiene la jurisdicción administrativa que no haya visto en las otras?
Engancha mucho. Es una jurisdicción que está escondida. La jurisdicción penal y civil son las clásicas, la mercantil es la de moda, la social es la de los trabajadores y el empresario, y la administrativa es algo que esta ahí y si no te metes no la conoces, y es increíble. La administración es un gigante de pies de barro. La administración no individualiza, no concreta, tiene miles de expedientes, los cuales pueden llegar a tener la misma resolución aunque no sean ni mucho menos iguales. García Enterria siempre hablaba de interés general, en cuestión de que debíamos proteger a la administración porque la administración nos protege, pero claro, el problema surge cuando la administración no te protege. El juez que es duro con la administración, es un juez criticado.

¿Qué opina de que el juzgado contencioso-administrativo esté fuera del Palacio de Justicia de Cartagena?
Me parece fatal para el ciudadano, aunque yo esté encantado, pero soy consciente de que para el ciudadano no es así. Ahora estoy encantado con mi decano, pero parece ser como un desprecio por la jurisdicción administrativa, ya que no entiendo como hay varios números de todas las jurisdicciones en la sede, y no cabía un juzgado de esta jurisdicción, que es importantísima. Tendría más sentido que todos los órganos de instancia estuvieran todos juntos y la audiencia fuera. Al fin y al cabo, este juzgado tan sólo vela por los derechos fundamentales de todos los ciudadanos de Cartagena (risas). Aquí no tenemos ni guardia de seguridad por si algún día hay alguien descontento.

¿Hay mucha carga de trabajo?
La carga de trabajo es bestial. Cartagena es de las 15 ó 20 ciudades más grandes de España, y hay muchísimas cuestiones que resolver. Son numerosas las sentencias que poner y las horas que se le podían poner a este puesto como magistrado es ilimitado, pero digo categóricamente que me niego a dedicar más horas de las normales, ya que además soy uno de los tres delegados que coordinan la prevención de riesgos laborales de la Comunidad Autónoma, y una sentencia debe ser meditaba y puesta en condiciones.

¿Defina Justicia?
Es muy complicado. Diría eso de dar a cada uno lo suyo pero, ¿qué es lo suyo?. Justicia es, a mi modo de ver, aplicar la norma de una manera razonable y siempre contextualizada, entonces Dios nos libre de las interpretaciones literales que hacen daño y que no tienen sentido, pero también de quien va por libre. Si no nos gusta una ley, cambiémosla, durante una época se hablaba de la doctrina del Derecho alternativo. El Tribunal Supremo en algunas de sus sentencias, como por ejemplo la de la cláusula suelo, que la declara nulo desde su sentencia, cuando la doctrina de la nulidad es clara desde Ulpiano. La justicia es aplicar la legalidad ayudando al más débil.

¿Qué opina de la necesidad en Cartagena de la Ciudad de la Justicia?
Es necesaria, pues claro que sí. Cartagena es una ciudad con la población suficiente como para tener una ciudad de la justicia, pero eso sí, una en condiciones y bien hecha.

¿A qué personaje histórico tiene algo que agradecerle?
Admiro muchísimo a la gente que dedica a investigar para mejorar la vida de los seres humanos. Gracias a ellos el mundo es un poco mejor. Así que a cualquier persona que haya hecho por mejorar la vida de todos, ya sea a nivel médico, humanitario, político, etc.

¿Alguna anécdota que destacar en las vistas?
Nunca he tenido delante de mí a abogado alguno que se haya portaba mal conmigo, pero sí he detectado faltas entre compañeros abogados de deontología, ya que al intentar llegar a acuerdos y no conseguirlo, en sala han sacado los trapos sucios, y eso me da pena. Cuando han intentado negociar, y alguien por ejemplo ha reconocido al otro abogado que era culpable el cliente, al no llegar a acuerdo, en sala a salido con que el otro abogado le había reconocido que era culpable. Esas cosas no se hacen.

Recuerdo un interrogatorio, el que tuve que sustituir en un juzgado de instrucción en un tema de corrupción, y de lo que me di cuenta es de como debe modificarse las cosas, hay una justicia de primera y una justicia de segunda, pero no por los profesionales, sino por los medios. No existen en algunos juzgados fiscalías especializadas, jueces especializados. Los medios hacen que la justicia sea más ágil y eficaz.



Agradecemos la entrevista concedida por Andrés Montalbán, que como decía don Quijote, “soy, y mi profesión la de andante caballería. Son mis leyes, el deshacer entuertos, prodigar el bien y evitar el mal. Huyo de la vida regalada, de la ambición y la hipocresía, y busco para mi propia gloria la senda más angosta y difícil…, y terminando por cuestiones que aunque no salen en la entrevista entre usted y yo hablamos, termino diciendo que es mejor ser loado de los pocos sabios que burlado de los muchos necios”. Un verdadero placer y muchísimas gracias.


 

 

Con la venia… Carlos Contreras

“La gente piensa que el decano esta por encima de los demás o que puede imponer sus criterios o incluso supervisar a los demás juzgados; en absoluto, es un juez más”

  • Entrevistado: Carlos Contreras de Miguel (magistrado-juez decano del Partido Judicial de Cartagena y titular del juzgado de Lo Social número 1 de la ciudad portuaria)

“Un juez recto es un juez recto”
(William Shakespeare)


¿Quién es Carlos Contreras?

  • Nacido en nuestra ciudad trimilenaria el 13 de julio 1966, su primer destino profesional fue el juzgado número 1 de Lorca.
  • Allí comenzaría su andadura como juez desde el año 1992 hasta finales de 1997, siendo en el juzgado de Lo Social nº 2 de Málaga donde ascendió a magistrado y en junio del año 2000 asumió el juzgado de Lo Social nº 1 de Cartagena donde, con solera y sabiduría, sigue permaneciendo en la actualidad.
  • Tiempo libre tiene poco al asumir no hace mucho ciertas responsabilidades como decano de los jueces del Partido Judicial de Cartagena, pero cuando puede disfruta con la lectura, con la práctica deportiva (en especial pádel) y en los fines de semana le gusta hacer rutas por los montes de Cartagena.
  • Fue elegido decano en marzo del presente año y por lo motivos por lo que se alegra de salir elegido no hacen más que reflejar su calidad humana.

¿Fue vocacional ser juez?
Siendo sincero, la vocación me vino a posteriori, cuando terminé la carrera de Derecho preparé la oposición de judicatura porque en aquella época estaban saliendo bastantes plazas y dentro de la dificultad era una oposición donde había ciertas posibilidades de conseguir un aprobado, pero en ese momento no lo hice por vocación, aunque enseguida me di cuenta de que sí, de que era el trabajo que me gustaba hacer y nunca me he arrepentido de la decisión.

¿Dentro de su trayectoria profesional, con que destino se queda?
Sin lugar a dudas, en el que ocupo actualmente. El juzgado de Lorca era mi primer destino y al ser de primera instancia e instrucción tienes que ver todo tipos de asuntos, hacer guardias… y recién salido de la escuela judicial es muy duro, aunque luego visto con perspectiva es muy positiva la experiencia y bonita, pero al principio se pasa mal. En Málaga me fue muy bien, trabaje duro y era un juzgado que llevaba muchísimo retraso, y aunque no conseguí ponerlo al día, lo puse en marcha de forma satisfactoria, pero repito que trabajé muchísimo. El de Cartagena es más cómodo, es más llevadero.

¿Qué diferencias existe entre ser magistrado-juez y magistrado-juez decano?

Bueno, el decano asume funciones adicionales, pues es el representante de jueces de un partido judicial, y el que tiene que resolver cuestiones internas, no jurisdiccionales, pero no tiene una superior jerárquica entre los demás jueces. Interviene en cuestiones de instalaciones de los juzgados, velar por el buen funcionamiento del servicio de guardia, presidir la junta de jueces para temas de vacaciones… siempre tiene que asumir uno ese papel, y ésas son las funciones. A veces la gente piensa que el decano esta por encima de los demás, que puede imponer sus criterios o incluso supervisar a los demás juzgados; en absoluto, es un juez más.

¿Qué funciones son las que más le gustan y las que menos del decanato ?
Lo que más, seguramente, es que al ser un cargo electivo, elegido por los compañeros, es lo que más satisfacción me proporciona, que los compañeros confíen en ti, que te elijan, y por eso me siento ilusionado y honrado. Lo que menos, la asistencia a actos sociales al ser representante de los jueces debe asistir, pero no me atrae.

¿Haciendo alusión a la pregunta anterior se ve saliendo en Semana Santa con la agrupación de la Sentencia por ser decano?
(entre risas) Sinceramente no me veo, no creo que el decano deba asumir ese tipo de funciones, lo consultaré con la superioridad y depende de lo que me digan haré.

¿Alguna anécdota que destacar en las vistas?

Realmente muchísimas, sino todos los días, todas las semanas. Hay libros escritos sobre anécdotas judiciales, pero ahora no se me ocurre ninguna en particular, pero no sé porque razón los abogados o profesionales en general, muchas veces en lugar de llamarme señoría, me llaman señorita (risas) tienen ese lapsus, y me ha ocurrido en muchísimas ocasiones.

¿Defina Justicia?
Es una cuestión muy complicada. Los jueces administramos justicia pero no en el sentido moral de la palabra justicia, los jueces simplemente tenemos la misión de aplicar la ley y lo que esta claro es que no hacemos la Ley, la cual nos viene dada por el Poder Legislativo. Muchas veces aplicamos la Ley de la manera que creemos que debemos hacerlo, y tal vez íntimamente pues no estamos convencidos de que sea la solución más justa, pero no podemos ir más allá, estamos vinculados por la Ley y aplicarla de la mejor manera posible.
Pero la justicia posiblemente va más allá de todo eso, pero la función del juez esta muy clara.

¿Ha habido un aumento muy grande de despidos en estos últimos años?
Evidentemente con la famosa crisis, la primera avalancha de asuntos vienen a la jurisdicción social, en España la crisis económica se traduce en una gran cantidad de despidos, y eso viene directamente en el Juzgado de lo Social, y precisamente por eso se creó el juzgado de Lo Social número 3, ya que sólo existían dos. Ahora el volumen de entrada de asuntos se ha normalizado y gracias a que tenemos un tercer juzgado la carga de trabajo es asumible, pero los primeros años de la crisis estábamos desbordados.

¿Cuál ha sido la reclamación más grande y más pequeña llevado en este juzgado?
La más grande fue la reclamación de Certiberia, una empresa de fertilizantes y fueron cientos de sentencias con elevadísimas cantidades. Las que menos, de 30, 40 y 50 euros.

¿Dentro de las distintas jurisdicciones que ha ocupado como juez, cuál le gusta más?
Me gusta más la jurisdicción social, ya que soy una persona muy ordenada y organizada, y en esta jurisdicción el juez puede tener su trabajo muy controlado, ya que el 90 por ciento de mi labor es realizar juicios y dictar resoluciones. En el juzgado mixto el trabajo es incontrolable e imprevisible, ya que te pueden entrar asuntos de cualquier tipo, y además por supuesto las guardias, y te pueden surgir asuntos complicados.

¿Se ve avanzando a una sala de lo social en el Tribunal Superior de Justicia de la Región de Murcia?

De momento ni me lo planteo. Primero, porque me gusta mi juzgado; y segundo, porque no cumplo los requisitos para llegar allí de momento.

¿Si se lo ofreciesen ahora mismo?

Creo que diría que no. El trabajo es más de despacho, se celebran pocos juicios y a mí me gusta celebrar juicios y estar en contacto con la gente y los profesionales.

¿Qué opina de la necesidad en Cartagena de la Ciudad de la Justicia?
Eso es algo absolutamente necesario, pues este edificio se quedó pequeño prácticamente desde que se hizo la obra de ampliación en el año 2001. Ya entonces nació pequeño. Hay tres órganos judiciales fuera de esta sede, la celebrar juntas de jueces debemos meternos en cualquier lado, no hay una simple ubicación física. Necesitamos urgentemente unas nuevas instalaciones más adecuadas. Hay una fuerte voluntad desde el Ministerio, desde el Consejo General del Poder Judicial, desde el ayuntamiento de Cartagena y a medio plazo eso será una realidad.



Agradecemos la entrevista concedida por Carlos Contreras, que nos muestra su humildad y lo gran persona que es. Da gusto saber que en un lugar donde la justicia ciega es, y las leyes cambian a placer, no existe el orgullo vano más allá de la mera organización y orden por aquellos que ocupan el poder de representación de sus compañeros. Si usted se siente honrado por ser elegido por sus compañeros, le añado señoría (que no señorita), que los profesionales de este juzgado también deben sentirse honrados por la representación que desempeña. Un verdadero placer y muchísimas gracias.


 

 

 

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